El PP de Córdoba busca presidente

Nieto y Fernández Moya, los dos presidentes que no podrán seguir siéndolo, en un acto en Córdoba | MADERO CUBERO

Sopresa y silencio. Estas fueron las dos reacciones entre la militancia del PP de Córdoba este lunes cuando se conoció que Génova había llamado a José Antonio Nieto para comunicarle que era incompatible ser secretario de Estado de Seguridad y presidente del partido en la provincia. Durante toda la mañana, ningún cargo público ni orgánico se pronunció sobre una noticia que cayó como un jarro de agua fría, sobre todo después de la adhesión casi unánime de hace dos semanas, cuando Nieto expresó su intención de presentarse a la reelección.

Ahora, la situación en el PP de Córdoba es extraña. A diferencia de Jaén, donde rápidamente se ha convocado una junta directiva provincial y donde ya se postulan varios candidatos a sustituir a Fernández Moya (en situación idéntica a Nieto al ser secretario de Estado de Hacienda), en Córdoba todo el mundo se está tentando la ropa y mirando a ver quién da el primer paso. Nieto no tiene un sucesor natural en el partido, a diferencia de lo que ocurrió en el Ayuntamiento, donde José María Bellido ha asumido con normalidad su relevo y donde sus compañeros ya trabajan con que será el próximo candidato a la Alcaldía.

La militancia del PP está atónita tras una decisión de Génova que no se esperaban. La mayoría de los cargos públicos trabajaban con una única posibilidad: que Nieto iba a seguir siendo su presidente. Ahora, se multiplican las dudas. Por un lado, sobre si la persona por la que apueste el propio Nieto gozará del favor de Génova. Y por otro, sobre si finalmente serán varias las opciones a un congreso provincial que está previsto en principio para el mes de junio (aunque los primeros en España se celebrarán en mayo).

El PP cordobés ya tuvo una gestora a principios del siglo XXI, presidida por Luis Martín. Sucedió tras la dimisión de Enrique Bellido como presidente provincial, muy discutido por buena parte de los jóvenes del PP, entre los que estaban entonces el propio Nieto. Fue el momento más delicado de los populares cordobeses. Y el más tenso. Después llegó María Jesús Botella y finalmente José Antonio Nieto, que ha gobernado el partido durante más de una década.

La formación era unánime en cuanto a su candidatura, pero parece no serlo tanto en cuanto a su sucesor. El PP de Córdoba capital es uno, el del Norte de la provincia otro y el del Sur otro más. Por eso, sea cual sea el candidato que decida dar un paso adelante puede encontrarse con oposición.

Las primeras quinielas señalan que la parlamentaria andaluza Rosario Alarcón sería la candidata que contaría con el beneplácito de Juan Manuel Moreno Bonilla, el presidente andaluz del PP, y también de Javier Arenas, al que algunos señalan como el culpable de que Génova haya asumido la incompatibilidad que provoca que Nieto dé un paso atrás.

Pero el abanico está muy abierto. Desde el portavoz en la Diputación, Andrés Lorite, hasta la senadora Beatriz Jurado, que este lunes se despidió del comité nacional del PP en Génova, donde ha tenido despacho como presidenta de Nuevas Generaciones. Pero también hay quien mira al propio José María Bellido como sucesor natural de Nieto en el Ayuntamiento y ahora en el partido. Incluso suena la gran promesa del PP cordobés, el alcalde de Cabra Fernando Priego, al que se ve con muy buenos ojos desde Sevilla. Tampoco se descarta al actual secretario general, el parlamentario Adolfo Molina, un hombre de consenso.

Sea lo que sea, el PP de Córdoba busca presidente. Las interinidades en los partidos nunca fueron buenas y los populares cordobeses lo saben. Pero de momento todo el mundo se tienta la ropa, mira a su alrededor y se pregunta porqué Nieto no va a seguir siendo su presidente.

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