ORUJERA DE ESPEJO

Los vecinos de Montilla, cada vez más afectados por las emisiones de la orujera de Espejo

La orujera de Espejo y su nube de humo, vista desde Montilla.

El problema de los vecinos de Montilla viene de lejos, nunca mejor dicho. En mayo de 2022, una niebla con un olor “nauseabundo” proveniente de la orujera de Espejo, llegaba a la localidad de manera que era imposible ignorarla. Hoy, meses después, vecinos y residentes andan enfadados, con vídeos y fotos corriendo de móvil en móvil, porque ven con la neblina llega cada vez más lejos.

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La planta de orujo, situada a menos de 5,5 kilómetros del núcleo urbano de Montilla, provoca según cuenta a Cordópolis el presidente de la Plataforma Ciudadana Aire Limpio Montilla, Rafa Ruz, “dolor de cabeza”. “Te genera muy mal cuerpo”, explica este vecino al que, personalmente, la humareda que desprende la fábrica le provoca picor de garganta y “muchas ganas de vomitar”.

Su caso no es único ni el peor. “Hay vecinos a los que les provoca episodios de asma y se ahogan”, señala Ruz, que indica que, desde hace unas semanas, la problemática se ha intensificado.

“El 24 de diciembre había una niebla espesa y maloliente que era insoportable hasta estar en las terrazas de los bares”, cuenta Ruz. También se vio agravado en Nochevieja. “El 31 de madrugada, quizás a unos 50 metros, ya se veía una niebla oscura y muy intensa”. Un aumento de las emisiones que no saben si puede venir derivado del comienzo del ciclo de lluvia o “porque se hayan cambiado las calderas de combustión”.

Además, algunos de los vecinos de Montilla -como el propio presidente de la asociación- tienen cultivos próximos a la orujera en los que tienen que trabajar. “Es bastante insoportable, mientras más cerca te encuentras, peor”, relata.

Con la creación de la plataforma cada vez son más los vecinos que expresan sus quejas. “Me paran por la calle para contarme que han ido al médico por ataques de asma y los médicos de aquí ya saben que es por eso. Que estas emisiones son perjudiciales”, expone Ruz.

Nulidad de la autorización

La historia, efectivamente, viene de lejos. Si en mayo comenzó a percibirse el problema, a partir de agosto, cuando presentaron un escrito a la Consejería de Medioambiente cuando “hubo un antes y un después”. Antes de ese momento, solo había actividad por la noche, mientras que ahora “quizás hasta las 14:00 o las 16:00 puede olerse ese olor tan característico”.

En octubre, Ecologistas en Acción enviaba un escrito a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía en el que directamente solicitaban que se anulara la autorización ambiental unificada concedida a Oleícola El Tejar para la construcción y apertura de la planta de tratamiento de orujo. Según consideran desde la plataforma, la actividad para la que fue autorizada su construcción no se ajusta a la actividad actual.

En este documento expresaron su petición del cierre de la planta “hasta que no se elabore una nueva autorización”. La plataforma aún se encuentra esperando una respuesta por parte de la administración, que según explica Ruz “tienen de plazo hasta mediados de enero”. Aunque lo tienen muy claro “la solución no va a venir de la Consejería ni de instancias políticas si la gente de abajo no achuchamos”. Por ello, siguen recabando apoyos reuniéndose con distintos colectivos y asociaciones con las que reunirse para intentar poner fin a esta problemática.

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