Diez minutos de pasión

El Córdoba venció con solvencia al Alcorcón | MADERO CUBERO

El suspiro de alivio en El Arcángel pudo bajar varios grados la temperatura de este eterno y desquiciante verano cordobés. El Córdoba ganó y lo hizo de modo inapelable. Pasó un mal rato en la primera parte cuando coleccionó ocasiones fallidas y algunos sustos ante situaciones que normalmente no deberían causar ninguna inquietud, pero que en estados de crisis se viven en modo pánico. Los de Carrión superaron a un Alcorcón bastante ramplón con una arrancada sensacional después del descanso. En diez minutos, entre el 50 y el 60, apañaron el resultado y ajusticiaron a un rival que siempre vivió sometido al control local. Al final, goleada a favor y sin encajar. Tal y como andan los tiempos en el Córdoba, poco más puede pedir. La hinchada aplaudió al final con más satisfacción que entusiasmo. El poder de seducción del Córdoba -del fútbol que practica, más bien- está aún lejos de enamorar a los aficionados, pero ya se dio un paso.

El desastre en Valladolid y sus secuelas -la bajada del dueño al vestuario, el cónclave del palco de Zorrilla, el discurso del autobús- se tradujeron en hechos. No cambió el técnico -Carrión estuvo ahí, firme, aguantando la monumental pitada que acompaña la mención de su nombre en la megafonía- pero sí el equipo. Y mucho. Josema se quedó en la grada, mientras que Dani Pinillos, Javi Galán, Aguza y Jona salieron del once. En la retaguardia, la más vulnerable de la categoría, entraron Caro y Víctor Mena. Sin Edu Ramos, un intocable sancionado, también hubo reformas en la zona de medios. El talismán Markovic ingresó junto a dos creativos como Javi Lara y Carlos Caballero. En la punta, el goleador Sergi Guardiola y el apoyo de un tipo móvil y con desborde como Sasa Jovanovic. Una revolución consciente, el estertor de un agonizante, un gesto de desesperación, un movimiento de reivindicación… De todo hubo un poco. La cuestión es que el Córdoba se jugaba muchas cosas en la octava semana del curso. Demasiado pronto para dramas, pero así están las cosas en El Arcángel, donde se echa de menos un conjunto competente y regular.

A los diez minutos, Mena lanzó un centro desde la izquierda y Markovic, que estaba solo, no llegó a conectar el cabezazo. El Córdoba no salió alterado al campo. Trató de mantener las posiciones y no complicarse atrás. Ya advirtió Carrión de que el desafío era mantener la portería cerrada. Pero no renunció a salir con decisión al ataque. No le quedaba más remedio. A los doce minutos, el serbio estuvo a punto de marcar tras rematar de manera forzada un pase al área de Fernández. Antes del cuarto de hora, Markovic enganchó su tercera ocasión en un testarazo que acabó en córner. Su compatriota Jovanovic también lo intentó con un trallado desde el pico del área que Casto repelió con los puños. En quince minutos, el Córdoba logró congraciarse con la grada local, que más allá de otras cuestiones siempre aprecia el esfuerzo y el sudor.

La mejor del Córdoba llegó en el 33, con una internada de Markovic en la que se plantó solo ante el portero. Con Casto encima, optó por darla a Sergi Guardiola, que venía en carrera, pero el delantero no conectó el remate en la boca del gol. Los blanquiverdes lo hacían mejor, aunque las salidas a la contra del Alcorcón, escasas y muy tibias, creaban un silencio sepulcral en el el estadio. Miedo le dicen a eso. El cuadro alfarero iba a lo suyo. Aguantar y poco más. Arriba, el menudo Jonathan Pereira buscaba sin demasiada fortuna algún resquicio. Pawel apenas tuvo que intervenir en un primer tiempo en el que el Córdoba tuvo la posesión de la pelota y las ocasiones de marcar. Pero todo terminó como empezó. Sin goles y con el personal bastante inquieto tanto en el césped como en la grada.

Al lío le encontró una salída un habitual en tiempos duros. Sasa Markovic. El serbio sacó provecho de un desliz de la defensa alfarera para provocar el delirio en El Arcángel. La grada, habituada al sufrimiento, explotó con un gol que premiaba el esfuerzo cordobesista. No faltaron los cánticos reprobatorios contra la directiva del club en el minuto 54. Para entonces, el equipo de Carrión ya se movía con un poco más de soltura, aliviado tras adelantarse en el marcador y capaz de armar con relativa fluidez algunas llegadas por las bandas. En una de ellas, Fernández la colocó en el corazón del área para que alguien rematase a la red. Lo hizo, de manera involuntaria, Hugo Álvarez cuando estaba con la caña Sergi Guardiola. El jumillano no se quedó tranquilo hasta que marcó y lo hizo pronto, apenas unos segundos después. Con tres goles en apenas diez minutos, el Córdoba respiró y el público se entregó a algunas de sus pasiones recurrentes: pedir la dimisión de González y aplaudir hasta los saques de banda. De los bufidos a los vítores. Las cosas del fútbol.

Con el marcador resuelto, el termómetro de la concentración bajó algunos puntos. Eso provocó algunos despistes que hicieron que Pawel tuviera que lucirse en un par de ocasiones en las que los zagueros no estuvieron diligentes a la hora de apretar a sus adversarios. A falta de cinco minutos, Casto fue expulsado por tocar el balón con las manos fuera del área en su intento de frenar una internada de Markovic. Julio González ya había hecho los tres cambios, por lo que el Alcorcón tuvo que colocar bajo los palos al jugador Toribio. Esa situación añadió picante a los últimos minutos del choque, con la grada ansiosa por hacer más sangre.

Este Córdoba necesita ir al máximo para combatir con rivales como el Alcorcón, que a día de hoy están en su mismo nivel. Frente a otros hará falta algo más, pero eso será otra historia.

FICHA TÉCNICA

CÓRDOBA CF, 3: Pawel Kieszek, Fernández, Joao Afonso, Caro, Víctor Mena, Caballero (Álex Vallejo, 82'), Javi Lara, Jovanovic (Javi Galán, 62'), Jaime Romero (Sergio Aguza, 68'), Markovic y Sergi Guardiola.

ALCORCÓN, 0: Casto, Laure, Hugo Álvarez, David Navarro (Sangalli, 60'), David Fernández, Bellvís, Errasti, Álvaro Peña (Toribio, 66'), Dorca, Jonathan Pereira (Borja Lázaro, 61') y Álvaro Giménez.

ÁRBITRO: Vicandi Garrido (Comité Vasco). Amonestó con tarjeta amarilla al local Joao Afonso y al visitante Errasti. Expulsó con roja a Casto, portero del Alcorcón, por tocar con las manos fuera del área.

GOLES: 1-0 (52') Markovic. 2-0 (57') Hugo Álvarez, propia puerta. 3-0 (59') Sergi Guardiola.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la octava jornada del campeonato nacional de Liga 1|2|3, disputado en el Estadio Municipal El Arcángel ante 9.514 espectadores.

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