Si bebes, no conduzcas: la lección que aprenden los cordobeses multados

Un control de la Guardia Civil en una imagen de archivo | MADERO CUBERO

El alcohol y los psicofármacos no son buenos compañeros de la carretera. El consumo de alguno de los primeros productos resta capacidad a la hora de manejar el volante. Lo que supone que crezcan las posibilidades de sufrir un accidente. Además, como es lógico, este proceder tiene sanción. En este sentido, bien pudiera decirse que, tras ser multados en alguna ocasión, los cordobeses aprenden la lección. No en vano, cabe destacar que Córdoba es una provincia de escasa reincidencia en este aspecto. Es, de hecho, la segunda de Andalucía con datos más bajos en los últimos cinco años -si se cuenta el presente 2017-.

Desde el primer día de enero de 2013 a la actualidad, en Córdoba fueron 776 los conductores sancionados en más de una ocasión por conducir bajo los efectos del alcohol o de psicofármacos. Dicho de otro modo, menos de 800 personas repitieron lo que es una imprudencia al volante desde la citada fecha hasta, para ser más exactos, el 14 de noviembre. Fue entonces cuando el Gobierno ofreció las cifras al respecto de toda España. Las estadísticas las aportó en respuesta a una pregunta sobre el asunto del diputado del Partido Socialista (PSOE) por Córdoba, Antonio Hurtado.

Con este dato, Córdoba sólo es superada a nivel andaluz, de manera positiva, por Jaén. La vecina provincia acumuló en el mismo período 665 conductores reincidentes. Lo cierto es que las dos provincias se encuentran muy lejos de las otras seis de la comunidad autónoma, pues ninguna otra tiene números inferiores al millar. En este sentido, es Sevilla la que encabeza la lista con más de 3.000 (3.383) personas que fueron sancionadas dos veces o más por utilizar el vehículo bajo los efectos del alcohol o de psicofármacos.

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