Visitas de la Junta, una petición de salida voluntaria y el temor de un nuevo desalojo en la finca Somonte

La finca de Somonte | MADERO CUBERO

El temor a un nuevo desalojo sobrevuela últimamente la finca pública ocupada Somonte, en el término municipal de Palma del Río (Córdoba). En las últimas semanas, los jornaleros que viven y trabajan en esta finca propiedad de la Junta de Andalucía han recibido varias visitas de funcionarios de la administración andaluza y, en paralelo, han rechazado la petición de una salida voluntaria de estas tierras. Con todo ello, temen que vuelva a producirse un nuevo desalojo forzoso de la finca.

Fue el 4 de marzo de 2012 cuando los trabajadores del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) ocuparon por primera vez esta finca de la Junta como reacción al anuncio de subastar las tierras. Desde entonces, los jornaleros han persistido en su objetivo de permanecer en la finca en desuso y ponerla en producción como medio de vida, también como bandera de reivindicación del uso público de las tierras, ocupándolas una y otra vez tras sucesivos desalojos.

Las familias que viven allí dan fe de que, desde hace varias semanas, funcionarios de la Junta de Andalucía han visitado en distintas ocasiones la finca Somonte. "Van allí a hacer un informe de la situación, cómo está la finca, en qué condiciones, los sembrados que hay...", cuenta a Cordópolis el portavoz de los jornaleros de Somonte y miembro del SAT, Óscar Reina. "Han venido tres o cuatro veces del verano hasta ahora", apunta.

Junto a ello, a los moradores de la finca les ha llegado comunicación para la ejecución del desahucio voluntario de Somonte. Apuntan que la Junta de Andalucía ha solicitado la ejecución provisional de la sentencia de desahucio. "Hemos recurrido. Nos nos vamos a ir", aclara tajante Reina, recordando los nueve años que llevan jornaleros del SAT ocupando y cultivando la finca, con varios desalojos a sus espaldas y nuevas ocupaciones tras ellos.

"Si nos obligan, nos iremos. Y volveremos a ocuparla"

Con las visitas de los funcionarios y la petición de salida voluntaria, los jornaleros dicen "imaginar" que un nuevo desalojo ronda la finca y temen que, de nuevo, sean expulsados. "Si nos obligan, -en otras ocasiones un gran dispositivo de la Guardia Civil ha ejecutado el desalojo-, nos iremos. Y después volveremos a ocupar la finca", cuentan sobre cómo se repetiría la historia en bucle de esta ocupación desde el año 2012.

Las 400 hectáreas de Somonte, con sus cuatro viviendas y cuatro naves, han dado cobijo en este tiempo a un grupo de jornaleros que vive en la finca a los que, durante las campañas más fuertes de trabajo, se les unen varios grupos de trabajadores más para sacar la producción adelante. Los cultivos en la finca -de la huerta, además de girasol, trigo, garbanzos y olivos, entre otros-, además de la de las cabezas de ganado entre cabras y ovejas, componen la producción que en estos años han conseguido sacar adelante.

El último desalojo tuvo lugar en 2019, en el mes de mayo y, 71 días después, se produjo la vuelta de los jornaleros que volvieron a ocupar la finca de Somonte. Antes, en 2018, una sentencia absolutoria exculpaba a 48 personas de la ocupación de la finca. Y, entretanto, las tierras de Somonte siguen produciendo, alimentos pero también reivindicación.

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19 de septiembre de 2021 - 06:00 h
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