El alcohol, las drogas y una decisión al volante que “cambia la vida”: “Soy la viva imagen de lo que te puede ocurrir”
Una mañana de martes en el que la Guardia Civil a las 10:00 prepara su dispositivo para comenzar con los controles de alcohol y drogas. “Pon el coche más para adelante, que con la prensa aquí no cabe si tenemos que parar a alguien”, replican los agentes entre sí. No es para menos. Desde el lunes hasta el próximo 19 de julio, la Dirección General de Tráfico, en colaboración con la Asociación de Personas con Lesión Medular y otras Discapacidades Físicas (Aspaym) y la Guardia Civil, está realizando una campaña de sensibilización para tratar de acabar con la alcoholemia y las drogas al volante.
Por tanto, las pruebas van sucediéndose. Todos los que van parando, en su mayoría, saben que es una labor rutinaria y de obligado cumplimiento. De hecho, muchos, incluso, acceden a que los medios de comunicación puedan grabar recursos o fotografiarles mientras le hacen la prueba. Todos dan 0,0 en la prueba de alcohol y negativo en la de drogas. Un efectivo de la Guardia Civil ha enseñado, además, cómo se realiza la prueba de estupefacientes. “En apenas tres minutos sabemos si alguien ha dado positivo o no. A partir de ahí, lo metemos en un aparatito para saber qué ha tomado el conductor”, explica.
Además, hay personas que, si así lo desean, pueden pedir que los miembros de Aspaym les imparta una breve charla sobre seguridad vial. El encargado de realizar este primer diálogo has ido Paco Pedrosa, presidente de la asociación, quien le ha explicado a Ángela que la tasa segura es el 0,0 y que una decisión “puede cambiar muchas vidas”. “Hay que concienciar a los conductores y conductoras de que no hay que beber ni consumir drogas cuando se produce. Nosotros somos la viva imagen de lo que ocurre cuando no respetamos las normas de tráfico”, explica.
Con anterioridad, y ante los micrófonos de los medios de comunicación, Paco Pedrosa ha destacado la colaboración de su asociación en la campaña “No corras, no bebas, no cambies de rueda”. Pedrosa ha definido a los miembros de su organización como la “viva imagen” de lo que ocurre cuando no se respetan las normas de tráfico. Su labor durante estos días consiste en acompañar a los agentes de la Guardia Civil en los controles para que, en el momento en que un conductor es parado, la presencia de una persona en silla de ruedas genere una concienciación inmediata y especial sobre los riesgos reales, como ha ocurrido con Ángela.
La historia de Paco Pedrosa
Pedrosa ha compartido su propia experiencia personal para ilustrar que los accidentes no siempre dependen de la imprudencia propia. En su caso, sufrió un accidente en Córdoba capital mientras circulaba en moto porque otro conductor se saltó dos semáforos en rojo por un despiste. “Los médicos le dijeron a mi familia que primero a ver si salía con vida y después cómo salía. Te lo encuentras de la nada porque yo iba con mi Vespa clásica por Carlos III con normalidad, no iba cometiendo ninguna imprudencia y mira lo que ha pasado”, relata a este periódico.
Asimismo, los controles van sucediéndose con total normalidad, aunque hay un caso que cobra especial relevancia. Los efectivos de la Guardia Civil paran a una persona con su vehículo y el resultado del control de drogas resulta positivo en marihuana. El despliegue comienza inmovilizando al vehículo, comprobando que el resultado es fiable y asegurándose con una segunda prueba, esta vez ya de saliva.
A partir de ahí, el Guardia Civil enseñó la prueba a los medios de comunicación allí presentes, mientras que dicha persona se encontraba aún en el interior de su vehículo. A la par, el teniente Andreu atendió a los medios de comunicación para destacar que durante la presente época estival se están intensificando los controles específicos de alcohol y drogas con el objetivo de evitar que personas bajo la influencia de estas sustancias se pongan al volante.
Según ha detallado, mientras que los positivos en alcoholemia se mantienen estables entre un 1% y un 2%, las pruebas de detección de drogas arrojan cifras superiores, situándose entre el 10% y el 15%, siendo el cannabis (THC) y la cocaína las sustancias más recurrentes entre los conductores, dándose incluso casos de positivos combinados. Además, el teniente subrayó que no existe un patrón específico de consumo por edad o género, ya que la problemática no discrimina y afecta de manera generalizada a la población de conductores.
En cuanto a las consecuencias legales, el teniente recordó que las sanciones por alcohol pueden alcanzar los 1.000 euros y la retirada de seis puntos si se supera la tasa de 0,50 mg/l, advirtiendo que por encima de 0,60 mg/l la infracción pasa a ser considerada un delito que conlleva el envío de diligencias al juzgado. En el caso de las drogas, cualquier presencia de sustancias en el organismo conlleva automáticamente una multa de 1.000 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir, como lo que le ha ocurrido a la persona afectada previamente.
“Al menos sácame guapo”, decían los conductores mientras los efectivos de la Guardia Civil seguían realizando los diferentes controles. Todo ello en busca de que la población no beba alcohol ni tome drogas a la hora de coger el volante. “Conduce con responsabilidad, tu decisión puede cambiar muchas vidas”, recalca la campaña de sensibilización.
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