La Junta prevé realizar este año inspecciones en viviendas turísticas

Una vivienda turística.

La Junta de Andalucía prevé impulsar durante este año 2023 inspecciones para comprobar el cumplimiento de la normativa por parte de viviendas de uso turístico, así como para verificar la habilitación profesional de guías turísticos que trabajan en “los bienes que integran el patrimonio histórico andaluz con mayor demanda de personas usuarias”.

Así se contempla en el Plan de Inspección Programada en materia de turismo para el año 2023 aprobado por la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte y recogido en una orden, de 27 de diciembre de 2022, consultada por Europa Press tras su reciente publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).

Con estos planes de inspección se busca “elevar el nivel cualitativo de la oferta turística de Andalucía, detectar los servicios turísticos clandestinos, asesorar en el cumplimiento de la normativa vigente y unificar criterios ante circunstancias homogéneas de la actividad empresarial”, según detalla la orden de la consejería que dirige Carlos Arturo Bernal.

Según reconoce el citado documento, “el mayor volumen de actuaciones llevadas a cabo por la inspección de turismo se centra, desde el año 2016, con la publicación de su normativa reguladora, en las viviendas con fines turísticos, cuyo número de declaraciones responsables de inicio de actividad ha aumentado considerablemente año tras año”.

Al respecto, desde la Consejería de Turismo explican que “los balances de ejecución de los planes más recientes han puesto de manifiesto que es necesario implementar fórmulas de actuación que permitan ser más eficiente en el control de este servicio turístico de alojamiento, por lo que se ha especificado el procedimiento a seguir una vez hayan sido inscritas las mismas en el Registro de Turismo de Andalucía, de manera que primero se requiera a los titulares de las mismas la documentación que puedan aportar de manera escrita, procediéndose a efectuar las visitas de comprobación correspondientes una vez recibida dicha documentación y comprobada la misma de conformidad”.

Objetivos y líneas estratégicas

El plan, en vigor desde el pasado 1 de enero y vigente hasta el próximo 31 de diciembre, cuenta entre sus objetivos con los de “supervisar, controlar y verificar el cumplimiento de la normativa turística y el correcto funcionamiento de las actividades y servicios”, así como “proceder a la detección de la prestación de servicios turísticos clandestinos” y “supervisar, controlar y verificar el destino de los fondos públicos concedidos en materia turística”.

Igualmente, como “líneas estratégicas de actuaciones” de este plan se citan, entre otras, las de “evitar la prestación clandestina de servicios turísticos de alojamiento” y también “el destino fraudulento de fondos públicos concedidos en materia turística verificando el cumplimiento de la finalidad para la que fueron concedidos”, así como la de “velar por el respeto a los derechos de las personas usuarias de los servicios turísticos mediante la comprobación de las denuncias presentadas por deficiencias en la prestación de los servicios turísticos contratados”.

Para desarrollar estas líneas estratégicas, el plan contempla un programa de “control y verificación del cumplimiento de la normativa turística de aquellos alojamientos turísticos que inicien su actividad”, a los que se efectuarán “visitas de inspección” en las que “se formalizarán las actas (...) que correspondan y, en su caso, se emitirán los informes técnicos que procedan”.

En el caso de las “viviendas con fines turísticos”, según continúa el plan, “se efectuarán en primer lugar requerimientos de la documentación señalada en el apartado 7 de la Instrucción número 1/2016, de la Viceconsejería de Turismo y Deporte, por la que se establecen criterios comunes de actuación en materia de viviendas con fines turísticos reguladas en el Decreto 28/2016, de 2 de febrero, de las viviendas con fines turísticos y de modificación del Decreto 194/2010, de 20 de abril, de establecimientos de apartamentos turísticos”.

“En caso de conformidad de la documentación presentada, se llevarán a cabo visitas de inspección para la comprobación del resto de requisitos, formalizándose las actas de inspección que correspondan y, en su caso, emitiéndose los informes técnicos que procedan”, aclara el documento de la Consejería de Turismo.

Además, desde la Junta se comprometen en este plan a efectuar “visitas de inspección a los establecimientos de alojamiento turístico que hayan declarado modificaciones sustanciales, con especial atención a aquellas que hayan dado lugar a una reclasificación del establecimiento, en las que se formalizarán las actas de inspección que correspondan y, en su caso, se emitirán los informes técnicos que procedan”.

Otra “actuación inspectora” prevista para este año 2023 pasa por el “seguimiento de la información contenida en internet de los establecimientos de alojamiento, viviendas turísticas de alojamiento rural y viviendas con fines turísticos, principalmente en las propias páginas de los establecimientos o viviendas y en las principales plataformas de intermediación, verificando su adecuación a la normativa turística, principalmente en materia de clasificación”, según se puede leer en este plan, en el que se aclara que “se comprobará especialmente la inclusión del código de inscripción en el Registro de Turismo de Andalucía”.

De igual modo, las labores de inspección también contemplan la “verificación de la subsanación de anomalías e infracciones a la normativa turística detectadas en actuaciones previas en establecimientos de alojamiento turístico, viviendas turísticas de alojamiento rural y viviendas con fines turísticos”.

Guías turísticos

Por otro lado, por parte de la Administración autonómica también se trabajará este año en detectar a “aquellas personas que, sin hallarse en posesión de la preceptiva habilitación como Guía de Turismo, prestan el servicio turístico de información turística a quienes realicen visitas a los bienes que integran el patrimonio histórico andaluz”.

Para ello, se anuncian “visitas de inspección a los bienes que integran el patrimonio histórico andaluz con mayor demanda de personas usuarias, en orden a comprobar la habilitación como Guía de Turismo de aquellas personas que prestan el servicio de información turística en bienes integrantes del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, y especialmente en los Monumentos inscritos en el mismo como Bienes de Interés Cultural”.

De otro lado, para desarrollar la “línea estratégica” destinada a “controlar el destino de los fondos públicos concedidos en materia turística”, el plan prevé “visitas de inspección, o verificación por cualquier otro medio de prueba, a los establecimientos o entidades objeto de subvención por la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte en orden a comprobar el adecuado destino de los fondos a la finalidad para la que fueron aprobados”.

También se realizarán visitas de ese tipo o acciones de verificación dirigidas a “asociaciones sin ánimo de lucro y fundaciones de Andalucía beneficiarias de subvenciones en los ejercicios 2020 y 2021 que, a fecha 30 de noviembre de 2023, se encuentren justificadas”, para acreditar “que se han ejecutado las actuaciones relacionadas con el fomento de proyectos de interés turístico, financiadas mediante la aportación de subvenciones concedidas por la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte”.

Finalmente, y entre otras cuestiones, la Junta ha incluido en su plan de inspecciones visitas para “comprobar aquellas denuncias presentadas por las personas usuarias de servicios turísticos, agentes de la autoridad u otros denunciantes que, tras analizar y determinar su posible comprobación material in situ, pudiesen constituir vulneración de la normativa turística vigente”.

Etiquetas
stats