De la cocina a la canción pop, las Medallas al Mérito redefinen el concepto de bellas artes

Medallas a las Bellas Artes 2019 | MADERO CUBERO

“De todos los premios que he recibido, éste es el más importante por una sencilla razón: porque la gente puede ver lo que los cantantes de pop aportamos a la cultura”, señalaba José Luis Perales sobre la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes 2017, que ha recibido este lunes en Córdoba.

Lo hacía el mismo día en que se conocía que el Ministerio de Cultura había solicitado intervenir “de forma temporal” la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), de la que el músico lleva décadas formando parte. En declaraciones a los periodistas, Perales, de 73 años, mantenía la sonrisa cuando le preguntaban por este asunto: “Me parece urgentísimo”, decía al respecto, antes de confesar que si existiera otra sociedad de autores distinta a la SGAE, ya se habría ido.

No ha sido el único de los premiados que ha hablado de este asunto. David Summers, líder de Hombres G, también lo ha hecho entre las bromas de sus compañeros de banda, que intentaban sin éxito -y con mucha guasa- boicotear su comparecencia ante los periodistas. No era el día de la SGAE, sino de los premiados. Summers, al igual que muchos de los galardonados, asumía con “alegría” el “honor inesperado” de que los Hombres G se llevaran toda una medalla a las Bellas Artes, y aprovechaba para aclarar que siguen en la brecha, y tienen disco nuevo y gira este año.

Igual de halagado se mostraba el cocinero José Andrés, que remarcaba que la importancia de este premio estaba en el hecho de que entre las bellas artes se incluya a la cocina. Lo hacía rememorando una frase de un autor francés -“y mira que no le doy bola a los franceses”, bromeaba- que dice que “el futuro de las naciones dependerá de cómo se alimenten”. El cocinero también ironizaba con cómo iba a recibir el premio Donald Trump, presidente de EE.UU. con el que ha protagonizado alguna que otra batalla mediática y legal a cuenta de la consideración que el mandatario dispensa a los inmigrantes latinoamericanos.

Sobre esto, ha recordado que, con motivo del último cierre del Gobierno norteamericano, él y la ONG que gestiona con otros compañeros tuvieron que abrir 537 restaurantes para dar de comer a 14.000 personas afectadas por los efectos de esta decisión política. “Pensaba que íbamos a responder a los huracanes, y éste ha sido un huracán político”, ha resaltado el chef, a quien se ha loado durante la gala precisamente por la labor solidaria que presta con esta ONG, con la que pone un plato en la mesa de miles de personas.

Por su parte, la actriz y cantante Lolita ha destacado que este tipo de reconocimientos son, en última instancia, a una profesión, la del artista. “Nunca es un camino de rosas”, ha dicho la intérprete, que había hablado durante el acto en nombre de los galardonados.

Entre la veintena de premiados estaban el artista Luis Eduardo Aute, el actor Andy García, Chiquito de la Calzada (a título póstumo), el director de fotografía José Luis Alcaine, el actor Juan Echanove, la bailaora Eva Yerbabuena, el grupo mexicano Maná, el compositor Alberto Iglesias, el dibujante Andrés Rábago (El Roto), el interiorista Pascua Ortega, la actriz María Luisa Merlo, el torero Dámaso González Carrasco (a título póstumo), el traductor Miguel Sáenz Sagaseta, el escritor Jordi Serra i Fabra, la artista Thessa Herold, la restauradora María Paz Navarro, la promotora cultural María del Carmen Mateu, los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, el matrimonio mecenas María Isabel Ruiz y Óscar Alzaga y la paisajista Consuelo Martínez-Correcher.

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