La alternativa del Córdoba CF SAD: un ligero avance en un escenario difícil

Dirigentes de UFC en El Arcángel | MADERO CUBERO

Diez días tienen por delante. Esto si se cuenta este sábado y que son menos al haber de por medio dos fines de semana -éste y el próximo- La fecha marcada en rojo en el calendario de cualquier aficionado, así como de muchas otras personas en torno a la entidad, es el 17 de agosto. Tal jornada finaliza el plazo de inscripción establecido por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para los clubes que deseen participar la próxima temporada en competiciones estatales. Pendiente de este hecho continúan muchos en la ciudad y en otras por las dudas que suscita la solicitud hecha por Unión Futbolística Cordobesa (UFC) para que el Córdoba prosiga en Segunda B la campaña 2020-21. Una incertidumbre que parece existir incluso en la propia sociedad liderada por Javier González Calvo, de lo que da buena cuenta la línea de contactos existente con el Azaveco -esto es Carlos González- para alcanzar un acuerdo a favor de la SAD original -el Córdoba CF SAD, claro está-. Reunidas ambas partes -en realidad con una conversación telefónica entre asesores legales- todo parece ir bien pero el escenario no es tan sencillo.

El punto de partida a nivel informativo en esta ocasión se encuentra en el viernes, día en el que Azaveco (Carlos González) y UFC (Javier González Calvo) mantuvieron un nuevo diálogo en pos de salvaguardar los intereses del Córdoba CF SAD. Aunque se habló de reunión horas después el encuentro no dejó de ser una conversación por vía telefónica. Tampoco se pudo considerar todavía negociación, ya que restan detalles de importancia sobre un posible acuerdo de compraventa de la sociedad. El principal es precisamente la cuantía para cerrar el traspaso accionarial. Tales puntos deben de ponerse sobre la mesa, en principio, el lunes. Es entonces cuando está fijada la nueva comunicación entre las dos partes, que saben que la próxima semana no es que sea clave sino que se presenta como una especie de contrarreloj en este sentido.

La conversación del viernes, por cierto, estaba prevista con anterioridad en una hoja de ruta que, sin ir más lejos, recogió otro contacto el pasado lunes. De regreso a la situación actual, tras la última aproximación a un futuro acuerdo, las partes no dieron por hecho absolutamente nada. Respecto de este apunte, CORDÓPOLIS tuvo opción de confirmar que, en efecto, quedan flecos esenciales para llegar a un encuentro total. Del mismo modo, también es cierto, existe confianza en que la pretensión compartida pueda finalizar de manera positiva. “La perspectiva es buena”, señalaron fuentes de una de las partes. De esta forma, no queda otra que esperar acontecimientos una vez acabe el presente fin de semana.

Con todo, pese a que el ánimo mejora mucho en relación al futuro del cuadro califal, el escenario es complejo. De entrada, antes de continuar con el proceso abierto entre UFC y Azaveco, y viceversa, resulta interesante señalar que la inscripción del Córdoba CF SAD no era tenida como una posibilidad desde la administración concursal. Así lo pudo saber este periódico de fuentes próximas a la función de Francisco Estepa. Entre otras cuestiones porque se confiaba, como desde la propia UFC se insistía en público, en la validez de los autos sobre la venta de la unidad productiva de la sociedad original dictados por Antonio Fuentes, titular del Juzgado de lo Mercantil número 1, pese a no contar con firmeza jurídica. Por otro lado porque, en teoría, los activos básicos para competir los posee el órgano gestor vinculado a Infinity y no la SAD. Precisamente tal circunstancia puede suponer un último escollo.

Fuentes de carácter jurídico -consultadas con anterioridad al viernes- señalaron a este periódico un artículo del Código Penal. En concreto, se trata del 251.1, que indica a un posible delito de doble venta con esta descripción: “Quien, atribuyéndose falsamente, sobre una cosa mueble o inmueble facultad de disposición de la que carece, bien por no haberla tenido nunca, bien por haberla ya ejercitado, la enajenare, gravare o arrendare a otro, en perjuicio de éste o de tercero”. Realmente, en este caso no se da la atribución falsa de la que se habla en dicho punto pero se puede concatenar con la circunstancia antes referida de que los activos básicos -la famosa unidad productiva- pertenecen ya -al menos en teoría y mientras no haya reprobación de autos- a UFC. Dicho de otra forma, pueden chocar dos contratos de compraventa tras el firmado el 5 de diciembre de 2019.

Sin embargo, la situación es ligeramente distinta si se entiende que los bienes con los que se negocian están separados. Es decir, UFC cuenta con la unidad productiva y lo que pretende ahora es hacerse con la sociedad a la que correspondían antes. Pero, ¿esto confronta con la autorización de la venta dictada por Antonio Fuentes? De ser así, ¿cómo se solventa tal situación? Son preguntas que, probablemente, obtengan su respuesta durante los próximos días. Hoy por hoy, lo cierto, es que UFC y Azaveco tienen abierta la puerta a una negociación y un posterior, por ahora sólo posible, acuerdo para que el Córdoba CF SAD sea la adquisición definitiva de Infitniy.

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