El filial de oro del Córdoba, en la sala de despiece

Tras la mejor temporada de todos los tiempos, el equipo B cierra su ciclo con un éxodo masivo hacia múltiples destinos

Deparó alguno de los momentos más intensos de la temporada al cordobesismo. Protagonizó la mejor campaña en la historia del club. Dejó un sello de tenacidad y orgullo que emocionó a los seguidores, que empezaron siendo un centenar en la Ciudad Deportiva y se multiplicaron hasta batir récords -más de diez mil- en las gradas de El Arcángel. Proyectó un sueño. Estuvo cerca de conseguirlo. Cumplió de largo las expectativas. Y se terminó. El filial del Córdoba CF, que disputó por primera vez los play offs de ascenso a Segunda B, está ahora en proceso de liquidación por derribo. ¿No hay otro remedio? Posiblemente, algo de eso haya. Engancharse a la ficción de un trasvase masivo al equipo de Segunda puede ser un ejercicio de romanticismo, pero al mismo tiempo un asunto arriesgado. Sobre todo porque la promesa expresada por el presidente, Carlos González, gira en torno al ascenso a Primera División y a la formación de un equipo top.

La cuestión es que de esa formación exitosa en el grupo X de Tercera han dado el salto sólo tres protagonistas: el entrenador, Pablo Villa, y los jugadores Fran Cruz y Javi Cabezas. Ambos han catado ya la Liga Adelante y su promoción se daba por hecha. ¿Y qué hay de los demás? Las declaraciones de Villa el día de su presentación oficial arrojan luz sobre el tema. Será muy difícil que algunos de los puntales del B crucen la línea hacia el A, principalmente por razones económicas. Los sub 23 no pueden alternar sus presencias en el primer equipo y el segundo y necesitan ficha profesional. “A los jugadores que pasan de sub 23 hay que hacerles contrato profesional y eso supondría unos gastos económicos muy complicados para el club. Hay jugadores que terminan esa etapa y a los que me hubiera gustado que les quedara más edad para trabajar con ellos”, explicó el técnico blanquiverde. La lectura está clara. Puertas abiertas para Toni Seoane, De las Heras, Toscano, Mane y Javi López. O lo que es lo mismo, el cerebro en el medio campo, dos puntales en la retaguardia, un creativo en ataque y el máximo goleador del equipo. Adiós a todos. Sus destinos, salvo sorpresa, pueden estar en Segunda B.

Pero no son los que pasan de sub 23 los únicos que se marchan. Con destino al Espanyol se va Raíllo, de la generación del 91, que recalará en el filial blanquiazul en un intento más de relanzar una carrera de trotamundos pese a su juventud. Pasó por el Pozoblanco y el Betis B antes de llegar al filial blanquiverde el verano pasado. En el B, dentro del grupo X de Tercera, seguirán talentos emergentes como Bernardo Cruz, Rafa Gálvez o Dani Espejo, que sí pueden mantener su ficha amateur y estar en la órbita de Pablo Villa. Como Sillero, el portero menos goleado de todas las categorías nacionales en España, que sigue en un plano difuso dentro del club. Ejerció el curso pasado como tercer portero en Segunda y titular en Tercera. Ahora, tras la marcha de Alberto García al Sporting de Gijón, se podría barajar la posibilidad de colocarle como segundo detrás de Mikel Saizar. Sin embargo, el club ya ha mostrado interés en contratar a otro portero veterano y sonaron los nombres de Goitia o Santamaría. A Sillero lo quieren el Betis y el Sevilla, entre otros, para su filial. No es raro que clubes del entorno quieran pescar en el mejor filial cordobesista de siempre.

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