Sara F. Costa, poeta portuguesa: "Lo simple puede ser complejo, pero la poesía para redes suele ser trivial"

La poeta Sara F. Costa

La poeta portuguesa Sara F. Costa reconoce que un poeta tiene que entender siempre el tiempo y el espacio en el que escribe, aunque no por ello tenga que plegarse por completo a los nuevos medios de comunicación. Es el mensaje que la autora lusa ha transmitido este jueves en Córdoba al ser preguntada por el impacto de las nuevas tecnologías y las redes sociales en la poesía contemporánea.

Sin ningún ánimo de polemizar, con un poso reflexivo y hasta confesional ("yo comencé a escribir en un blog en internet con 14 años", ha reconocido), Costa ha lamentado que, en buena medida, "la poesía creada para Instagram ha dado pie a un fenómeno superfluo y vacío", en el que prima conseguir la aceptación muchas veces por encima de la depuración lírica. "La simplicidad puede ser compleja, pero en la poesía para redes se da la circunstancia de que la poesía es superficial o trivial", ha dicho la autora en una rueda de prensa previa a su participación en el Festival Internacional de Poesía Cosmopoética.

No obstante, Costa ha querido incidir en que "todas las plataformas de divulgación tienen cosas positivas y negativas", al tiempo que se ha situado a sí misma, nacida en 1987, fuera de la corriente de la novísima poesía portuguesa. Sobre estos nuevos movimientos, ha destacado su interés en explorar nuevos caminos para la lengua portuguesa, así como el cambio de paradigma en las influencias, que ahora les llegan más desde el mundo anglosajón que las generaciones previas, más influenciadas por referentes europeos.

Yo quería escribir como un señor mayor cuando tenía 15 años

Lo que tienen en común, dice la joven escritora, es que muchos de los jóvenes poetas han emigrado de un país azotado por dos crisis, la económica de 2008 y la sanitaria de 2020, cuyas secuelas se notan en la poesía. En este ámbito, ha recomendado la lectura de algunos jóvenes autores portugueses, como Joao Bosco da Silva, Gisela Casimiro o Maria Giulia Pinheiro.

Cuando era joven, Sara F. Costa no disponía de tantos referentes como ellos. "Todas mis referencias poéticas cuando empecé a escribir eran hombres mayores. Yo quería escribir como un señor mayor cuando tenía 15 años, porque me parecían todos dignos e importantes", ha afirmado Costa, que ha recordado entre risas que un amigo suyo le dijo no hace tanto "Ya escribes como un hombre", lo cual le llevó a la reflexión de que "el género no debería nunca condicionar la poesía".

"A mí me interesa la libertad de pensamiento y acción y la independencia", ha dicho la poeta, ganadora de Premio Literario Internacional Glória de Sant’Anna por La transfiguración del hambre, y que ha resaltado la importancia de acabar con los tabúes que existen sobre la poesía femenina, que está condicionada "por lo que el hombre piensa que debe ser la poesía femenina". Es decir, por un género casi erótico.

A su juicio, contra este prisma, la alternativa es "escribir desde el punto de vista de la mujer", como está haciendo con su nueva obra, que aborda su proceso de embarazo con la idea de desmitificarlo, optando por una mirada "visceral y orgánica" que rompa "los estereotipos vinculados a la maternidad". En este ámbito, Sara F. Costa ha concluido que "un poema solo es bueno cuando tiene un componente de visceralidad".

Etiquetas
Publicado el
18 de noviembre de 2021 - 12:38 h
stats