Unipost entra en liquidación con 46 familias pendientes en Córdoba

Los trabajadores de Unipost en una protesta | TONI BLANCO

Siete meses después de que Unipost solicitara concurso voluntario de acreedores, el juzgado de mercantil 7 de Barcelona, ha decretado la apertura de la fase liquidación de Unipost, la primera empresa postal privada del país, que en Córdoba tenía una plantilla de 65 trabajadores, ya mermada por el ERE hasta las 46 personas, pendientes ahora del incierto futuro que tienen por delante. En enero, el juez había dado un último plazo de un mes para que la compañía encontrara un comprador y presentara una oferta que evitara su liquidación, algo que no ha ocurrido finalmente.

En Córdoba se encuentran actualmente afectados por esta situación los 46 trabajadores de la plantilla que quedan después de dos fases del ERE: la primera que se llevó a doce trabajadores y la segunda a otros siete. La plantilla de Unipost -con 2.400 empleados en toda España-, viene sufriendo desde hace tiempo la situación de la empresa. Primero, los impagos de nóminas, luego el abono de sus sueldos fraccionados en varios pagos cada mes y, desde que la firma entró en concurso de acreedores y de ella se hizo cargo la administración concursal, un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que se ha ejecutado en parte, con un goteo incesante de despidos previsto ante la mala situación financiera de la compañía.

A partir de ahora, la gestión de la compañía recae en la administración concursal que, según ha comunicado el sindicato CCOO a nivel estatal, será la encargada de realizar reuniones con los principales clientes de la compañía en función de las que se fijarán nuevas fases del ERE hasta “el cese de la actividad” de la empresa. El próximo lunes 26 de febrero se informará oficialmente de la apertura de la fase de liquidación.

El juez da respuesta así a la petición de la administración concursal de solicitar la liquidación de Unipost. Y en el lado más débil se encuentran los trabajadores, cuya esperanza siempre había sido que apareciera un comprador para la firma de mensajería. Es lo que reclaman desde hace meses, con protestas y concentraciones desde octubre pasado en Córdoba como en otras provincias, encaminadas a que Correos comprara este servicio  postal.

Aquí, a lo largo de todos estos meses, mientras se dirimía el futuro más que incierto de la empresa, la plantilla ha seguido trabajando, pese a que a cada uno de los empleados la compañía le debe alrededor de 3.000 euros en nóminas atrasadas desde hace meses que no han podido recuperar.

Y es que desde julio, la administración concursal ha propuesto dos EREs a nivel estatal de 442 trabajadores en la primera fase -autorizada el 19 de enero- y 359 en la segunda -cuyo auto se conocía el 25 de ese mismo mes-. Con la segunda fase del ERE, se cerrarán también 24 centros y la plantilla queda reducida a algo más de 1.300 trabajadores en todo el país.

CCOO recuerda que lleva denunciando desde hace años públicamente y en los tribunales “las malas prácticas de la dirección de la compañía que no ha planteado un plan estratégico real, y ha cargado la viabilidad de la empresa en el constante recorte de derechos de los trabajadores, sucesivos ERTEs desde 2011, los fraccionamientos en la nómina desde 2012 y recortes salariales”.

Por eso, bajo esta premisa, el sindicato va a emprender las acciones legales contra el director de Unipost, Pablo Raventós, al considerarle responsable de la situación de la empresa, “al abocarla al concurso de acreedores y finalmente, la liquidación”. Por otro lado, CCOO lamenta que “el Gobierno haya dejado morir a la compañía sin impulsar iniciativa o proyecto alguno que buscase su viabilidad porque la desaparición de Unipost tendrá un claro impacto en la atomización, desarticulación y precarización del sector postal”.

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