Mario Hossen: “Cuidar la música clásica es cuidar el patrimonio cultural europeo de los últimos 500 años”

Mario Hossen, director de la Orquesta de Cámara de Viena

El reconocido violinista y director de la Orquesta de Cámara de Viena Mario Hossen mira la Mezquita-Catedral de Córdoba como si estuviera leyendo una partitura. El músico, niño prodigio, violinista virtuoso y conductor estrella de una de las orquestas más importantes de una de las ciudades más importantes para la música clásica, está en Córdoba por segunda vez para dirigir al combo en su debut en Andalucía.

Será en el interior de la Mezquita-Catedral, en el marco del Festival Internacional de Piano del Guadalquivir, donde ya estuvo invitado en 2017 y al que ahora vuelve desde el atril, aunque acompañado de su violín de Giovanni Battista Guadagnini del año 1749. Y, antes del concierto, el maestro ha tenido un rato para contestar a las preguntas de este periódico. 

Sin arte y espiritualidad, la vida del ser humano es bastante vacía

PREGUNTA. ¿Cómo te encuentras ante esta nueva visita a Córdoba?

RESPUESTA. Siempre me ha gustado tocar en España. Cada vez que lo he hecho ha sido inolvidable, especialmente en Andalucía. Córdoba y Granada, además, son sitios muy inspiradores, son sitios mágicos, como las puertas que abren nuevas dimensiones para nuestros espíritus. Y la Mezquita-Catedral es increíble, un sitio muy especial para la contemplación espiritual.

P. ¿Qué nos puedes contar sobre la música que va a sonar en Córdoba? ¿Qué tiene de especial este concierto?

R. Es un programa muy exigente, que conectará simbólicamente elementos del folclore europeo, viejas arias y bailes, con unos arreglos neobarrocos y románticos. La Chacona de la Partita en Re Menor de Bach es una de las piezas más importantes de la música escrita para violín, y, en nuestro programa, incluimos una versión especial para orquesta de cuerdas basada en un arreglo para piano de Mendelssohn. Las composiciones de Ottorino Respighi y Edward Grieg están inspiradas por viejas y tradicionales melodías y están entre las piezas favoritas escritas para orquesta de cámara. Y la pieza de piano de Turina se adentra en las raíces del folclore español, pero con la intensidad del lenguaje sinfónico. Finalmente, el público también podrá escuchar I Palpiti, una de las más virtuosas piezas de Paganini escritas para violín. 

P. Esta vez, de hecho, no vienes sólo como violinista, sino como director de la Orquesta de Cámara de Viena en su primer concierto en Andalucía. Debe ser una responsabilidad importate.

R. Bueno, en cualquier escenario, grande o pequeño, los artistas intentamos dar nuestra más emocional, mejor y honesta interpretación de la música que tocamos. Desde mi infancia como niño prodigio, siempre he tenido sentimientos fuertes de responsabilidad hacia la música escrita por los genios que nos han precedido y, al mismo tiempo, respeto hacia el público. Tanto como solista como, desde hace menos, como director de orquesta. 

P. ¿Y cómo estás viviendo los conciertos post-covid? ¿Se atisba finalmente la normalidad?

R. Para mí es simple. Mi vida está dedicada a la música, así que incluso durante las semanas de aislamiento en la primavera de 2020 estuve trabajando, preparando nuevos programas, grabando dos nuevos discos y aproveché para fundar, con excelentes músicos de Viena, el Paganini Ensemble. 

P. Me refería más al contacto del público.

R. Vivimos tiempos abstractos. Lo mejor de la pandemia ha sido la importancia del arte, la literatura, el cine, los lenguajes musicales, que hayan sido tan significantes. Todos hemos comprendido que sin arte y espiritualidad, la vida del ser humano es bastante vacía. Y, retomando tu pregunta, lo que he visto en lo que llamas “conciertos post-covid”, ha sido mucha gente feliz e inspirada. Y yo me he sentido dichoso y feliz de poder compartir con amigos la música en directo de nuevo.

La audiencia joven necesita un vínculo emocional muy fuerte

P. Muy a menudo, se tacha la música clásica como música elitista. ¿Por qué crees que ocurre esto?

R. Yo veo mucha gente joven en los conciertos clásicos en los últimos años. Y no pienso que la música tenga que se clasificada entre elitista o popular. La audiencia joven necesita un mensaje emocional muy fuerte y, si el intérprete de los conciertos clásicos tradicionales se lo da, junto con una buena educación básica, ¡tendremos la oportunidad de seguir desarrollando la tradición musical europea!

P. ¿Qué tiene el repertorio clásico que hace que sea relevante hoy en día y se siga tocando con el mismo impacto? 

R. Creo que cualquier actuación, ya sea pop, rock o clásica, si es atractiva y excitante, puede tocar emocionalmente al público. Todo es una cuestión de educación, cultura familias e interés cultivado. Esto se ve mucho en las modernas y super poderosas economías de Asia, donde los estudios de música clásica se han convertido en una prioridad en la educación básica, lo cual ha hecho que se construyan cientos de espacios concertísticos y óperas en los últimos años. Por eso estoy convencido de que cuidar la música clásica, que es cuidar el patrimonio cultural europeo de los últimos 500 años, es una de nuestras inversiones más importantes para el futuro. 

P. ¿Recuerdas lo que sentiste la primera vez que escuchaste a Beethoven o Mozart?

R. No puedo recordarlo con exactitud, porque desde que era muy pequeño he estado escuchando música de Mozart, Chopin o Beethoven. Ten en cuenta que mi madre, mi abuela y mi hermana son cantantes de ópera y mi hermano es pianista. Mi primer regalo tras mi nacimiento fue el violín de mi abuela. Mi familia me guió hasta convertirme en músico y desde pequeño he interpretado todos los más importantes conciertos escritos para violín y orquesta.

P. Igual recuerdas, entonces, cuando fue la primera vez que escuchaste a Paganini.

R. Paganini por supuesto ha sido un importante compositor para mí desde el inicio de mi carrera. Su música es técnicamente muy difícil y debido a esto, muy a menudo es casi imposible para el intérprete mostrar el carácter bel canto y el drama oculto y sarcástico de su música. Para mí, sin embargo, desde pequeño me fue fácil tocar piezas de virtuoso. Ni siquiera sabía lo que era difícil.

P. ¿Cuáles son las cualidades que más aprecias en un director de orquesta?

R. Un profundo conocimiento de las partituras, carisma personal, temperamento y la posibilidad de crear armonía y equilibrio entre todos los artistas en el escenario. 

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27 de septiembre de 2021 - 06:00 h
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