Un eje fijo para soñar

Real Murcia - Córdoba (0-1) en el Enrique Roca | LOF

Todo motor necesita su eje principal para mantener una dirección fija. Más allá del núcleo, debe existir una columna vertebral que sostenga el mecanismo. Traducido al lenguaje del fútbol, la defensa se erige como la cobertura encargada de dar apoyo a la portería. Y en el caso del Córdoba, parece ser que de un tiempo a esta parte, el engranaje está más que engrasado. Así es, el conjunto blanquiverde ha logrado conformar una zaga sólida y en la que todos tienen una implicación notoria. Es más, es de largo la demarcación que cuenta con los jugadores más indiscutibles de todo el plantel. Una característica que no es baladí, teniendo en cuenta la montaña rusa en la que ha vivido el equipo durante semanas atrás y, además, que se producido un cambio de técnico. En las buenas y en las malas, la columna defensiva siempre ha sido prácticamente la misma.

Son los centrales los que se posicionan como los intocables del conjunto califa. Y es que Bernardo Cruz aterrizó el pasado verano de vuelta en la entidad con el propósito de ser el jefe de la zaga, aportando su experiencia y esa dosis extra de motivación que supone jugar en el equipo en el que te has criado. Y no ha defraudado para nada, pues desde primera hora se hizo con la titularidad, dando equilibrio y solidez a una defensa que no ha gozado de estabilidad en las campañas más recientes. Sin duda, es uno de los nombres propios del equipo, pues es uno de los pocos que ha disfrutado de todos los minutos en liga, un total de 720, a los que habría que sumar el poco tiempo que estuvo sobre el césped en el choque de Copa ante el Albacete, con el propósito de dar oxígeno para el triunfo definitivo de su equipo.

Y si Bernardo es indiscutible, más aún parece ser Djetei. El camerunés se ganó la confianza del club y de la afición el pasado curso, y en éste está refrenando su condición de central de garantías. Junto al cordobés forma una de las mejores duplas de toda la categoría, y sus piernas ya han hecho igualmente pleno de minutos en los duelos ligueros. Eso sí, en su caso se une que permaneció de principio a fin ante la escuadra manchega. Por tanto, es el único de toda la plantilla que lo ha jugado absolutamente todo. Y es que a día de hoy cuenta con una confianza absoluta, lo cual ya se pudo ver en el último partido ante El Ejido, pues fue protagonista de uno de los goles al iniciar la jugada desde su campo y emprender una carrera en solitario para asistir a Piovaccari en el lado contrario.

Por su parte, Farrando se ha hecho con el puesto en el lateral derecho, donde ha sido titular seis partidos -y otro salió de recambio- para un total de 506 minutos, además de los 90 que acumuló en el torneo del KO. Pese a que su demarcación natural sería en el centro de la defensa, tanto Sabas como Alfaro le han dado plena confianza en el lateral. Álex Robles, por su parte, apenas ha podido disputar 230, aunque ha conseguido hacer un gol. En el costado contrario la pelea está mucho más igualada. De momento es Espeso el que gana la partida con seis titularidades y 465 minutos, aunque Jesús Álvaro ha ido ganando terreno recientemente, y suyos son en la actualidad 244 en cinco partidos jugados.

Así se forma una engranaje que ya ha convertido al Córdoba en una de las mejores defensas de toda la Segunda B. Es más, son medalla de plata en el Grupo IV-B tras haber conseguido dejar la puerta a cero en tres ocasiones consecutivas en los partidos más recientes. Sin duda, un eje fijo atrás para soñar a lo grande.

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