Una nueva vida para las Salinas de Duernas, el mar fósil que no quiso irse de Córdoba
El investigador de la Universidad de Córdoba (UCO) Rafael Vega Pozuelo ha llevado a cabo una investigación que plantea un nuevo modelo de gestión sostenible para las salinas de Duernas que aproveche el valor ambiental, cultural y territorial de este patrimonio blanco cordobés y frene su abandono.
Según informa la UCO en una nota, entre Santa Cruz y Espejo y rodeado por olivos y cereales hay un tesoro de más de once hectáreas cuyo origen se sitúa hace 350 millones de años. Son las Salinas de Duernas, una de las mayores que hay en Córdoba, usada desde los romanos y de las más productivas en Andalucía en el siglo XIX. Aunque en la actualidad han disminuido su actividad y algunos de los edificios o estructuras están deteriorados, las Salinas de Duernas son un ecosistema con un alto valor ambiental, cultural y territorial.
Por ello, el investigador de la Universidad de Córdoba Rafael Vega ha identificado la “pizca de sal” que podría revitalizar las salinas de Duernas. Se trataría de un modelo de gestión sostenible que combina conservación, producción artesanal y desarrollo rural.
Las salinas de Duernas proporcionan sal durante todo el año sin dependencia de las lluvias y con un nivel alto de salinidad (en torno a cuatro veces la del agua de mar). La vegetación de la zona, adaptada al suelo salado y sustento de invertebrados y aves, se combina con una estructura organizativa de viviendas, almacenes, instalaciones administrativas o edificios religiosos.
Las salinas de Duernas conservan “importantes valores geológicos, ecológicos y culturales que justifican su consideración como paisaje prioritario para estrategias integradas de conservación y revitalización rural”, ha afirmado el investigador en un estudio publicado en la revista 'Wetlands Ecology and Management'.
Se trata, por tanto, de “dejar de pensar en las salinas como una infraestructura industrial abandonada o en desuso, para considerarla un paisaje socioecológico con valor patrimonial y cuya sostenibilidad depende del mantenimiento tanto de los procesos ecológicos como de las prácticas de gestión tradicionales”.
Integrar patrimonio, gestión ambiental y desarrollo local
Para ello, después de analizar las ventajas y desventajas de Duernas y tomando como referente las salinas del Valle Salado de Añana en Álava, el investigador de la UCO ha destacado la importancia de contar con una estructura de gobernanza coordinada en el que se integren conservación del patrimonio, gestión ambiental y políticas de desarrollo local.
En concreto, el autor propone que la gobernanza se coordine a través de una 'Fundación Salinera de Duernas', o entidad similar, con representación de los propietarios de tierras, los municipios locales (Santa Cruz y Espejo), la Diputación provincial, las consejerías regionales de Medio Ambiente y Cultura, las universidades y las organizaciones de la sociedad civil.
Esta entidad sería responsable de preparar e implementar un plan de gestión a largo plazo, movilizar financiación externa (incluidos los programas de desarrollo rural y patrimonio cultural de la UE), establecer alianzas con operadores turísticos y garantizar la transparencia y la rendición de cuentas.
Para Vega el modelo de gestión sostenible para Duernas “debería centrarse tanto en conservar y poner en valor el patrimonio geológico y el paisaje cultural de las salinas, como en reactivar la producción artesanal de sal y las actividades complementarias como motores del desarrollo rural sostenible”. Además, también sería necesario “restaurar y gestionar los hábitats salinos y establecer un sistema de gobernanza sólido y participativo”.
Así, Vega propone estructurar las once hectáreas de las salinas en cinco zonas y que estas se dediquen a diferentes actividades: producción de sal artesanal de alta calidad para mercados especializados, visitas guiadas y programas educativos, actividades de salud y bienestar o, incluso, colaboración con artistas y agentes culturales para desarrollar proyectos creativos que reinterpreten el paisaje salino y refuercen su valor simbólico.
En definitiva, como ha explicado el investigador del grupo Geoest de la UCO, “al adoptar un marco de gestión que integra el patrimonio geológico, los hábitats, el paisaje cultural y los medios de vida rurales, Duernas puede convertirse en un sitio piloto para la gestión sostenible de los socioecosistemas salinos continentales en cuencas agrícolas áridas”.
“El modelo propuesto no es un modelo rígido, sino una estructura flexible que puede adaptarse a otras salinas continentales en España, Latinoamérica y otros lugares, contribuyendo así a la agenda más amplia de conservación de los humedales salinos y el fomento de territorios rurales sostenibles”, ha apostillado el investigador.
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