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El gran contrato de la basura de la provincia: Epremasa prepara un pliego de más de 200 millones durante siete años

Camiones de basura de Epremasa.

Jesús Ventura

6 de agosto de 2026 20:02 h

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La Diputación de Córdoba, a través de la Empresa Provincial de Residuos y Medio Ambiente (Epremasa), ha lanzado el que será el contrato más relevante de la provincia cordobesa en cuando a la recogida de basura se refiere. Este nuevo contrato está diseñado para garantizar la gestión sostenible de los residuos en los municipios cordobeses durante los próximos siete años por un valor de 215,6 millones de euros -impuestos incluidos-. El objetivo principal es modernizar un servicio esencial, reforzando la recogida selectiva y apostando por la innovación tecnológica, permitiendo acometer las mejoras necesarias en infraestructuras y equipos para cumplir con los nuevos retos ambientales europeos.

Según ha podido saber este periódico, el contrato se ha estructurado en seis lotes diferenciados. Los cuatro primeros corresponden a la gestión integral de residuos en las zonas geográficas de la provincia: Norte, Sur, Este y Oeste. Los dos lotes restantes tienen un carácter provincial y se centrarán en la recogida de papel-cartón y vidrio, el lavado de contenedores y la gestión de los puntos limpios, incluyendo la retirada de enseres y voluminosos.

Tal y como recogen los informes técnicos, el periodo de siete años se considera el mínimo necesario para que las empresas adjudicatarias puedan amortizar las cuantiosas inversiones iniciales requeridas. Entre estas inversiones destaca la renovación de la flota de vehículos y la adquisición de maquinaria especializada y sistemas de control avanzados que no podrían costearse en un plazo más breve.

Digitalización, todo tipo de residuos o educación ambiental

El alcance del servicio es notable, abarcando desde la recogida de la fracción 'resto' hasta los envases ligeros y la materia orgánica. Además, las empresas ganadoras del concurso deberán encargarse del mantenimiento, lavado y reposición de los contenedores, asegurando que siempre estén en perfecto estado de uso para los vecinos. También se incluye la limpieza del entorno de las ubicaciones de los contenedores tras cada descarga.

Además, todos los vehículos de recogida deberán estar equipados con GPS, sistemas de pesaje en el chasis y lectores de etiquetas RFID. Esto permitirá a Epremasa conocer en tiempo real si un contenedor ha sido vaciado, cuánto pesaba la basura recogida y optimizar las rutas de transporte para reducir el impacto ambiental y los ruidos nocturnos. Es decir, el apartado digital será un aspecto a tener en cuenta en el pliego.

El nuevo modelo de gestión también pone el foco en los residuos más laboriosos, como los muebles, colchones y electrodomésticos. El contrato garantiza la recogida a domicilio bajo demanda de estos enseres voluminosos, así como la gestión integral de los puntos limpios municipales. Incluso se contempla la recogida selectiva de aceites usados y residuos textiles a través de nuevos contenedores en la vía pública de todos los municipios adscritos.

Contenedores de Epremasa.

Por otro lado, la Diputación ha reservado parte de la actividad a entidades de economía social. Concretamente, al menos el 50% del importe de adjudicación en los servicios de recogida y transporte de textiles y muebles deberá ser desempeñado por Centros Especiales de Empleo de iniciativa social o Empresas de Inserción. Esta medida busca favorecer la inclusión laboral de colectivos vulnerables mientras se fomenta la reutilización de materiales.

Entretanto, hay un lote específico para las campañas de educación ambiental, contando con un presupuesto anual específico de al menos 30.000 euros. El objetivo es enseñar a los ciudadanos a separar mejor en origen, reducir los residuos impropios y fomentar el uso de bolsas compostables para la materia orgánica. Para ello, cada contrato contará con un educador ambiental a jornada completa.

Empleo y auditorias

Por otro lado, en el pliego también aparece qué pasará con los trabajadores actualmente que están realizando el servicio bajo empresas externas. La continuidad del servicio está asegurada mediante cláusulas de subrogación de obligado cumplimiento.

Asimismo, Epremasa mantendrá un control estricto sobre la calidad del servicio prestado, realizando auditorías e inspecciones periódicas tanto de las rutas de recogida como del estado de los contenedores y los vehículos. El cumplimiento de unos umbrales mínimos de calidad será un punto a tener en cuenta, ya que las valoraciones obtenidas en estas inspecciones podrían suponer deducciones en la facturación mensual de las empresas adjudicatarias.

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