Con calma, entre la dicha y la duda

Los jugadores del Córdoba sonríen en un entrenamiento | ÁLEX GALLEGOS

Otra semana arranca. Una más desde que comenzara un curso por ahora complicado. Pero ésta es distinta a muchas anteriores. El Córdoba conoce de nuevo la victoria, la segunda en lo que va de campeonato liguero. Al fin suma de tres después de idéntico número de jornadas sin hacerlo -desde que ganara al Almería- y en realidad disfruta como si fueran más los que añade a su casillero. El triunfo ante el Extremadura vale más de lo habitual, dado que supone impedir que un rival directo puntúe y además, los resultados lo permiten, ver más cerca la permanencia. De sólo un punto es la distancia del conjunto blanquiverde con la salvación una decimosegunda jornada que posibilita tanto a José Ramón Sandoval como a sus jugadores encarar los próximos días con un mejor ánimo. Aunque eso sí, el técnico mantiene una pequeña preocupación: Carlos Abad permanece pendiente de evolución debido a sus molestias.

Lo cierto es que la victoria del pasado sábado viene a ser algo así como una bocanada de aire para quien se quedaba sin oxígeno. La víctima de asfixia era un Córdoba que avanza dos posiciones en la tabla al superar al Nàstic, que perdió ante el Albacete, y a su rival, el Extremadura. Ambos suman nueve puntos, por los once que ya tiene en su casillero el cuadro califal. Son los mismos del Zaragoza, que cayó ante el Granada y entra en zona de descenso -Lucas Alcaraz acumula dos derrotas en sus dos primeros encuentros al frente de los maños-. El Cádiz, sin embargo, venció al Elche y evitó que la diferencia de los blanquiverdes con la permanencia fuera neutralizada. Con todo, es positivo el hecho de que la salvación la vean los de Sandoval a sólo un punto, en que le supera el Tenerife, cuando ha de acudir a un estadio difícil.

Porque ahora aguarda el Mallorca, que este fin de semana no logró ganar y cae a la octava plaza. Un hecho éste que no es indicativo de nada, muy al contrario. El cuadro balear completa un inicio liguero que ya quisieran muchos, entre ellos el Córdoba. El duelo es el domingo (18:00) en Son Moix. Es decir, el conjunto blanquiverde goza de más tiempo del habitual para preparar su siguiente choque. Por este motivo Sandoval decidió otorgar un día de descanso a su plantilla este lunes. El equipo comienza esta semana, por tanto, con calma. Lo hace además dichoso después del éxtasis que vivió el sábado ante el Extremadura, al que remontó en el último suspiro cuando parecía que todo se tornaba más negro aún.

Así, el cuadro califal está llamado a regresar al trabajo el martes. Este día es cuando va a realizar su primer entrenamiento de cara al duelo con el Mallorca. La práctica está fijada a las 10:30 en la Ciudad Deportiva y va a ser a puerta abierta, una condición que se va a dar esta vez también el miércoles -a la misma hora-. El jueves es el momento de dar cerrojazo a las sesiones del Córdoba, que se van a trasladar a El Arcángel el viernes. La última va a tener lugar en la isla balear el sábado a las 18:00, puesto que el equipo que dirige José Ramón Sandoval comienza su viaje esa jornada a las 9:30. El vuelo lo toma en Granada, por cierto.

El plantel blanquiverde tiene claro su plan para la semana, la cual aborda con una gran dosis de optimismo tras la reciente última jornada. También la encara con alivio, como el que siente el propio entrenador al salvar otro hipotético match ball. Sin embargo, no todo es prudente felicidad en el Córdoba, dado que estos días mantiene una duda muy significativa. Ésta no es otra que la de Carlos Abad, quien el sábado se perdió el duelo con el Extremadura por unas molestias que en principio no revestían gravedad. Días después de esa explicación por parte del club, éste comunicó el domingo algo distinto: el portero “sufre una fuerte sobrecarga en el recto anterior del cuádriceps de su pierna derecha”. Ésta es la razón por la que no estuvo convocado ante el Getafe en Copa y no pudo jugar ante el conjunto de Almendralejo. El canario “seguirá un tratamiento intensivo durante los próximos días y queda pendiente de evolución”. A Sandoval le toca mirar de reojo a la enfermería, otra vez.

Etiquetas
stats