La intimidad del muralista: Scarpia, la lluvia y una edición interior

Iván Floro, ante su obra de Scarpia 2022

Scarpia cumple 21 años. El festival de arte contemporáneo de El Carpio se ha consolidado como una de las grandes referencias artísticas de la provincia de Córdoba. En estas dos décadas ya largas, Scarpia ha dejado una huela profunda en el municipio, con obras grandes y pequeñas, recuerdos grandes y pequeños, y la presencia de importantes artistas.

En esta edición, Scarpia ha tenido que librar también una dura batalla con la lluvia. Las intensas precipitaciones han obligado al festival a cambiar de planes y lo que iba a ser un nuevo mural en el municipio se está convirtiendo durante estas jornadas en una pintura que permanecerá y que formará parte de la colección de Scarpia ya expone en el museo de El Carpio, en el antiguo granero de su castillo que ha sido recientemente restaurado y reconvertido en sala de exposiciones y oficina de turismo.

Dentro trabaja Iván Floro, un muralista de 29 años que pese a su juventud dispone ya de una obra extensa en varios puntos de España. Viene de completar una obra de 20 pinturas inspiradas en el movimiento flamenco en la escalera de un local junto a la Puerta de Alcalá de Madrid. Ha llegado a El Carpio gracias al director de Scarpia, Jesús Zurita, que conoce su obra. Floro debía haber estado subido en un andamio, pero la lluvia lo ha impedido. Eso sí, no ha cambiado el motivo de su obra, con la que busca un “punto de equilibrio” que “le puede gustar a los taurinos y no desgradarle a los antitaurinos”.

Floro trabaja ahora en el interior del futuro museo de El Carpio y lo hace en una obra que no será efímera, como un mural. Al contrario, será un cuadro que permanecerá, que ya tiene incluso las medidas de los arcos del antiguo granero y que se sumará a la historia de Scarpia. La imagen que va creando sorprende. En la obra persigue el “equilibrio”, con una imagen que ha escogido por su fuerza y su capacidad, y que le recuerda a “cuadros religiosos” como una Piedad. En el centro de la imagen, un torero que acaba de ser corneado. El hombre, herido, es asistido por dos personas. Uno es el empresario, el que ha invertido el dinero en él y que ve cómo se puede esfumar su inversión.

“Visualmente la imagen es muy atractiva” con “varios puntos en los que el ojo va moviéndose” hacia esos “puntos de equilibrio” entre la muerte y la vida, los taurinos o los antitaurinos, el dinero y la pobreza. La imagen no es de una corrida en España, sino en México. “Me aseguré de que el torero no había muerto”, explica.

La inspiración artística en los toros suena a estas alturas del siglo XXI como algo contracultural y alejado de los tópicos y el folclorismo del siglo XX. El propio Iván Floro admite que no ha ido nunca a una corrida y que las que ha visto por la televisión fue con su abuelo, nacido en Montilla y emigrado a Mataró.

“El principal empuje para mí es el visual”, admite. “Estos colores me dejan muy loco”, asegura, que insiste en que se trata de una fotografía “que no está hecha para ser arte” pero que “tiene muchas connotaciones”.

Mientras trabaja en la obra, recibe la visita de muchos vecinos de El Carpio. Y también sus opiniones. Desde los que les recuerda a la cogida de El Yiyo hasta los que tuercen el gesto. Pero para eso está el arte, para provocar reacciones.

Scarpia 2022

La XXI edición de Scarpia vuelve a tener como eje vertebrador las artes plásticas, atendiendo especialmente al carácter espiritual del lenguaje visual. Durante las jornadas, se citarán artistas que trabajan de diverso modo la cuestión de lo espiritual, desde una visión amplia, diversa y difusa, más cercana a la evocación poética que a la narrativa cerrada. Configurando la edición como un espacio para contemplar y reflexionar sobre la vigencia de lo espiritual en el arte contemporáneo. 

Manuel León ha sido el encargado de realizar el cartel anunciador del festival, que supone en sí mismo una intervención, pues el cartel, más allá de ser un elemento anunciador de algo se proyecta como una intervención artística que ocupará las infinitas fronteras que ofrecen las redes sociales para difundirlo. 

Scarpia tiene tres exposiciones programadas, Catedrales de hierba, piscinas vacías, maniobras en la oscuridad, de Íñigo Navarro en la Torre de Garci Méndez; Jardín desecho, de Julia Santa Olalla en la Casa del Alcaide y Maldito Fénix, de José Manuel López Vidal en el Museo Histórico. 

El horario de visita es viernes de 20:00 a 22:00. Sábados y domingos de 11:00 a 13:00 y de 20:00 a 23:00. 

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