Ramón Hernández: "Llevar la Memoria a los colegios es el germen de poder mantenerla viva en el tiempo"

Entrevista a Ramón Hernández, delegado de Memoria Democrática

En 2020, la Diputación Provincial de Córdoba creó la Delegación de Memoria Democrática, con el objetivo de desarrollar políticas en este ámbito a nivel institucional, en colaboración con los ayuntamientos de la provincia, con los colectivos memorialistas y en la difusión de la memoria histórica entre la ciudadanía en general. Al frente de esta delegación está Ramón Hernández (IU), con el que Cordópolis ha hablado en esta entrevista sobre el trabajo que se está desarrollando desde la institución provincial, sus proyectos y lo que queda por hacer en los próximos años, entre lo que se encuentran los trabajos en las fosas de los cementerios de Córdoba capital que la Diputación también apoya.

PREGUNTA: ¿Cómo está trabajando la Delegación de Memoria Democrática de la Diputación?

RESPUESTA: La memoria en Andalucía surge desde el movimiento memorialista, de las asociaciones. Pero, ¿quién tiene que estar al frente de la memoria, en definitiva? Pues somos las instituciones, ese es nuestro pensamiento, que las instituciones somos las que deben tirar del carro del movimiento memorialista. La delegación se crea para que esta institución tire del carro de la memoria dentro de la provincia y por la demanda que tenían las asociaciones.

Las asociaciones memorialistas son económicamente pobres, con bastante trabajo realizado, pero no plasmado. Entonces, había que abrir una línea de subvenciones para poder ayudar a estas asociaciones.

P: ¿Qué se ha hecho en este tiempo?

R: El primer año comenzamos la legislatura en julio y ese año es un año perdido en esta delegación porque había que crearla, no teníamos estructura creada y entonces, ya con presupuesto, nos ponemos a trabajar a principio de 2020, con una serie de proyectos que luego la pandemia nos echó para atrás. La idea era crear líneas de subvenciones tanto para el movimiento memorialista como para los ayuntamientos, donde no sabíamos el éxito que íbamos a tener, pero queríamos llegar a los ayuntamientos con una forma de ayuda económica, que es importante para las administraciones locales.

Con la pandemia, esa línea de subvenciones se mantuvo, pero luego teníamos grandes proyectos en cuanto a congresos, conferencias,... que todo eso tuvo que reinventarse, porque todo quedó suspendio por el tema de la pandemia. Afortunadamente, en 2020 el presupuesto se ejecutó en el 87%, por lo tanto nos reinventamos bien. ¿Cómo nos reinventamos en pandemia? Pues sobre todo con publicaciones, nos dedicamos a hacer publicaciones.

P: ¿Sobre qué proyectos se está trabajando?

R: Nos marcamos unos objetivos para estos cuatro años, entre ellos el objetivo de la digitalización de los expedientes del Tribunal Militar número 2 de Sevilla. Ese objetivo lo estamos manteniendo. El primer año empezamos a digitalizar archivos. Lo hacemos mediante un convenio con la UCO, que es el germen de otro de los grandes hitos, que es la creación de la Cátedra de Memoria junto a la Universidad de Córdoba (UCO).

Con ello, estamos desarrollando los grandes proyectos que nos marcamos, que eran los planes de ayuda a las asociaciones, los planes de subvenciones a los ayuntamientos, la digitalización del Archivo Militar y la Creación de la Cátedra de la UCO, aparte de otros pequeños proyectos que tenemos también.

P: ¿En qué consiste el proyecto de digitalización de los expedientes del Archivo Militar?

R: El Tribunal Militar número 2 de Sevilla tiene los expedientes de guerra de los condenados durante la época franquista. Los tiene en papel. La provincia de Córdoba tiene entre 12.000 y 14.000 expedientes. Este proyecto, a cuatro años, consiste en digitalizar todos esos documentos y ponerlos en un portal para que el ciudadano pueda acceder a ellos, con su certificado digital, porque no dejan de ser documentos ‘reservados’. Se trata de poner en mano de la ciudadanía todos esos expedientes de la provincia de Córdoba.

Una demanda que tenemos es que este trabajo debería hacerlo la Junta de Andalucía a nivel andaluz, para poder contar con los expedientes de todas las provincias de la comunidad. Nosotros, en un año de trabajo, llevamos un 30% de documentos digitalizados. El ritmo es bueno y cuando se firme el convenio de la Cátedra, vamos a presentar ya los primeros resultados. La Universidad de Córdoba lleva a cabo este proyecto dentro de la Cátedra.

P: ¿Cómo se trabaja para llevar la memoria a la ciudadanía en general?

R: La idea de la sensibilziación directa es mediante jornadas, donde se da la participación directa a la ciudadanía, cosa que queremos retomar este año una vez que la pandemia nos lo permita. El contacto con la ciudadanía, también se da por medio de las asociaciones.

Pero también de una forma directa, tenemos que llegar a los institutos, a los colegios, que son el germen de poder mantener la memoria viva en el tiempo y explicar la realidad de lo que pasó en aquellas fechas. Otro de los objetivos es introducir la memoria en los colegios, es decir, contar la historia verdaderamente a partir de los institutos. Esto es más complicado, verdaderamente, porque las competencias no son de la Diputación.

P: Para todo esto, ¿con qué presupuesto cuenta la Delegación de Memoria Democrática?

R: Para 2021, tenemos un presupuesto de 512.000 euros. De ello, 200.000 euros va para los ayuntamientos, de los cuales 120.000 se dedican a infraestructuras y 80.000 para gasto corriente; y otros 60.000 euros para las asociaciones memorialistas. Otros 90.000 euros van al convenio con la Universidad de Córdoba, para la digitalización y el convenio de creación de la Cátedra de Memoria con la Universidad.

P: ¿Qué tipo de proyectos y subvenciones se hacen con las asociaciones de memoria y los municipios?

R: Con las asociaciones, principalmente lo que hacemos son ediciones de libros, de vídeos y organización de congresos. Las asociaciones eso lo que hacen en un 90%. Con los ayuntamientos es muy variopinto, desde la organización de jornadas de memoria, la colocación de monolitos, mejoras en asistencia a lugares de memoria....

P: Uno de los grandes proyectos en los que también está implicada la Diputación Provincial es en las exhumaciones de las fosas de los cementerios de Córdoba. ¿En qué fase está este trabajo?

R: En diciembre se firmó el protocolo entre las cuatro administraciones -Gobierno de España, Junta de Andalucía, Diputación Provincial y Ayuntamiento de Córdoba- y hace un par de semanas tuvimos la primera reunión técnica donde hubo bastante consenso y unanimidad, pese a que somos fuerzas políticas de diferente sentido, pero ha habido bastante unanimidad. Estamos a la espera de que la Junta nos remita el borrador del convenio, para firmarlo y aportar económicamente las administraciones las partes que nos corresponda. Estamos hablando de una actuación que se prevé a cuatro años y de entorno a 1,5 millón de euros. Hemos acordado aportar en partes iguales entre las cuatro administraciones. En el mes de junio deberíamos tener ya el convenio, llevarlo cada administración a sus órganos de control. Realmente, el resto de las demás administraciones vamos a actuar subvencionando al Ayuntamiento de Córdoba, que es el que tiene que tirar del carro, que es dueño del cementerio y de la empresa pública Cecosam.

P: ¿Con qué obstáculos se topa el desarrollo de las políticas de memoria?

R: Venimos de 80 años de instituciones dominadas por el franquismo y, quieras que no, la equidistancia en temas de memoria se nota en las instituciones. Y aunque cada vez son más democráticas, pero es complicado sacar adelante algunos proyectos, a la hora de emitir informes, a la hora de la relación con otras instituciones. Dependiendo del signo político que tengan otras instituciones, pues la relación es mucho más difícil.

P: ¿Ve diferencias en cómo se vive el tema de la memoria en los pueblos y en la ciudad?

R: Las asociaciones están inlcuidas en foros comunes. En Andalucía el movimiento de memoria surge de los colectivos, hacia arriba. Aquí las diferencias no existen a nivel de pueblos y provincia. Hay pueblos que tiene todavía mucho respeto a la memoria, por la tradición, por los gobiernos políticos, pero que incluso cuando llegas y lo explicas, empiezan a comprender ya. Un ejemplo es el título de Hijo Predilecto de la Provincia a Juan Romero Romero, y el ayuntamiento de su pueblo (Torrecampo) lo va a nombrar a posteriori, cuando lo lógico es que hibiera sido al revés.

P: ¿Hay más heridas?

R: En los pueblos hay más contacto personal y hay una reticencia muchas veces a hablar de la memoria, aunque no debemos tener ningún tipo de miedo.

P: ¿Cuál es la importancia de la pedagogía para hacer ese trabajo de concienciación?

R: La pedagogía es fundamental y sobre todo es fundamental, llevarla a los colegios. Si somos capaces de explicarlo en los colegios, somos capaces de conseguir que la Ley de Memoria se lleve a cabo de una manera total.

P: Pero ante la ausencia de competencias de la Diputación en materia educativa, ¿de qué manera se puede hacer?

R: El tema de los institutos es muy variopinto, dependiendo de directores, AMPAS, y del color político que tengan…depende de la forma en que puedes introducir el tema de una manera más fácil o más difícil. Siempre te encuentras con ese obstáculo, porque no deja de ser un tema político y entonces las diferencias políticas, diferentes formas de pensar, te las encuentras.

Cuando hablamos, por ejemplo, de sacar los restos y entregárselos a los familiares… normalmente existe un consenso. Esa conciencia la tenemos todos más o menos. Pero luego cuando hablas de memoria, de recuperación de los valores, de contar la historia cómo pasó, de condenar los crímenes del franquismo… ahí es cuando entra más en un conflicto político. Entonces es complicado en función de la ideología política que existe, como en todos lados.

Y luego, el movimiento memorialista, existe pero son pequeños núcleos aislados y son personas de cierta edad normalmente. El relevo generacional se ve en algunos sitios donde existe este movimiento, pero denotas la edad avanzada de los miembros.

P: ¿Hay peligro de que el movimiento memorialista flaquee sin relevo generacional?

R: Tenemos que pensar en cambiar el discurso. El tema de la recuperación de restos y la identificación con ADN, por ejemplo de las 4.000 personas que hay en los cementerios de Córdoba, si logramos identificar a mil o 500 es mucho. ¿Por qué? Porque han pasado 80 años y ya el ADN que queda es muy poco para pode demostrar que es hijo o padre... Por eso tenemos que pensar en explicar la realidad, la historia, lo que pasó…. La recuperación de restos es importante, pero se nos agota el tiempo ya.

P: ¿Cuál es el horizonte de trabajo que prevé su Delegación en materia de memoria?

R: La pedagogía es fundamental, seguir colaborando con las asociaciones y seguir llegando a los ayuntamientos. El objetivo es llegar a todas las asociaciones de memoria de la provincia y llegar a todos los ayuntamientos. Todo aquello que se quede físicamente hecho en los pueblos, permanecerá en el tiempo. Todos los vídeos que se emitan, todos los libros que se saquen, todas las investigaciones que se hagan mediante localización de restos…. Todo eso quedará en el tiempo y de eso se trata, de que vayamos avanzando poco a poco.

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14 de junio de 2021 - 05:30 h
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