Caramelos de humor en la cabalgata del Gran Teatro

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El grupo ‘La chirigota más esperada’, primer premio en Huelva, desata la fiesta en la penúltima semifinal del COAC | Noche chirigotera, con papel destacado de ‘Esto está perdío’, de Cañete

“Todo el mundo me quiere dar un abrazo, menos la limpiadora, que me quiere dar un navajazo”. Normal, porque el patio de butacas queda hecho un maravilloso desastre cada vez que pasan por las tablas. Córdoba, que en su día no pudiera disfrutarla, tiene su cabalgata. De Reyes Magos. Pero no de Oriente. Ni siquiera de Andalucía. Vienen de Huelva -de Villarrasa para ser más concretos- y son puro espectáculo. “Parece que sorprendió todos los cambios de mi actuación”. ¿Cómo no? Aparece Melchor y de repente Gaspar. Y después Baltasar. La penúltima función de la fase de semifinales del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) terminó con jolgorio generalizado, con locura desatada. Ni siquiera la actitud de una espectadora empañó la actuación de ‘La chirigota más esperada’, que vio salir el sol del domingo con un primer premio bajo el brazo. El del Carnaval Colombino, donde repitió triunfo la murga revelación en tierras del Sur de España.

En preliminares dejaron ya un magnífico sabor de boca y descubrieron a Córdoba lo que antes habían mostrado en Huelva. Sobre una carroza va la chirigota, que cambia tres veces de tipo -como tantos son los Reyes Magos-. También el decorado del vehículo sobre el que detenida avanza. “Que vale mucho dinero es evidente, vamos a estar pagando carroza eternamente”, cantaron en su segundo cuplé. En el primero hablaron los de Villarrasa, que apuntan maneras de final, de fenómenos paranormales, de Cuarto Milenio y de Kiko Rivera… “No consigo entender […] pero el misterio que menos tengo ni pu… es el de Paquirrín, que tiene dos niños el hijo pu…”. Su pase fue completo, también en pasodobles, dirigidos a Cataluña y al regalo que supone tener una hija carnavalera. Que Artur Mas no olvide a “tantos andaluces que metieron tanto y tanto en las maletas y piedra a piedra levantaron la que ahora es tu tierra”.

La parte negativa de la actuación de ‘La chirigota más esperada’, y de la noche, corrió a cargo de una espectadora. Los miembros de la agrupación realizan su cambio de tipo entre presentación y pasodobles y en el tiempo que va de cuplés a popurrí con el teatro de turno a oscuras. Una señorita decidió alumbrar con su móvil y estuvo a punto de desvelar la fórmula -que es sencilla, mucho esfuerzo para llevar a cabo la permuta, con maquillaje incluido-. No desistió ni siquiera ante la bronca generalizada del Gran Teatro. Le resultaría gracioso. Sin comentarios. Lo cierto es que de vez en cuando se echa en falta una mayor cultura carnavalera, con su base en el respeto al trabajo de los grupos. En fin. Ni siquiera esa torpe actitud pudo con la fuerza de la formación onubense.

El principal espacio escénico de la ciudad presentó una gran imagen en lo que a asistencia se refiere a lo largo de toda la noche, tercera de esta segunda fase. El papel se había agotado y la presencia de aficionados estuvo por encima de los tres cuartos en todo momento. Fue ésta una jornada chirigotera -con sello comparsista también-. En esa modalidad, muy buen aspecto tiene también ‘Esto está perdío’, de Cañete de las Torres. En preliminares ya gustaron y en semifinales lograron levantar al teatro. En su primer pasodoble volvió a aparecer el Obispo de Córdoba… “Límpiese la lengua que con su veneno nos está manchando”, cantaron en referencia a su carta pastoral sobre la fecundación in vitro. En el segundo hablaron del Alzheimer. En su primer cuplé recordaron lo cambiada que está España… “Sólo faltaba que se fuera de alcalde Nieto y viniera una mujer”. ¡Anda!

Fue también una chirigota la que abrió, como en cada función, la noche. El turno correspondió a ‘Las que trabajan en el infierno’, la femenina de Marcos Monje -autor de letra y música-. Las conductoras de Ahumosa, que no Aucorsa, hicieron arder de risa el Gran Teatro, sobre todo con su popurrí. “Los paneles de las paradas van divinamente, si pone tres minutos yo tardo veinte”. Pero llegaron puntuales para dejar también dos buenos pasodobles. En el primero trataron la guerra de Siria, porque “el que mata es asesino, pero a ver cómo llamamos al que vende las bombas”. En el segundo recordaron a Ibáñez, Fernando Abad y Javi Lonene, cuyas comparsas este año no estuvieron en el COAC.

Risas levantaron a puñados las vidas de ‘Tú te fuiste pa la tumba y tu equipo pa Segunda’, la chirigota de Antonio Cobos Comisario y Pepe Martínez. Esta agrupación permitió disfrutar del momento más emocionante del domingo, que fue doble. En el primer pasodoble se homenajeó la figura del fotógrafo Jaime Urbano, que acabó, como es lógico, emocionado. Enorme aplauso para él cuando concluyó la copla. En el segundo, fue turno para el propio Martínez, quien pregonará el Carnaval el próximo sábado. Otro gran aplauso tras la última letra.

De la fachada de El Arcángel, el viejo, al taller de ‘Los Trápalas’. El grupo de ‘Los Mayas’ completó un muy buen pase, que fue de la seriedad de sus pasodobles, con uno muy valiente acerca de la custodia compartida -de la injusta ausencia de ésta en un importante número de ocasiones-, y el humor de sus cuplés. En el primero, un señor duramente golpeado acabó en casa de una agente de Policía muy guapa… ¡No! Fue mucho peor, pues mientras esperaba en el sofá la muchacha apareció vestida de cuero y con un látigo. La paliza fue aún peor…

En cuanto a comparsas, dos pasaron por el escenario en la noche del domingo. La primera fue ‘Los Restauradores’, de Marbella. El grupo de Javi Raya dedicó su primer pasodoble a una abuela que no podrá tener cerca a su nieto por ser la madre de un sucio maltratador. “Que a mi nuera la han matao y a mí me han arruinao la vida”. La maldita lacra de la violencia del hombre sobre la mujer. En el segundo cantaron a Córdoba: “Ya hace un año que este teatro se convirtió en parte de mis sueños […] te has convertido en esa parte del camino al que debo regresar”. Penúltimo lugar de la sesión ocupó ‘Filigrana’, que llamó a disfrutar de la vida y, mucho más importante, a terminar de una vez por todas con el acoso escolar. Sacó a colación el grupo de Fernán Núñez este tema después de los suicidios habidos en los últimos tiempos por estas causas. “No más suicidios por el acoso escolar”. Pues eso. Todos debieran decirlo con voz en grito.

Tristemente el final se aproxima lenta pero inexorablemente. Aunque sólo en el Gran Teatro, pues después llegar el Carnaval en la calle. Sólo resta la llamada Noche de los cuchillos largos, la misma en la que se conocerá el nombre de los grupos que estarán en la final del viernes -unos doce-. Del veredicto que ofrezca el jurado este lunes estará atento también el cuarteto ‘No hay que ser cabrón’. El grupo de Tomate y Pepón perdió fuerza respecto de las preliminares. Entonces puso el listón muy alto, tanto que su estribillo no logró ser conocido. Las risas fueron menos esta vez, por mucho que dejara buenos instantes sobre el escenario.

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