Un viaje al origen de la Feria con la Virgen de la Salud

Procesión de Nuestra Señora de la Salud | TONI BLANCO
Este sábado tuvo lugar la procesión en honor a la imagen, bajo cuya advocación se cierra cada año el mayo festivo de Córdoba | Jinetes y carruajes conformaron la comitiva hasta El Arenal

La vida recorre cada calle del Real desde la noche del viernes. Si bien las casetas y las atracciones comenzaron su actividad a las 22:00, en la medianoche arrancó de manera oficial la Feria. El encendido del alumbrado y el lanzamiento de los fuegos artificiales abrieron los días de fiesta en El Arenal, que este sábado acogió la cita de carácter más tradicional de la intensa semana que se presenta para cordobeses y foráneos. Jinetes, cocheros y carruajes acompañaron al estandarte de Nuestra Señora de la Salud hasta la Caseta Municipal en una procesión que es muestra del origen de la celebración con la que Córdoba cierra cada año su mayo festivo.

Se remonta la Feria de la ciudad al siglo XIII, a finales, cuando obtuvo el privilegio por parte del rey Sancho IV para la organización de este evento. Entonces, de carácter ganadero y por partida doble. Cuatro centurias después, en la del XVII, tuvo lugar el hallazgo de una pequeña talla de Virgen cerca de la Puerta de Sevilla, lo cual condujo a la actual celebración festiva. Aquella imagen recibió la advocación de Nuestra Señora de la Salud y desde entonces en su honor termina mayo en Córdoba. Como en su honor la vida cobra fuerza en El Arenal año tras año el primer sábado protagoniza el segundo inicio de la Feria.

Así las cosas, sobre las 13:00 comenzó el recorrido del estandarte de la Virgen de la Salud desde su ermita, en el cementerio erigido bajo idéntica advocación, hasta el Real de la Feria. La organización correspondió, como cada año, a la Asociación Cultural de Caballeros y Damas de la Virgen de la Salud. La procesión arrancó tras la misa celebrada en honor a la talla. Fue a las 12:00, hora a la que también arrancó en el Alcázar de los Reyes Católicos la cuarta Exhibición de Enganches, que contó con una treintena de participantes, la cifra más alta desde que la ciudad disfruta de este evento.

Los coches que actuaron en la cita organizada por el Club de Carruajes de Tradición de Córdoba se unieron también a la comitiva que acudió hasta la Caseta Municipal, donde terminó la procesión sobre las 14:00. El cortejo recorrió la ribera, a través de la Ronda de Isasa, y cruzó los puentes de Miraflores y del Arenal para recordar en el Real de la Feria el origen de la celebración. Éste guarda una relación irrompible con Nuestra Señora de la Salud.

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