Fría como el acero

Reyes, en un acción del partido | LOF

El desenlace es a veces el menos esperado. Y apenas es imaginable cuando a base de esfuerzo lo imposible pasa a tornarse en más probable que nunca. Tampoco tras una demostración de poderío y pasión como la que una vez más realizara la afición que nunca se rinde. A las duras y a las maduras está la hinchada que es capaz de mantener alta la cabeza y enérgica la voz aun cuando su equipo sufre uno de esos golpes que resultan difíciles de asimilar. El Córdoba cede en uno de sus partidos marcados como esenciales y da un paso atrás en su camino hacia la salvación. El empuje de la Cultural Leonesa, con un golazo de Buendía y un tanto de Rodri, deja a los califales a tres de la permanencia tras la victoria del Almería y a cuatro más el average, perdido, de su rival de este domingo. La derrota es esta vez fría como el acero.

Sin sorpresas en el once arrancó el Córdoba. Previsible era y sucedió. José Ramón Sandoval devolvió a la zaga su composición de gala con el retorno de Loureiro como lateral derecho y de Aythami y Quintanilla en el eje central. También resultaba sencillo de predecir el cambio de sistema por parte del técnico, que recuperó la línea de tres defensas, con Jesús Valentín en ella, más los carriles que diseñara para Pamplona. Mientras, en ataque Sergi Guardiola se sentó en el banquillo y dejó el protagonismo, compartido, a Narváez, Reyes y Jovanovic. Fueron ellos tres quienes precisamente ofrecieron las mejores pinceladas en materia ofensiva.

Aunque el choque comenzó con un primer acercamiento del conjunto blanquiverde, fue la Cultural Leonesa la que antes trató de amenazar al meta rival. Lo hizo a través de un pase al espacio para Señé, que se había desmarcado y generado sensación de peligro en el interior del área. Sin embargo, Kieszek se anticipó y blocó. La frustrada ocasión local provocó que el cuadro califal viviera unos minutos de mayor dificultad en labores defensivas. La situación la volteó en el minuto 6 a partir de un lanzamiento de falta lateral. Edu Ramos fue el encargado de poner el balón en movimiento. Buscó en la media luna a Reyes, que sin pensárselo dos veces remató. Su disparo se marchó por línea de fondo por muy poco. La oportunidad, la más clara hasta el momento, llevó al Córdoba a frenar casi en seco al equipo de Rubén de la Barrera.

La escuadra blanquiverde resolvió actuar como hiciera en El Sadar. Es decir, maniató al rival y tuvo en esta circunstancia el punto de partida para generar en ataque. Así, en el 7 un mal despeje de un zaguero blanquillo terminó en córner con el temor de que pudiera colarse el balón en su portería. En el saque de esquina recogió Edu Ramos el esférico en la frontal y sacó un tiro que se marchó por encima del larguero de la meta defendida por Palatsi. El Córdoba estaba cada vez más cómodo en el campo, con una Cultural neutralizada. Hasta que en el 17 Martínez completó una gran acción personal por banda izquierda. Dribló a dos adversarios y se posicionó para el disparo, que blocó Kieszek. Este acercamiento equilibró ligeramente las fuerzas de nuevo, si bien fue Loureiro quien pudo adelantar a los suyos con un tremendo zapatazo que obligó al guardameta local a una meritoria estirada.

El partido ganaba enteros con el paso de los minutos. Sobre todo por el ambiente que lo rodeaba, con un estadio que rozaba el lleno y la afición blanquiverde sin cesar sus cánticos. Fue en el minuto 25 cuando la Cultural dio su zarpazo. Buendía lo vio claro y desde la frontal percutió de manera que el lanzamiento era inapelable. Golazo del centrocampista que rompía los esquemas a un bien plantado cuadro califal. El tanto sin embargo cambió el signo del encuentro, ya que el equipo de Rubén de la Barrera tomó la iniciativa de forma absoluta. Dominó e inquietó continuamente a la zaga de los de Sandoval. El despertar de los blanquillos estuvo apoyado por su hinchada, que se vino arriba y recordó que el choque era crucial para ambas escuadras. Con todo, al descanso se llegó sin que el marcador se volviera  mover.

Tenía el Córdoba la necesidad imperiosa de dar un giro al duelo, y mucho más de al menos igualar el marcador. De ahí que tras el paso por vestuarios Sandoval mostrara ya el primero de sus ases bajo la manga. Éste no fue otro que el ingreso en el césped de Sergi Guardiola por Loureiro. Modificaba el planteamiento y además hacía entrar en escena al balear después de que el miércoles fuera casi descartado por problemas físicos. Más allá de la permuta, el conjunto blanquiverde saltó al terreno de juego con otra mentalidad distinta a la del tramo final del primer acto. Era la de mantener bajo control a la Cultural en sus salidas a máximo ritmo. Comenzaron los califales a estar más entonados y en el minuto 50 tuvieron el empate en las botas de Javi Galán. Una interesante jugada colectiva terminó con una apertura de Álex Vallejo para el pacense, que sacó un tiro cruzado que no acabó en gol por escasos centímetros. El encuentro parecía adentrarse de nuevo en una fase de mayor equilibrio, con los visitantes otra vez ligeramente por encima del rival. Pero apenas dos después se produjo otro golpe seco. Una mala gestión defensiva acarreó un buen servicio de Bastos desde la banda derecha. En el interior del área remató, quién si no, Rodri. El soriano ahondó la herida de su anterior escuadra.

Esta segunda diana no noqueó al Córdoba como la primera, pero sí lo hizo instantes después el empuje de la Cultural. Aunque éste lo era más para impedir la movilidad del rival que en ataque, donde Rodri se prodigó tanto cómo pudo. Por su parte, José Ramón Sandoval procuró aportar frescura a su equipo con la entrada de Aguado por Jovanovic. No funcionó. Tras unos minutos decidió quemar todas sus naves y Eneko Jáuregi suplió a Reyes. Pero parecía ser tarde, por mucho que la afición blanquiverde mantuviera el pulso a la presión de la hinchada local. En el 71 los leoneses pudieron hacer más daño si cabe con un disparo de Ángel García que detuvo Kieszek. Aun así, el cuadro califal tuvo opción de entrar en el choque en el 75. Un centro envenenado de Álex Quintanilla se colaba en la portería local y Sergi Guardiola tocó para ayudar al balón en su camino. El gol fue anulado por un dudoso fuera de juego.

La acción dio alas al Córdoba, si bien no las suficientes para reengancharse con un tanto. Principalmente porque la Cultural se zafó bien de la presión en ataque de los blanquiverdes, que insistían aun con el reloj en su contra. Los de Sandoval tomaron la iniciativa y encimaron una y otra vez la portería local, pero sin conseguir el efecto deseado. No estaba todo dicho aun así, ya que en el minuto 87 Sergi Guardiola hacía el 2-1 y permitía pensar en un botín, por mínimo que fuera, de su difícil visita al Reino de León. Finalmente, el equipo de Rubén de la Barrera supo controlar el último tramo de encuentro y se llevó la victoria.

FICHA TÉCNICA

CULTURAL Y DEPORTIVA LEONESA, 2: Palatsi, Bastos, David García, Iván González, Ángel García, Mario Ortiz, Señe, Sergio Marcos (Yeray González, 88´), Buendía, Rodri (Salvador, 92´) y Martínez (Moutinho, 79´).

CÓRDOBA CF, 1: Kieszek, Loureiro (Sergi Guardiola, 46´), Quintanilla, Aythami, Jesús Valentín, Javi Galán, Jovanovic (Álvaro Aguado, 58´), Edu Ramos, Álex Vallejo, Reyes (Eneko Jáuregi, 68´) y Narváez.

ÁRBITRO: Prieto Iglesias (Comité Navarro). Expulsó por doble amarilla al local Rodri (93´). Mostró cartulina amarilla a los locales Martínez y Moutinho; y a los visitantes Quintanilla, Jesús Valentín y Eneko Jáuregi.

GOLES: 1-0 (25´) Buendía. 2-0 (52´) Rodri. 2-1 (87´) Sergi Guardiola.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigésimo séptima jornada del campeonato de Liga en Segunda A, disputado en el Reino de León ante 11.689 espectadores.

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