Las causas del atasco en Sadeco: de los nuevos contenedores a unos camiones que no se pueden reparar
Un contratiempo que ha generado mucho malestar vecinal entre la sociedad cordobesa. De hecho, ha tenido consecuencias directas para la empresa municipal de Sadeco, cuyo presidente Miguel Ruiz Madruga ha tenido que comparecer ante los medios de comunicación el pasado miércoles. Sin embargo, es un problema que lleva arrastrando varios meses, incluso años, ya que las quejas por acumulación de residuos han llegado en las últimas semanas, pero las causas surgieron antes.
Por un lado, el núcleo del problema actual de los residuos viene del deterioro “acelerado y anómalo” de la flota de vehículos, concretamente en 16 camiones de gas natural adquiridos durante el mandato de 2015. Al tratarse de una tecnología que presentó fallos estructurales de motor, la marca fabricante descatalogó el modelo, dejando a la empresa municipal sin posibilidad de obtener recambios para su reparación. Esta situación provocó que, durante mayo, prácticamente la mitad de estos vehículos quedaran inoperativos, tal y como ha explicado Madruga en la rueda de prensa mencionada con anterioridad.
Esta falta de capacidad operativa alcanzó su punto máximo durante el mes de mayo, cuando Sadeco operó con una media de 26 camiones diarios, ocho menos de los 34 necesarios para cubrir los servicios mínimos de la ciudad. La carencia de vehículos impidió completar los circuitos habituales, especialmente en el turno de noche, donde solo salían operativos 7 de los 18 camiones previstos en algunos momentos.
Los contenedores, una nueva pata del problema
A los problemas mecánicos se suma la polémica por el diseño de los nuevos contenedores, suministrados mediante un contrato de renting de 20 millones de euros a principios de 2025. Aunque se buscaba una estética unificada y mayor seguridad vial, el presidente de Sadeco ha admitido deficiencias en su configuración actual. Los ciudadanos han denunciado que la boca de entrada es pequeña y que la resistencia de las gomas, sumada a la eliminación del pedal, dificulta que muchas personas puedan introducir las bolsas.
Como consecuencia directa, muchas bolsas de basura terminan acumuladas en el suelo, lo que, unido a las altas temperaturas veraniegas, genera olores insoportables y focos de insalubridad. Facua Córdoba denunció ante el Defensor del Pueblo Andaluz la presencia frecuente de ratas y plagas asociadas a estos vertidos, advirtiendo que la situación ha pasado de ser un problema estético a una cuestión de salud pública.
Mientras tanto, el Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC) señaló hace apenas dos días que la situación es “especialmente grave” en barrios con alta movilidad de residentes y viviendas en alquiler, donde proliferan “mini-vertederos” junto a los contenedores. Además, el CMC ha alertado sobre la falta de personal, indicando que el déficit en la plantilla se nota especialmente durante los fines de semana, cuando la capacidad de reacción de la empresa disminuye considerablemente.
Los problemas derivados con Contenur
En el plano político, el grupo municipal Hacemos Córdoba denunció a finales de 2025 un presunto caso de “puertas giratorias” que involucra al exgerente de Sadeco, Francisco Ruiz. Según la formación que tiene representación en el Ayuntamiento de Córdoba, el dirigente dejó su cargo en diciembre de 2023 para trabajar teóricamente en Contenur, la empresa privada adjudicataria del contrato de los contenedores, lo que consideran una vulneración de la ley de incompatibilidades.
Paralelamente, la relación de Sadeco con dicha adjudicataria tampoco ha pasado por momentos fáciles durante estos meses. La expresidenta de la empresa municipal, Isabel Albás, propuso una sanción de 230.000 euros a Contenur por el incumplimiento de los plazos de implantación de los nuevos depósitos. La multa se basa en una penalización de cinco euros diarios por cada contenedor que se retrasara en su instalación.
Desde la oposición en el Ayuntamiento de Córdoba, el PSOE denunció en el pasado mes de abril que se ha reducido la plantilla de la empresa municipal en un 21%. De hecho, bajo el gobierno de Isabel Ambrosio la plantilla contaba con 1.070 empleados. Sin embargo, y tras la aprobación de las cuentas de 2025, la cifra se sitúa en 844 trabajadores, lo que supone una pérdida de 226 empleados -un 21% menos- desde la llegada de José María Bellido a la alcaldía. Esta realidad, según el PSOE, desmiente el compromiso electoral del Partido Popular, quien prometió a aumentar la plantilla en 50 trabajadores anuales, es decir, 200 por mandato.
Por tanto, y en busca de mitigar la crisis, la dirección de Sadeco ha implementado cinco medidas de urgencia, entre las que destaca la replanificación de los 70 recorridos diarios para equilibrar los turnos de mañana, tarde y noche. Asimismo, se ha decidido priorizar la recogida de los restos orgánicos frente a otras fracciones y agilizar las reparaciones de los vehículos de la flota antigua que aún pueden volver al servicio.
La solución definitiva, no obstante, depende de la renovación total de la maquinaria. La empresa ha formalizado un contrato de 9,6 millones de euros para adquirir 50 nuevos vehículos, de los cuales 20 son camiones de carga lateral. Aunque cinco de estas unidades ya están operativas, el resto de la flota no llegará hasta el 21 de julio, fecha marcada como clave para recuperar los recorridos y frecuencias habituales.
A pesar de los esfuerzos, Ruiz Madruga ha advertido que la “total normalidad” no se alcanzará previsiblemente hasta finales de julio, cuando la nueva flota esté plenamente integrada. De cara al futuro, la empresa estudia ya un cambio en las tapas de los contenedores para hacerlos más accesibles y ha anunciado una auditoría de la limpieza en la vía pública para adaptar el servicio al crecimiento real de la ciudad. Pese a ello, este es un problema que va más allá y así se ha demostrado.
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