Proyectan la demolición de una pequeña presa que alimenta el parque periurbano más al norte de Andalucía
La Junta de Andalucía ha iniciado los trabajos para redactar el proyecto de demolición y desmantelamiento de la presa de El Cascajoso, una pequeña infraestructura situada en el término municipal de Hinojosa del Duque y vinculada a una antigua concesión de aguas para riego. La actuación ha generado la oposición precautoria del Ayuntamiento, que ha solicitado información a la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente ante la posibilidad de que desaparezca una lámina de agua integrada desde hace años en el entorno del parque periurbano de la Fuente de la Zarza. Este es el parque periurbano situado más al norte de la provincia de Córdoba.
La propia Delegación ha confirmado al Ayuntamiento que la demolición está proyectada, aunque precisa que el procedimiento se encuentra todavía en una fase inicial. La presa de El Cascajoso se encuentra en Hinojosa del Duque y constituye una infraestructura afecta a una concesión de aguas públicas superficiales procedentes del arroyo del mismo nombre, otorgada en su día por la Confederación Hidrográfica del Guadiana a la Junta de Andalucía.
La concesión fue extinguida mediante una resolución del organismo de cuenca en el año 2023. Entre las medidas acordadas figura expresamente la demolición y el desmantelamiento de las infraestructuras vinculadas al aprovechamiento y situadas en el dominio público hidráulico, algo que acabaría afectando al entorno que se ha creado en este parque periurbano.
La Administración autonómica explica, según ha podido saber este periódico, que, aunque la demolición no estuviera contemplada inicialmente en el título concesional, el Reglamento del Dominio Público Hidráulico permite a la Administración hidráulica exigir el derribo de las obras construidas en dominio público cuando considere inviable o contraria al interés público la continuidad del aprovechamiento.
Un proyecto todavía en fase inicial
El proyecto, sin embargo, todavía no está terminado. El gobierno andaluz aún no ha solicitado al Ayuntamiento la licencia de obras. La licencia será tramitada una vez que el proyecto esté redactado definitivamente.
La preocupación municipal y de personas conocedoras del entorno tiene que ver con el destino que ha adquirido la pequeña masa de agua con el paso de los años. Aunque el origen de la infraestructura está ligado a un antiguo aprovechamiento de regadío, actualmente la presa mantiene una lámina de agua de reducidas dimensiones que funciona como un pequeño humedal y que se ha integrado en el ecosistema del entorno.
La historia de El Cascajoso está vinculada a un proyecto de transformación agrícola de décadas atrás. La concesión de aguas se remonta a los años setenta y estaba destinada al regadío. Según fuentes conocedoras del proceso, posteriormente la Junta de Andalucía adquirió la fincay, con el paso de los años, el entorno fue incorporado a una estrategia de protección ambiental.
En 2001 se creó el parque periurbano de la Fuente de la Zarza, un espacio de unas 300 hectáreas situado en el término municipal de Hinojosa del Duque. Se trata del parque periurbano situado más al norte de Andalucía.
Con el tiempo, la presa dejó de tener la función productiva para la que fue concebida y la pequeña lámina de agua se convirtió en un punto de interés para la fauna. Actualmente constituye un pequeño enclave húmedo dentro del espacio periurbano.
Cigüeña negra, gato montés y tórtola europea
La posible desaparición de la presa preocupa especialmente por los valores ambientales que se han desarrollado alrededor de la masa de agua. Entre las especies que, según fuentes conocedoras del entorno, utilizan actualmente la zona se encuentran una pareja de cigüeñas negras, además de ejemplares de gato montés y tórtola europea.
Esta última especie se encuentra además en una situación de clara regresión en buena parte de su área de distribución, lo que incrementa el interés de los enclaves que utiliza como zona de alimentación o refugio.
Las fuentes consultadas señalan asimismo la presencia de asentamientos de flamencos en el entorno. La reducida extensión de la lámina de agua no impide, por tanto, que la zona tenga actualmente una función ecológica que no tenía necesariamente cuando fue construida como infraestructura vinculada al regadío.
Es precisamente esta evolución la que está en el centro del debate: si una infraestructura cuya concesión ha quedado extinguida debe desaparecer por haber perdido su función original o si, por el contrario, los valores ambientales que se han consolidado alrededor de ella justifican estudiar alternativas a su demolición.
Desde las posiciones contrarias a la demolición se cuestiona que exista actualmente un problema que haga necesaria la eliminación de la infraestructura. Las fuentes consultadas sostienen que la lámina de agua es pequeña y que no tendría capacidad suficiente para justificar una actuación planteada como medida para evitar posibles riadas. A su juicio, la demolición podría terminar provocando la desaparición de un pequeño humedal que, pese a su origen artificial, se ha convertido en un refugio para distintas especies.
Estas consideraciones, no obstante, tendrán que ser contrastadas con el proyecto técnico que finalmente redacte la Administración y con los estudios que determinen las razones hidráulicas, ambientales y de seguridad que justifican la actuación.
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