Arranca la temporada más dura (e ilusionante) para el Córdoba Patrimonio
En el inicio de cada temporada la ilusión siempre se abre paso ante cualquier posible incertidumbre. Y motivos hay para ambos supuestos dentro del Córdoba Patrimonio de la Humanidad, que ha vivido un verano bastante convulso, pero que ha llegado a tiempo de confeccionar una plantilla que le proporcione garantías para competir en la máxima categoría del fútbol sala nacional. Por eso, y aunque el reto y la dificultad estén quizá a la altura de aquel primer curso post ascenso, la sensación es de cierto optimismo con respecto a la campaña que está por comenzar.
Eso de entrada. Lo que se piense o se perciba en la noche del sábado dependerá en buena medida de lo que ocurra en el estreno. El conjunto blanquiverde vivirá su estreno, a domicilio, frente a un recién ascendido: el Sur Seeds El Ejido (16:30 horas). Los almerienses terminaron como campeones de la categoría de plata, por lo que también llegan lanzados en lo anímico a esta primera jornada. El derbi, que ha sido habitual en los últimos años en competiciones coperas, pondrá de manifiesto en qué punto se encuentra la preparación de los de David Fernández.
Sin duda, la del joven técnico ha sido una de las novedades más llamativas del verano. Y es que el Córdoba Patrimonio ha sufrido importantes cambios. El técnico toma el relevo de Emanuel Santoro en el banquillo y debuta como primer entrenador en Primera División después de dirigir al filial. A sus órdenes estará una plantilla renovada con siete incorporaciones: Alvarito, Ivi Fernández, Pablo Ordóñez, Faly, Miguel Palacio, Pablo Ibarra y Lucas Perin, cuyo regreso cedido por ElPozo Murcia ha sido uno de los movimientos más ilusionantes del verano. Junto a ellos permanece buena parte del bloque del pasado curso, con Fabio, Víctor Areales, Hugo Expósito, Javi Aranda, Zequi, Titi del Rey o Murilo Duarte.
Las sensaciones de la pretemporada han sido positivas. El cuadro cordobés cerró la preparación con cuatro victorias y una sola derrota en tiempo reglamentario en seis encuentros, además de alcanzar la final de la Copa de Andalucía, donde obligó al Jaén Paraíso Interior a decidir el título en la tanda de penaltis. El último ensayo, con triunfo por 4-3 frente al Zambú Pinatar en Vista Alegre, volvió a mostrar algunas de las señas de identidad que pretende implantar David Fernández: presión alta, intensidad y verticalidad, aunque todavía con aspectos defensivos por pulir.
En lo que a la competición se refiere, la principal novedad de este año pasa por el naming y el formato de la propia liga. Porque este curso se dividirá en un Torneo Apertura, entre septiembre y diciembre, y un Torneo Clausura, de enero a mayo. Ambos de 15 jornadas y con campeón propio antes del posterior playoff por el título. Para la permanencia, sin embargo, se tendrán en cuenta los puntos acumulados entre ambos campeonatos, lo que obligará a los equipos de la zona baja a reducir al mínimo cualquier margen de error durante una temporada que se presenta especialmente dura.
El estreno, por tanto, se prevé exigente para medir desde el principio a un Córdoba Patrimonio que vuelve a partir con la permanencia como objetivo prioritario, pero que llega al nuevo curso con argumentos suficientes para afrontar con ilusión una de las temporadas más duras de los últimos años.
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