Piden la absolución para nueve acusados de tráfico de drogas

Audiencia provincial de Córdoba | MADERO CUBERO
La Fiscalía se mantiene en su petición de 43 años y medio de condena por venta de estupefacientes en varios pisos de la calle Torremolinos

Segunda y última sesión del juicio que se sigue contra nueve personas por venta de drogas en distintos pisos de la calle Torremolinos, una de las más conflictivas de Córdoba. En la vista de ayer comparecieron algunos de los agentes de Policía que realizaron la investigación, registros y arrestos de sospechosos en 2013. Todos ellos han tratado de justificar el resultado de sus pesquisas y han descrito a los acusados como pertenecientes a una trama que vendría drogas ilegales en beneficio propio. Por todo ello, la Fiscalía mantiene para ellos peticiones de penas que oscilan entre los seis años y los cuatro años y medio de cárcel, sumando en total 43 años y medio de prisión para los nueve acusados.

Las defensas, por su parte, piden la libre absolución para los nueve acusados. En este sentido, han recalcado que apenas se han encontrado cantidades de droga suficientes para hacer pensar que se estaba traficando con ellas. Tampoco económicamente, han insistido, se puede desprender que los acusados llevasen un alto nivel de vida. Solo una de las acusadas guardaba cantidades importantes, en concreto, 4.000 euros. En su defensa, tanto ella como su hija han señalado que ese dinero procedía de toda la familia y que era para "las celebraciones de los gitanos". Las dos mujeres vivían en casa separadas; una de ellas con puerta blindada y la otra con rejas. las dos han alegado que era por seguridad y han reconocido que no les importaba invertir sus escasos recursos en ella.

Según el relato que hace el Ministerio Público el entramado de los que se les acusa a los nueve constituía una especie de de supermercado de la droga, con una red organizada de venta de cocaína y hachís en varios pisos de la calle Torremolinos. Según reza el escrito de calificación, el grupo mantenía en al menos seis viviendas y locales de dicha calle una red de almacenamiento y venta de sustancias estupefacientes. En uno de ellos, cuatro de los acusados guardaban el grueso de los cargamentos; en otros tres pisos otros cuatro acusados vendían la mercancía y en una quinta vivienda, la novena acusada suministraba a los vendedores la droga, sobre todo "cuando había gran afluencia de consumidores", destaca la acusación.

El 18 de septiembre de 2013 la Policía, con orden de entrada y registro, irrumpió en las viviendas. En ellas encontraron documentación, navajas, alrededor de 5.660 euros y droga valorada en unos 919 euros. A dos de los acusados, el fiscal les pide penas de seis años de cárcel además de multas de 2.800 y 2.000 euros. Para el resto de los siete acusados, el Ministerio Público solicita penas de cuatro años y medio de cárcel para cada uno.

En los interrogatorios, todos los acusados han negado los hechos. Sólo uno de ellos ha reconocido consumir droga y ha señalado que as cantidades que se encontraron en su vivienda eran para su uso personal. Todos los demás han negado que constituyesen un grupo organizado que vigilase y permitiese el acceso a los pisos desde los distintos portales de la calle. En este sentido, han defendido que su presencia allí se debe a la costumbre que tienen en el barrio de salir a tomar el fresco.

La fiscal ha recordado a los acusado que en los dispositivos de vigilancia de la Policía Nacional intervinieron droga a personas que habían accedido a pisos de esos mismos portales. Los acusados han negado que entrasen a sus viviendas y han añadido que es imposible saber desde el exterior si aquellos individuos accedían a un piso u a otro. "Y en esos bloques se vende mucha droga en muchos sitios", ha dicho una de las acusadas, excusándose.

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