Cara a cara | Mario Ortiz: “Me he ido del Deza CBM porque quiero seguir creciendo”

Cara a cara con Mario Ortiz

Un hombre de club que tuvo que marchar tras 20 años defendiendo los mismos colores de una u otra forma. La vida de un deportista siempre está ligada a la cantidad de oportunidades que una entidad te dé a lo largo de tu trayectoria, pero la primera camiseta que te enfundas siempre es especial y esto mismo le pasó a Mario Ortiz. El actual técnico cordobés llegó hace dos décadas al Córdoba de Balonmano como jugador y, tras pasar por todas las categorías base, decidió que era momento de colgar las zapatillas para coger el silbato y la carpeta.

El preparador emprendió su carrera como entrenador y, a pesar de su juventud, no ha parado de tener éxitos, logrando, incluso, debutar en la máxima categoría del balonmano femenino de la mano de Adesal. Sin embargo, en la actualidad ha tenido que separar su camino con el conjunto granate, club de su vida, en busca de nuevos retos. Ortiz atiende a CORDÓPOLIS en una entrevista sosegada, donde repasa su trayectoria y mira al futuro con cierto optimismo.

PREGUNTA. Una entrevista de actualidad, sobre todo por tu reciente marcha del Córdoba de Balonmano tras 20 años.

RESPUESTA. Es un momento especial y complicado, sobre todo a la hora de tomar la decisión. Como bien dices, he estado prácticamente toda mi vida en el club. Hace 20 años que llegué por primera vez y solo tuve un periplo corto como entrenador fuera, pero seguía ligado de una u otra forma. Llegué en alevines al club como jugador, salí después de terminar toda la etapa de base y me incorporé como entrenador hasta el día de hoy. Toda la vida.

P. Antes de ir a la actualidad, me gustaría saber tus inicios. ¿Por qué balonmano y no otro deporte?

R. Yo fui un niño que probó muchas disciplinas antes de llegar al balonmano. Quería ver lo que me gustaba y mis padres me hicieron probar muchas disciplinas. El balonmano llegó por casualidad en mi vida. Yo estaba en el Colegio Mirasierra e hicieron una captación yendo por las clases. Probé el balonmano y a los días ya me vi que estaba en el Córdoba de Balonmano directamente. Después de haber probado otros deportes y ver como ese paso llegó tan rápido, pues hizo que me metiera y ya no he salido.

P. ¿Hay antecedentes en tu familia que le gustasen el balonmano?

R. Tuve un primo que también estuvo en el Cajasur un tiempo, que fue portero, pero no era un deporte que estaba metido de lleno en la familia.

P. Llegaste como alevín al Córdoba de Balonmano. ¿Cómo fue tu etapa como jugador?

R. Fue espectacular. Lo recuerdo con mucho cariño porque cuando eres entrenador, te das cuenta de que la etapa de niño es la mejor. La única preocupación que tienes es levantarte y llegar a tiempo a tu entrenamiento. Fue una etapa muy bonita. Yo soy de la generación del 92 y por suerte hemos sido campeones de Andalucía muchos años, he jugado Campeonatos de España, hemos sido campeones provinciales... Hemos tenido multitud de experiencias que se han convertido en inolvidables.

P. ¿Por qué no mantuviste tu etapa como jugador?

R. Tema de lesiones. Desgraciadamente sufrí tres lesiones de ligamento cruzado y menisco en ambas piernas. Después de tantas recaídas y de problemas, cuando finalicé mi etapa de base decidí dejar de jugar porque no me iba a quitar de pobre. En el tema de entrenador sí que veía que podía tener una base y continuidad, por lo que me dediqué a eso.

P. Si no hubieras tenido lesiones, ¿crees que hubieras llegado lejos como jugador?

R. Creo que por lo menos a un nivel medio hubiera disfrutado del balonmano durante años. No era un jugador espectacular, pero era un jugador muy currante y que me tomaba muy en serio el balonmano. A un nivel no sé cual pero creo que la podría haber alargado. Probé el mundo de entrenador y lo he disfrutado mucho más que como jugador.

P. ¿Jugador o entrenador?

R. Entrenador.

P. ¿Motivo?

R. Porque, aunque la responsabilidad es mucho más grande y los quebraderos de cabeza aumentan considerablemente, es una parte esencial dentro del deporte y es muy bonito ver como crecen los grupos o marcarte unos objetivos y pelear por ellos día a día. También disfrutas en un segundo plano y eso lo hace muy especial.

P. En tu etapa como jugador, ¿quién fue tu referente?

R. A parte de fijarme en los jugadores que destacaban en la selección española o a nivel mundial, yo me fijaba mucho en mi club y en los jugadores del primer equipo. Cuando eras alevín, el plan de por la tarde era irte al IDM de Las Margaritas y ver entrenar al equipo sénior. Tenía un jugador que jugaba en mi puesto con unas características parecidas y me gustaba fijarme en él.

P. ¿Y como entrenador?

R. Yo he intentado quedarme siempre o copiar lo mejor de la gente que he tenido cerca tanto en Adesal como en Córdoba de Balonmano que, por suerte, han habido entrenadores con muchísima experiencia. A nivel de élite me quedaría con Juan Carlos Pastor y con Manolo Cadenas.

P. ¿Por qué decidiste ser entrenador?

R. Me vino un poco solo. Yo comencé en el Colegio Mirasierra y, cuando era cadete de primer año, el propio colegio me pilla muy cerca y su equipo lo seguía llevando el entrenador que me sacó en alevines. A mi me gustaba mucho ir y ayudar. Este entrenador tuvo que dejarlo por temas de trabajo y me pilló con 15 años que me podía quedar con un colegio. Ese grupo de infantil femenino dio la curiosidad de que continuaba y no se cortó en alevines. Compitió a nivel provincial y una vez que probé el tema del banquillo ya no lo quise dejar.

P. Desde que empezaste en este camino, no has dejado de tener éxitos y el primero, de hecho, fue con el Adesal.

R. He tenido suerte de estar en sitios buenos. La verdad que en el Colegio Mirasierra pudimos ser campeones provinciales con un equipo que era una clase. Me acuerdo que era la clase de Sexto A la que consiguió ser campeón provincial de balonmano y la que logró ir a un Campeonato de Andalucía, lo cual tiene mucho mérito. Una vez que dimos el paso de juntarnos con el Adesal, ahí me encontré de buenas a primeras en la semi élite. Estábamos en División de Honor Plata y me incorporé como segundo entrenador. A partir de ahí, disfrutamos de Campeonatos de Andalucía, intersectores nacionales constantemente o incluso el ascenso de Adesal a División de Honor. La verdad que fue espectacular.

P. ¿Con qué te quedas de esa etapa en Adesal?

R. Pues aprendí muchísimo y maduré mucho más. Yo creo que ahí fue cuando maduré como entrenador y me hice un poco más hombre. Fueron momentos difíciles porque quizás la estructura del club no era la más adecuada en ese momento, pero se consiguieron muchísimos éxitos. Me acuerdo que mi día a día era entrar en el pabellón a las 16:30 de la tarde y salir a las 23:00 de la noche. Entrenar desde benjamines a estar con el equipo sénior. Viajes interminables, de llegar los dos entrenadores que estábamos, venir de un viaje a las 4:00 o 5:00 de la mañana, dormir un poco en el pabellón e irnos a competir el día siguiente con un juvenil de Liga Andaluza. Una etapa complicada y durilla, pero, por otro lado, super enriquecedora.

P. También lo habrás tenido que ir compaginándolo con tu vida personal.

R. Sí, claro. Por esa época, pues el tema de los estudios y el trabajo. Era muy complicado, pero como yo era un loco del balonmano, no me preocupaba tener siempre mi vida dedicada a este deporte.

P. ¿Qué has estudiado?

R. Terminé los estudios normales y después me metí en auxiliar de Enfermería. Después estuve trabajando en Hostelería donde nos metimos un grupo de amigos en alguna aventurilla interesante y después formándome en todos los temas de entrenador, hasta que acabé aquí.

P. Un sueño frustrado es, curiosamente, el de periodista deportivo.

R. Sí. Lo del tema de periodismo deportivo siempre lo llevaré dentro. Tal y como te he comentado en la entrevista, mi abuelo que es mi mayor referente en todos los sentidos de la vida, fue periodista de la ciudad. Es un hombre muy reconocido aquí, escribió en Diario Córdoba, fue concejal del Ayuntamiento de Córdoba, fue fundador de la Cata de Vinos, estuvo metido en el antiguo Atlético Cordobés que, después, acabó siendo el Córdoba CF... Al final es un hombre de su ciudad y para mí ha sido un referente. Teníamos la cosa de que yo continuase su legado dentro del periodismo deportivo y un día me dijo que le gustaría que lo acabara siendo, pero las circunstancias han hecho que acabe en lo deportivo y terminara ahí la cosa. Siempre he tenido colaboraciones con diferentes periodistas, escribir alguna columna en algún medio... he hecho mis cosas dentro de la profesión.

P. Aunque no seas periodista deportivo, has sido protagonista dentro del deporte cordobés con el Deza CBM. ¿Cómo ha sido tu aventura cuando cogiste este equipo?

R. Pues ha sido espectacular. Tuve que tomar una decisión muy dura porque estaba en la élite con Adesal, yo me vi con 21 años dirigiendo dos partidos en División de Honor y eso yo no lo imaginaba. Pasé de eso a dejarlo todo para ir al club de mi vida y empezar de cero. Pasar de entrenar a un club de División de Honor a empezar con alevines. Para mí fue un paso complicado porque empezaba de cero, pero lo hacía en el club de mi vida y en un proyecto cuyo objetivo era llevarlo a lo más alto. Cuando ves que lo has podido llevar hasta ahí, con un grupo de alevines, cuando no había ni siquiera niñas y ahora ves que hay equipos en todas las categorías, consiguiendo el ascenso a División de Honor Plata... No hay cosa más bonita.

P. Y en la primera temporada en División de Honor Plata conseguís la medio salvación, medio porque con toda la reestructuración nunca se sabe.

R. A pesar de que la temporada ha sido complicada, yo creo que el equipo ha competido muy bien. Con los recursos que teníamos era muy difícil hacerlo mejor. A pesar de que en la primera vuelta pecamos de falta de experiencia, la segunda vuelta ha sido buenísima y conseguir la permanencia dos meses antes, una permanencia rara como tu dices (risas), dentro del objetivo que teníamos, lo hemos cubierto con todas las de la ley.

P. En la actualidad y tras 20 años en el club de tu vida, lo has tenido que abandonar. ¿Por qué esta decisión?

R. A todo el mundo que se le comento pues se queda extrañado porque lo vive desde fuera y ve como es un buen momento, el equipo ha subido y se ha mantenido, se supone que el próximo año era para seguir creciendo, pero ha sido un año muy complicado, duro y se ha hecho un poco largo. Quería seguir avanzando y quizá es complicado en un club como el nuestro porque tiene una estructura de base. Prefería irme en el mejor momento y es bonito decir que me fui cuando el proyecto estaba asentado. En lo personal me apetece seguir avanzando y mejorando.

P. ¿Qué planes de futuro tienes a corto plazo?

R. Es una época complicada. Tengo diferentes posibilidades para el año que viene, pero me lo tengo que pensar muy bien. Es la primera vez que me voy a mover de casa y quiero tomar la mejor decisión. Quiero irme a un proyecto que me haga crecer deportivamente, pero también personalmente. Quisiera probar una experiencia enriquecedora en todos los sentidos. Ya que doy el paso, tengo que elegir una opción que me permita seguir creciendo.

P. ¿Dónde te ves dentro de cinco años?

R. Ojalá pueda seguir viviendo de esto y disfrutando. Ojalá sea en la élite. No me importa el sitio ni el lugar, pero quiero competir por objetivos importantes. Yo soy un loco de esto y por mí no va a quedar.

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