Rubén Molina, un donjuán cordobés en un telefilme francés

El bailaor Rubén Molina en el telefilme francés 'Coup de foudre en Andalousie' | JEAN PHILIPPE BALTEL

El prestigioso bailaor cordobés Rubén Molina, afincado en París, donde es una de las caras más visibles de la danza flamenca en el país vecino, está de estreno. Doble estreno. Este lunes llega a todos los televisores del país galo Coup de foudre en Andalousie, un telefilme que marca su debut como actor y que le pilla en plenos preparativos de su próximo estreno sobre las tablas, muy relacionado con su tierra de origen.

En Coup de foudre en Andalousie, que ya se ha podido ver en Bélgica y Suiza, Molina interpreta a un donjuán andaluz, un profesor de flamenco con el que tiene un lío la protagonista de esta comedia romántica francesa que protagoniza el actor alicantino Agustín Galiana. Supone el debut actoral -que no interpretativo- del bailaor cordobés, tal y como explica a CORDÓPOLIS desde París.

“Ha sido maravilloso por el gustazo de currar con actores tan buenos como Agustín Galiana y Maud Baecker, y por poder trabajar con el realizador, Stéphane Malhuret, que estaba muy a la escucha y ha huido de los clichés típicos”, señala el bailaor, que recuerda que pasó varios castings hasta hacerse con el personaje, un profesor de flamenco que le da la oportunidad de hacer un par de “marcajes por soleá” en la película.

La película se rodó en Sevilla y en Granada, pero que no pasó por Córdoba. Aunque Molina sí que se ha inspirado en Córdoba y en una de sus grandes figuras para su próximo espectáculo, Matamé, que se estrenará en París, en los Grandes Bulevares, en enero. “Matamé va a ser una historia con una dramaturgia muy fuerte”, explica el bailaor cordobés, que ha contado para ello con la directora artística Nuria Legarda.

Se trata de un montaje que va a hablar de la cultura andaluza y española a partir de la tauromaquia y de una figura como la de Manolete. “En Francia se habla un montón de los toros, pero siempre en términos de mise à mort (sacrificio). Y al ser de países vecinos y yo ser de Córdoba, se me ha planteado un discurso interno”, apunta Molina, que halló la inspiración en un viaje a México, donde dio con una biografía del gran diestro cordobés.

Sin querer desvelar demasiado, el coreógrafo y bailaor se despide no sin antes mostrar su deseo de volver a Córdoba, donde el pasado mes de mayo impartió una masterclass intensiva a un nutrido grupo de estudiantes de baile procedentes de distintos puntos de Europa para dar a conocer la Córdoba Flamenca.

Etiquetas
stats