Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Lee ya las noticias de mañana

Votar en Moreras, barrio con renta muy baja en Córdoba: la abstención que se hereda y la fiel minoría de izquierdas

Una mujer acude a votar con el carnet de Aucorsa como documento de identidad

Alejandra Luque

0

Josefa lleva toda su vida votando. Vive justo enfrente del lugar en el que vota, la Escuela Oficial de Idiomas, en el barrio de Moreras. Afronta resignada otras elecciones. A ella le da igual para qué sean: si municipales, autonómicas o generales. Ya no digamos europeas. “Yo de esto no entiendo, de verdad, solo de las cosas del comer”.

Esa es la clave de quienes viven en un barrio desfavorecido como es Moreras. Junto con Palmeras y el barrio del Guadalquivir, los vecinos de esta zona deprimida de Córdoba son los que menos acuden a votar, tal y como lo demuestran los datos. En el caso de Moreras, la abstención en una de sus unidades censales -la 14- en las elecciones de 2018 a la Junta de Andalucía se elevó hasta el 81%. Son muy pocos los que votan, pero quienes lo hacen, no faltan nunca a la cita.

Este hecho no es ajeno a la situación social de quienes sobreviven día a día en uno de los barrios más pobres de España. Este ranking es realmente sonrojante ya que, entre los más pobres, Moreras es el barrio más “rico” ya que tiene la renta más alta: 8.556 euros por familia. La abstención es la gran protagonista en este barrio elecciones tras elecciones. Solo tres de las diez secciones censales de Moreras superaron el 50% de participación en los anteriores comicios andaluces, cuando en ocho ganó el PSOE; uno, el PP; y otro, Ciudadanos.

Josefa coge su voto con sigilo. Asegura que “solo” ha salido de su casa para “esto”, para votar, “a ver qué tal”. En este colegio electoral encontramos únicamente apoderados de PP, Vox, PSOE, Por Andalucía y Ciudadanos, aunque son 15 formaciones políticas las que se presentan a las elecciones. Hay quienes, como Josefa, en cada cana peina unas elecciones, pero también hay quienes votan por primera vez, como un joven, que acude a la fiesta de la democracia acompañado de sus padres. Su madre, orgullosa, fotografía un momento único en su vida y en la de su hijo. Como Josefa, afrontan el futuro de Andalucía con pesimismo y auguran que los resultados de las anteriores elecciones se repetirán.

Chorreíllo”, termino que se adueña de Córdoba en jornadas electorales, es lo que se ha vivido esta mañana en este colegio electoral, donde un hombre ha mostrado su rechazo a Vox, esgrimiendo improperios sobre unos apoderados que charlaban animadamente entre ellos, ajenos a lo que aquel votante susurraba.

Junto a la abstención y al pesimismo, el desconocimiento sobre si éste era el sitio donde había qué votar y sobre “dónde está Juanma”. ¿Juanma? Un apoderado de Vox intenta ayudar a una mujer que entra, entre risas, buscando “algo”. Este representante de la formación de extrema derecha le explica dónde se encuentran las papeletas del PP ya que son estas las que va buscando. “Señora, pero yo a usted no le puedo dar la papeleta ni le puedo decir a quién votar. Ayer, sí, hoy no”, recuerda el apoderado. “No, no, si yo sé a quién quiero votar”, afirma con rotundidad.

En los comicios de 2018, el PP fue la cuarta fuerza más votada en la mayoría de las unidades censales de este barrio, exceptuando en la que ganó y en la que lo hizo Ciudadanos, ya que en esta fue la segunda. Destacados los datos de la sección 14, donde la abstención se elevó al 81%, la más alta de todo el barrio. En esta unidad censal, 82 votos fueron para el PSOE; 29, para Adelante Andalucía; 17, para Ciudadanos; siete, para el PP; y dos, para Vox.

Pero Manuela... Manuela es el símbolo de la resistencia de este barrio. Superados los 90 años, acude acompañada de su andador y de dos de sus familiares. El voto la ha llamado a salir a la calle. Tanto, que lo ha hecho sin llevar su DNI. Tampoco sabe dónde está. Muestra una tarjeta de Aucorsa para que los miembros del tribunal la dejen votar, documentación que no era válida. Finalmente, la tarjeta de la Seguridad Social, donde constaba su nombre, fotografía y número de DNI ha sido su billete para volver a participar en una fiesta de la democracia que deja a este barrio como espectador.

Etiquetas
stats