De atrás hacia delante: ¿Qué necesita el Córdoba?

Juan Sabas conversa con Piovaccari en un entrenamiento | ÁLEX GALLEGOS

Los deberes están muy avanzados. Al menos es la idea en que insisten desde el club en las últimas semanas. Parece que los hechos, si bien se dan pausadamente, vienen a dar la razón a sus rectores. “Desde la dirección deportiva se está haciendo un gran trabajo y hay bastante adelantado”, es lo que afirmara Javier González Calvo. El actual dirigente -en la práctica- del Córdoba es precisamente, junto con el también consejero Adrián Fernández, quien supervisa, como es lógico por otro lado, la labor en despacho de los encargados de dar forma al proyecto 2020-21 en materia deportiva. La hoja de ruta está trazada y lo cierto es que a partir de la semana entrante se esperan nuevos anuncios, ya en relación a la plantilla. Con todo, la tarea no es fácil dada la situación. Sí es posible, sin embargo, analizar las posibles necesidades del cuadro califal.

En principio, como es de sobra conocido, el Córdoba cuenta con hasta 16 futbolistas en nómina. Aunque uno de ellos va a continuar, salvo sorpresa, en otro equipo y dos tienen su futuro en el aire. El primer caso es el de Fernando Román, que está cedido al Marbella hasta 2021. Los restantes son los de Zelu y Sebas Moyano: el jerezano ha de disputar el play off exprés con el Logroñés y de lograr el ascenso continuaría en La Rioja, mientras que el cordobés sigue pendiente de que el Lugo tome parte respecto de la opción de compra de que goza. Sin embargo, durante los últimos días se puso sobre la mesa las circunstancias de otra pareja de jugadores: Raúl Cámara y Thierry Moutinho. Si bien se consideraba que ambos habían acabado contrato -firmaron hasta 2020 con opción a otro año por objetivos-, el diario digital Cordobadeporte informó de que mantienen vinculación.

Acerca del último caso doble se espera notificación por parte del Córdoba, ya que sus gestores indicaron que eran opciones que habían de estudiarse. Pero no es su futuro el único que ha de decidirse, también probablemente el de otros integrantes del primer equipo con contrato en vigor. Más que nada porque las cuentas, si no, no salen. En el club se tiene la pretensión de cerrar entre ocho y diez fichajes, por lo que debe haber salidas. En cualquier caso, antes de que comience un período mucho más intenso en cuanto a renovaciones, rescisiones y contrataciones, es viable una revisión de plazas en el campo que requieran nuevos efectivos. De atrás hacia delante, precisamente la portería es la demarcación que menos dudas arroja. Esto no quiere decir que ya esté cerrada pues nunca se sabe.

Bajo palos tiene el cuadro califal a Isaac Becerra y Edu Frías. El primero está llamado a ser titular de nuevo la próxima temporada, mientras que el segundo es un valor de futuro. Por si fuera poco, el jugador llegado del filial del Espanyol el verano anterior es el único con licencia sub 23 de todos los que tienen vínculo con la entidad. Y este dato no es baladí, ya que cabe recordar que en Segunda B la normativa impone un límite de 16 fichas de 22 de mayores de 23 años. Así, salvo giro de los acontecimientos, en la meta no han de producirse movimientos. Distinta comienza a ser la situación en la línea defensiva, que sí requiere de más hombres. En esta zona se dieron ya las bajas de Fidel Escobar y Chus Herrero, así como se considera fuera del equipo al referido antes Fernando Román. De esta forma, el eje central de la zaga sólo cuenta con Djetei y Xavi Molina -que fue fichado en principio para actuar de pivote-.

Cierto es que en este punto tiene que nombrarse a otro futbolista. Es Víctor Ruiz, que regresa tras su cesión al Atlético Levante y tiene contrato hasta 2021. Sería otro más para el centro de la defensa pero todo hace indicar que la dirección general deportiva no cuenta demasiado con él. En los laterales, el derecho está cubierto por Iván Robles y, en teoría, Raúl Cámara, mientras que en el izquierdo nadie compite por la titularidad con Jesús Álvaro. Esta posición también ha de ser reforzada. Un paso más adelante, no menos recursos faltan en la medular, donde se dieron las bajas de Imanol García y José Antonio González. Además, Jordi Tur deja de pertenecer al Córdoba y sólo es en la actualidad una opción de agrado mutuo. Por tanto, el hipotético doble pivote queda sólo para Luis Garrido y Javi Flores -y éste último tiende a la media punta-. Sin duda, ésta es la demarcación con más carencias -por escasez de jugadores-.

Pero cada una de las bandas no está mucho mejor. Con el futuro de Zelu y Sebas Moyano en el aire, el club sólo tiene asegurada la continuidad de De las Cuevas y Carlos Valverde, y el primero puede intervenir en otras posiciones. Es necesario como mínimo un extremo puro, como suele decirse, para lo que ya suena Dieguito. El suyo es el primer nombre en entrar en la lista pública de futuribles tras su gran temporada el reciente curso con el Villarrubia. También está en agenda Iván Navarro, que llegó en el mercado de invierno para jugar con el filial y acabó en el primer equipo y con buenas sensaciones. Este último cuenta con una oferta de la entidad para seguir en ella. Otro caso es el de Thierry Moutinho, que en caso de confirmarse su vinculación mayor ya daría otro efectivo a Juan Sabas en los flancos.

Sea como fuere, la línea de medios y la de tres cuartos van a ser probablemente las que registren mayor movimiento -de entrada sobre todo- el próximo verano. Ya en la última posición, de atrás hacia delante, es posible que el Córdoba mire también en el mercado opciones para la punta de ataque. Juan Sabas tiene hoy por hoy a Piovaccari y Willy, futbolistas que llegaron en enero y que apenas pudieron ayudar al equipo. El segundo menos al caer lesionado. Si bien existe la idea de que son dos delanteros de referencia, la entidad califal no descarta la llegada de al menos otro para, quizá, ganar el puesto de titular.

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