La Confederación activará el decreto de sequía al final del verano

Sequía en La Breña, en una imagen de archivo

Desde mediados de los años noventa no llueve tan poco en la cuenca hidrográfica del Guadalquivir. Córdoba es la provincia andaluza con mayor capacidad para retener agua en sus embalses, 3.411 hectómetros cúbicos en total. No obstante, ahora mismo los pantanos de la provincia están en unos mínimos históricos, no vistos desde el año 1995.

Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), lo normal es que a mediados de julio los embalses cordobeses estén al 64% de su capacidad. Al menos, esa es la media de la última década. No obstante, ahora mismo los embalses cordobeses están al 28%, una situación de tal escasez que va a provocar que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) active el decreto de sequía en la cuenca.

El presidente de la CHG, Joaquín Páez, explicó este martes en declaraciones a Canal Sur Radio que antes de que se apruebe el decreto se tienen que dar determinadas condiciones. La principal es que se encadenen dos meses de "emergencia" en toda la cuenca. En cuestión de días se decretará, precisamente, la emergencia, por lo que en "septiembre u octubre" será cuando se active el decreto de sequía.

El Real Decreto de Sequía permitiría modificar temporalmente en situaciones excepcionales las condiciones de uso del dominio público hidráulico. Además, contempla la posibilidad de activar fuentes alternativas de recursos, como aguas subterráneas, para atender las demandas más urgentes; la reducción a la mitad de los plazos previstos en la tramitación de los procedimientos afectados por la aplicación de las medidas excepcionales; la reasignación de recursos para atender usos prioritarios, como se prevé en la normativa del Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir; o la facilitación del intercambio en las cesiones de derecho.

La situación en Córdoba es peor que en el resto de la cuenca del Guadalquivir, con los embalses al 35%. Pero es preocupante ya que de los embalses cordobeses beben la mayoría de los regadíos de la cuenca en todo el valle. De hecho, los regantes están en pie de guerra precisamente por la escasez del regadío previsto para este verano, que puede provocar pérdidas en las cosechas previstas.

Eso sí, lo que sigue estando garantizado es el abastecimiento a las ciudades y municipios. Las restricciones que sufrieron muchos cordobeses a mediados de los años noventa quedan lejos en la situación actual, al menos de momento. Iznájar, por ejemplo, está al 27% de su capacidad, pero sus dimensiones son gigantes y en su interior almacena 269 hectómetros cúbicos de agua. Esa es una cantidad suficiente para garantizar el suministro en todos los municipios del sur de la provincia de Córdoba.

Donde el otoño se antoja complicado en caso de que no llueva lo suficiente es en el norte de la provincia de Córdoba. En esta zona el agua es necesaria para el ganado. Sin agua, muchas cabezas de ganado morirían. El pasado 9 de julio, por ejemplo, la empresa provincial de aguas de Córdoba Emproacsa se reunió en Alcaracejos con los alcaldes de la zona, además de productores, para preparar alternativa ante la escasez de agua.

En la cita se pusieron sobre la mesa las alternativas existentes, a corto plazo, para paliar este déficit de agua y solventar la actual situación de emergencia. Durante el encuentro de trabajo se ha puesto de manifiesto la voluntad de los participantes para la búsqueda y el desarrollo de soluciones, planteándose alguna propuesta como la creación de una red de puntos de suministro y asumiéndose el compromiso de una activa participación de Emprocsa en su implementación.

En este sentido, se ha acordado la necesidad de explorar la viabilidad de dichas medidas inmediatas que, dentro del marco jurídico vigente, puedan dar respuesta al sector ganadero, esencial para el desarrollo económico de Los Pedroches. Finalmente, se ha puesto sobre la mesa la necesidad de demandar actuaciones estructurales a medio y largo plazo que conllevarán la implicación de todas las administraciones competentes en la materia, según anunció entonces la Diputación.

Más complicada se presenta la situación en la comarca malagueña de La Axarquía. Sus municipios llevan años pidiendo una obra para poder beber también de Iznájar, unos trabajos que no acaban de llegar. En la zona los pozos se han acabado secando y allí el consumo humano sí que está en peligro.

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15 de julio de 2021 - 06:00 h
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