El Córdoba se mete en un lío del que no puede salir

Ghilas lamenta una ocasión | MADERO CUBERO
El equipo blanquiverde sólo opone briega y cede ante un Sevilla superior en El Arcángel | Los de Ferrer, sin nada que ofrecer en ataque, pagan caros sus errores

Tal y como anda el Córdoba actual, necesita partidos perfectos en defensa para construir sus esperanzas de victoria en Primera. Y que el adversario, obviamente, no tenga un día inspirado. Nada de eso ocurrió. El conjunto de Ferrer sigue buscando sus primeros tres puntos de una tacada. Cometió alguna pifia atrás, pero sobre todo en la vanguardia, donde los escarceos de Fede Cartabia -cada vez más vigilado- y Borja García no resultaron suficientes ante la falta de definición. Havenaar sigue negado. A él se le ve más que a otros que también tienen su cuota de responsabilidad en la pobre pegada del Córdoba. El Sevilla, que tiene calidad de sobra, se dedicó a sacar partido de los deslices locales para dar sus golpes. Ni siquiera cuando Borja puso el 1-2 y El Arcángel entró en ebullición descompuso el gesto el grupo de Unai Emery. Un penalti de Pantic sobre Vitolo terminó de cerrar el encuentro. El Sevilla es mejor y lo demostró. Lo que el Córdoba hizo no bastó para romper esa lógica. Los locales se metieron muy pronto en un lío y fueron incapaces de resolverlo. Su afición les trató con cariño y condescendencia. Hubo aplausos en la retirada. Aguarda una semana complicada, con viaje a Mestalla para cruzarse con el Valencia y visita del Espanyol.

Ferrer optó por Patrick Ekeng en el once inicial en lugar de López Garai, inamovible desde el arranque liguero. El camerunés, con mayor vigor físico y recorrido, se movió -casi siempre con criterio- por toda la zona central barriendo los balones que podía y agobiando a los medios sevillistas, que se encontraron con un incordio inesperado. El Córdoba apostó por el orden y la disciplina espartana ante un Sevilla que cuenta con una línea ofensiva temible, capaz de generar ocasiones desde la nada y, por supuesto, hábil para detectar el error del adversario para dar un bocado mortal. Lo hizo así a los ocho minutos. Todo el mundo recordó esa advertencia que hacen los veteranos cuando uno accede al escenario de la Primera División. Ahí los fallos no se perdonan, dicen. Y tienen razón. Un balón que no controló bien Aleksander Pantic terminó en los pies de Aleix Vidal, que se marchó como un vendaval hacia el marco cordobesista y sirvió a Bacca. El colombiano encañonó a Juan Carlos y lo fusiló. 0-1. Así funcionan las cosas en la elite. El Sevilla tomó ventaja y el Córdoba se encontró con un panorama complicado. Los aficionados reaccionaron con inteligencia. De manera inmediata se elevó el tono de los ánimos desde el graderio y el Córdoba se repuso sentimentalmente de inmediato. En lo futbolístico tardó un poco más.

El Sevilla, con mucho aplomo y calidad, pudo matar el partido en un mano a mano de Bacca con Juan Carlos. El meta alcarreño sacó el balón de manera milagrosa, ganándose una ovación estruendosa de un graderío enchufado al partido como pocas veces se ha visto. Era el minuto 11 y el resoplido de alivio coincidió con una espectacular tromba de agua sobre el estadio. A los 21 minutos llegó el primer disparo con cierto sentido del Córdoba. Crespo enganchó un rechace al borde del área y pateó muy alto. Con el Sevilla viéndolas venir con cierta tranquilidad ante la falta de profundidad del rival, el Córdoba fue tomándole el pulso al partido. A ello contribuyeron algunas extrañas decisiones de Velasco Carballo, que encrespó al público al mostrar una tarjeta a Gunino por protestar una tarascada de Iborra a Fede Cartabia que merecía amonestación. Sólo faltaba alguna acción verdaderamente clara del Córdoba para disparar la emoción. Y llegó en un remate acrobático de Mike Havenaar que no cogió puerta, pero llegó a los pies de Crespo. El ex sevillista no llegó por poco. También hubo susto para Sergio Rico en un cabezazo en buena posición de Borja García a centro de Fidel. El duelo se calentó y el Córdoba no volvió nunca la cara ante un excelente Sevilla, que causaba estragos cada vez que la pelota llegaba a las botas de Aleix Vidal o Bacca, dos tipos que tienen entre ceja y ceja la portería contraria. Al intermedio se llegó con la sensación de que el Córdoba no había dicho su última palabra.

Sin cambios en ninguna formación, el pleito se mantuvo equilibrado hasta que el Sevilla lanzó nuevas andanadas. Un trallazo lejano de Krychowiak y un pase picado de Denis Suárez al que no llegó Bacca provocaron el tembleque. Ferrer lo intentó con movimientos dentro de la cancha -Borja se pegó más a la derecha y dejó a Fede Cartabia en el centro, tratando de alborotar y busca faltas frontales- y cambios en punta. Retiró a Havenaar, que se fue pitadísimo, y dio entrada a Ghilas, que ingresó en el césped aplaudidísimo. El japonés no ha caído en gracia y sus actuaciones no le están ayudando a ganarse el aprecio de un graderío que le observa con escaso cariño. Al argelino, que acaba de aterrizar, se le profesan todo tipo de arrumacos. Cosas del fútbol, del miedo y de la esperanza.

Con el Sevilla apretando, el Córdoba tuvo la ocasión del empate en las botas de Abel. El primer balón que tocó el sevillano fue para lanzar una falta que obligó a Rico a despejar a córner. Y en una falta golpeó el Sevilla. Denis Suárez tocó el balón en el lateral izquierdo de la meta de Juan Carlos y, con el meta a media salida y la defensa algo despistada, M'Bia entró como un cañón y colocó un testarazo inapelable. El 0-2 parecía dejarlo todo sentenciado, pero al partido le aguardaba una fase enloquecida. Borja García llevó el delirio a la grada marcando el 1-2 en el minuto 82. Faltaba tiempo y la escuadra blanquiverde, espoleada, se iba con todo hacia arriba. La reacción se abortó pronto. Velasco Carballo vio penalti en una caída de Vitolo ante la entrada de Pantic en el área blanquiverde cuando intentaba capturar un balón aéreo en medio de un barullo. Bacca lo ejecutó con tranquilidad y puso un 1-3 imposible para un Córdoba que volvió a dejar un sello sobre el césped: compite y es valiente, pero le falta lo primordial. Le cuesta la misma vida hacer gol.

FICHA TECNICA

CÓRDOBA CF, 1: Juan Carlos, Crespo, Íñigo López, Pantic, Gunino, Ekeng (Abel, 66'), Fausto Rossi, Fidel (Fede Vico, 74'), Borja García, Fede Cartabia y Mike Havenaar (Ghilas, 59').

SEVILLA FC, 3: Sergio Rico, Tremoulinas, Carrico, Nico Pareja, Coke (Diogo, 61'), Iborra (M'Bia, 68'), Denis Suárez (Ever Banega, 77'), Krychowiak, Vitolo, Aleix Vidal y Bacca.

ÁRBITRO: Velasco Carballo (Comité Madrileño). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Íñigo López, Gunino, Mike Havenaar, Fede Cartabia y a los visitantes Coke, Aleix Vidal

GOLES: 0-1 (8') Bacca.

0-2 (72') M'Bia.

1-2 (82') Borja García.

1-3 (86') Bacca, de penalti.

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la cuarta jornada del campeonato nacional de Liga BBVA, disputado en el Estadio Municipal El Arcángel ante 17.023 espectadores.

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