El Cordobasket califica de "esperpéntica" la acusación del Bball

Ángel Lopera y Rafael Sanz, en Vista Alegre | MADERO CUBERO

La polémica suscitada por la marcha de un grupo de jugadores cadetes del Bball Córdoba al Cordobasket ha vivido un nuevo capítulo. Quizá el definitivo. O no. Después del comunicado que el Bball hizo público el pasado lunes acusando de "incumplir el código ético" al club vecino por el "fichaje" masivo de jugadores, la entidad que preside Ángel Lopera ha difundido a los medios un documento en el que califica como "esperpéntica" la actitud del Bball. "Escrito propio del género literario caracterizado por la presentación de una realidad deformada y grotesca", dice un comunicado que titulan como: "Esperpento".

"Así vemos desde el Club Deportivo Cordobasket el comunicado presentado por el Club Baloncesto Europa Ciudad de Córdoba, y creemos que así será la visión que tengan muchos de los clubes de Córdoba capital y provincia, damnificados muchos de ellos por las formas de actuación de este club. El CB Europa Ciudad de Córdoba que, desde sus orígenes hasta la actualidad, utiliza todo tipo de artimañas para incorporar a jugadores a sus filas, yendo a por ellos saltándose las más elementales normas y principios éticos", replica el Cordobasket.

"A diferencia de lo citado con anterioridad, en los diez años de vida del CD Cordobasket son contadas las incorporaciones de jugadores no formados en nuestras escuelas deportivas, por lo que no es precisamente nuestra forma de operar. Sencillamente creemos en nuestro trabajo como entrenadores", dice el comunicado, en el que expresan que "no obstante, no somos un club cerrado, y estamos abiertos a que cualquier colaborador, entrenador, chico o chica quiera formar parte de nuestro proyecto formativo. Y éste es precisamente el caso que nos ocupa: un grupo de chicos que quieren cambiar de club, y que se dirigen al nuestro para saber en qué condiciones podrían hacerlo".

Según relata el Cordobasket, en el caso de los jugadores del Bball, que se proclamaron esta temporada subcampeones de su categoría en la Liga Provincial, "la decisión de dejar de pertenecer al CB Europa Ciudad de Córdoba ya la tenían tomada. Las causas no nos corresponde a nosotros analizarlas". Para el club colegial, la clave del asunto está en "remarcar ese matiz, el de quién se dirige a quién".

"Son los padres de los jugadores los que se dirigen al CD Cordobasket, y no al contrario, para pedir información. Y ésa precisamente ha sido nuestra única acción: Informar. Ni llamar, ni insistir, ni coaccionar, ni otro tipo de argucias para condicionar la decisión de esos padres y madres, argucias utilizadas sistemáticamente por el CB Europa Ciudad de Córdoba. Y dentro de esta información que fue facilitada a los padres, la necesidad de despedirse formalmente de su club de origen si no lo habían hecho. Aquí radica esa deformada y grotesca realidad que presenta el CB Europa Ciudad de Córdoba: en el despecho por el abandono", finaliza el comunicado.

¿Y qué dicen los padres? "Nos vamos libremente"

En las relaciones entre clubes de base, la intervención de los padres resulta clave para cualquier movimiento y muy a menudo -como es el caso- suscita controversia. Una de las claves de la polémica por la marcha de jugadores del Bball Córdoba al Cordobasket está en el papel de las familias en la decisión. ¿Presión? ¿Decisión libre? ¿Motivos? De todo ello habló en el programa La Jugada de Canal Sur Córdoba Rafael Jiménez, padre de uno de los jugadores que se marcha al Cordobasket después de muchos años en la cantera del Bball. Jiménez dejó clara una cuestión: "Los padres fuimos a Cordobasket a pedirles información porque sabíamos que querían formar un equipo. No fue al revés".

Jiménez asegura que fueron un cúmulo de razones las que empujaron a tomar la determinación de cambiar de aires: "Hubo dos o tres cosas que han ido desencantando a los chavales. Uno de ellos, libremente, decidió no ir al campeonato de Andalucía. Otros han dejado el club a lo largo de la temporada. También un cadete de un rival directo nuestro fue a entrenar con nuestro equipo senior. ¿Cómo nos piden un sentimiento de pertenenencia si ellos no lo cuidan?".

"Los padres pagamos las cuotas, el entrenador, las pistas, los desplazamientos... Son niños menores de edad. Nos ha surgido la oportunidad a raíz de que están preparando un equipo donde tienen la oportunidad de seguir jugando juntos y ellos, libremente, lo han decidido. Ellos, con 10 años no pero con 15 sí tienen criterio propio", ha explicado Jiménez. "Ven que su club no ha sido capaz de sacar un equipo en EBA, que no han hecho buenos resultados en nacional... Eso, y el trato que para muchos de ellos ha sido malo, ha hecho que se fueran desencantando. Ha habido dos o tres que iban a dejar el baloncesto. Como ha salido esta posibilidad y coincidimos en que era bueno seguir todos unidos en el grupo, porque llevan muchos años, pues lo han aprovechado", añadió.

Rafael Jiménez asegura que se siente "asombradísimo" por el comunicado que realizó el Bball, ya que "el contacto con Cordobasket fue a iniciativa de los padres y a través de mí, porque yo tenía contacto con Sanz, pero que fue a petición nuestra. Que quede claro. Nosotros nos juntamos para pedirle información, porque para eso no tenemos que pedirle permiso a nadie. Somos personas adultas, en plena posesión de nuestros derechos civiles, y yo no tengo por qué pedirle permiso a nadie para reunirme con quien me dé la gana y para hablar lo que me dé la gana. Consideramos que era bueno para los chavales y así se hizo".

Este padre de uno de los jugadores ha desvelado que "en el club se enteraron y empezaron a presionar a los chavales, y eso ha durado varios días. Tanto los padres como los críos les hemos dicho claramente que el proyecto del Cordobasket nos parece mejor y que por eso nos vamos. Y hemos estado aquí muchos años. Pero aquí paz y después gloria. Son chavales que deciden cambiar de club y los padres seguiremos pagando gastos, desplazamientos y lo que haga falta".

"Para nosotros es una actividad escolar que permite a nuestros hijos desarrollarse física y mentalmente. Y no hay nada más ni hacer un mundo de esto. Si tanto daño consideran que les hace, pues podían haber pensado en ganarse la voluntad de los chavales. Se han desencantado durante años, no hay alegría en el club, ni sentimiento de pertenencia, los entrenamientos son tristes y ellos no han sido capaces de cambiar eso. No pongo en duda su buena voluntad, pero cuando hay una oferta mejor pasa esto. Nos vamos a un club ascendente", apunta Jiménez, que recalca que "todo esto es una pataleta" porque "los chicos que a esta edad destacan se marchan a otros clubes, como ha sucedido con el Unicaja, el Betis o el Real Madrid. Ahí no pasa nada. Ahora, si los chavales consideran que van a mejorar marchándose a otro club de la misma ciudad con el que tienen una rivalidad, pues los niños y los padres tenemos que pagar el pato. Lo que exigimos es respeto a la decisión de nuestros hijos y a la nuestra. Ellos pueden hacer lo que quieran. No cobran. Los padres pagamos. Ellos no son nadie para decirnos si nos quedamos o nos vamos. Hemos sido leales porque lo hemos dicho ahora, no en octubre. Se les ha dicho en cuanto se ha hecho. No les deseamos ningún perjuicio, pero exigimos respeto".

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23 de mayo de 2017 - 19:36 h
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