La sequía que no cesa pese a la lluvia: Córdoba tiene tanta agua como en agosto

Charcos en Córdoba tras la lluvia de este domingo

A pesar de que en diciembre de 2022 ha llovido el doble de la media de los últimos 30 años, la sequía en la provincia de Córdoba sigue siendo severa. Hacía falta tanta agua, había tal nivel de escasez, que los 192 litros caídos el mes pasado han hecho resucitar ríos y arroyos, reverdecer el campo y la sierra, y probablemente salvar cultivos y hasta la vida de miles de cabezas ganaderas de la provincia de Córdoba, pero ni mucho menos revertir la situación de sequía que atraviesa toda la provincia de Córdoba.

Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), ahora mismo hay tanta agua en los embalses de la provincia de Córdoba como la que había el pasado 1 de agosto, en plena campaña de regadío. De media, los embalses de la provincia siguen estando al 18% de su capacidad, una situación de absoluta escasez y que de momento no garantiza que pueda haber riego el próximo verano. También anticipan problemas en algunos embalses de los que depende el consumo humano, como el de Sierra Boyera, pendiente de la obra de La Colada.

En la provincia de Córdoba, las lluvias han aportado a los embalses de la provincia casi 150 hectómetros cúbicos. Es una cantidad de agua importante. Pero la capacidad de todos los embalses de la provincia de Córdoba juntos es de 3.320 hectómetros cúbicos de agua. Solo Iznájar roza los 900 hectómetros, una cifra similar a la de La Breña II.

Tras la revisión de los embalses, en octubre la Confederación concluyó que había incluso menos agua. Las batimetrías arrojaron que en verdad en los pantanos había unos 50 hectómetros cúbicos menos de agua de lo que se venía calculando. Es decir, los 605 hectómetros cúbicos de agua que hay ahora mismo en los embalses de Córdoba es una cantidad muy similar a la del pasado mes de agosto. Entonces ya habían saltado todas las alarmas de una sequía que se había hecho especialmente intensa en la zona.

En la provincia, las lluvias no han podido calmar la sed de Sierra Boyera, un embalse del que beben 70.000 personas del norte de la provincia de Córdoba. Actualmente retiene menos de 1,5 hectómetros cúbicos de agua. La zona consume una media de entre 0,2 y 0,3 hectómetros cúbicos de agua a la semana. El Gobierno trabaja a contrarreloj para poder conectar La Colada, que tiene agua suficiente, con La Colada y poder solventar una situación que a finales de verano fue crítica.

De hecho, en la zona norte de la provincia se mantienen las restricciones al consumo de agua y los municipios tienen un 10% menos de recursos que en cualquier otro momento. En verano se prohibió regar jardines y se cortaron las fuentes. En la Subbética se mantiene la situación, pero en la zona sur el embalse de Iznájar es tan enorme que pese a la situación de escasez tiene agua de sobra. En total, en su interior retiene 148 hectómetros cúbicos de agua, pero está al 16% de su capacidad. Es decir, tiene recursos para abastecer a los más de 200.000 cordobeses que viven al sur del Guadalquivir (salvo los del entorno de Montoro), pero no para garantizar los riegos extraordinarios de verano.

Exclusivamente de riego es La Breña II, que el mes pasado estrenó un sistema para bombear agua desde un Guadalquivir crecido. Ahora mismo tiene 108 hectómetros cúbicos de agua en su interior. Es una enorme cantidad (mayor que la capacidad de la antigua Breña) pero apenas supone el 13% de todo lo que es capaz de retener. Tampoco podrá garantizar el regadío si no llueve de manera más abundante en los próximos meses.

Bastante más ha mejorado la situación del Martín Gonzalo, otro embalse vital para el suministro a los municipios del entorno de Montoro. En este punto, hay ahora mismo casi cinco hectómetros cúbicos de agua, lo que supone más del 22% de la capacidad de este pantano. Con esa cantidad hay recursos suficientes como para garantizar el abastecimiento a este punto de la provincia de Córdoba sin necesidad de recurrir a otro tipo de medidas.

Etiquetas
stats