El Ayuntamiento inscribe en su inventario el Museo Romero de Torres, propiedad de la Diputación
El Ayuntamiento de Córdoba ha iniciado los trámites para inscribir formalmente en su Inventario Municipal de Bienes y Derechos el uso del Museo Julio Romero de Torres, ubicado en la Plaza del Potro. Esta medida busca regularizar una situación administrativa anómala, ya que, aunque el inmueble es propiedad de la Diputación Provincial de Córdoba, el Consistorio es quien gestiona el servicio público museístico y posee la titularidad de la colección de obras de arte desde su creación en 1931.
La relación jurídica sobre el edificio se regía por un convenio de cesión de uso firmado en 1990, el cual ya ha finalizado su vigencia. Actualmente, el Ayuntamiento se encuentra en una situación de “precario”, gestionando el espacio gracias a la tolerancia de la Diputación, pero sin un título actualizado que respalde dicha posesión.
Esta falta de respaldo en el inventario municipal supone un obstáculo crítico: sin este asiento oficial, las partidas presupuestarias destinadas al mantenimiento e inversiones en el museo no podrían ejecutarse ni fiscalizarse correctamente, lo que condenaría al edificio a un deterioro paulatino del que el propio Ayuntamiento sería responsable.
La “fuerza de lo fáctico” como base jurídica
Para solventar este bloqueo, la Unidad de Patrimonio ha invocado la doctrina de la “fuerza vinculante de lo fáctico”. Según el informe técnico, el derecho no puede ignorar una realidad pública y evidente: el Ayuntamiento es quien asume de forma efectiva la gestión, conservación y mejora de las instalaciones.
Como prueba de esta gestión continuada, el Consistorio aporta que dispone de una plantilla municipal de ordenanzas para la vigilancia, un equipo técnico para la dirección y catalogación, y que el edificio está incluido en la Póliza de Seguro Municipal con un valor de continente de 792.167,04 euros para el año 2026.
El inmueble, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento, cuenta con una superficie de 335 metros cuadrados distribuidos en dos plantas y seis salas expositivas. Una vez aprobado el asiento por la Junta de Gobierno Local, la gestión administrativa recaerá en la Delegación de Cultura y Patrimonio Histórico-Unidad de Museos.
Con este paso, el Ayuntamiento de Córdoba garantiza la seguridad jurídica necesaria para continuar invirtiendo en uno de los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad, asegurando la preservación del legado del pintor Julio Romero de Torres a pesar de las complejidades de la titularidad del edificio.
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