David Luque pide al nuevo Gobierno que acabe con las restricciones para contratar personal

David Luque, en una imagen de archivo | RAFAEL MELLADO

El teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba, David Luque (PSOE), ha pedido al nuevo Gobierno formado por Pedro Sánchez que tenga en cuenta “el hecho cultural” y, con esto en mente, acabe con las restricciones tanto para contratar personal y restituir jubilaciones, como con la ley de Contratación Pública que es “un auténtico asesinato de la cultura”.

“Si tuviera capacidad de contratar como quisiera podría hacer un plan de contratación para gestionar mejor los museos municipales, tener más tiempo de apertura… Pero ahora con lo que tenemos, entre un portero de un colegio y un ordenanza de un museo, evidentemente la necesidad de la opinión pública y de la ciudad está antes en el portero”, ha reconocido Luque, segundo teniente de alcalde y en cuyas manos está la coordinación del Área de Cultura –donde ya había trabajado como técnico en una etapa anterior-, así como la de Recursos Humanos y la presidencia de Mercacórdoba.

En cualquier caso, ha querido poner el acento en algunos de los preceptos de la Ley de Racionalización y la nueva ley de contratación del sector público, pues esta normativa “trata el asfaltado de una calle exactamente igual que la contratación de una obra de teatro”. “La inercia es que cada vez se presenta menos gente cuando se hace un pliego de contratación, porque es muy difícil cumplir todas las normativas, que están hechas para que no se lleven dinero 3 sinvergüenzas para asfaltar una carretera, pero no pensando en montar una exposición de Tomás Egea”, ha reflexionado el concejal.

Para el responsable cultural del Ayuntamiento de Córdoba, independientemente de “lo que cada uno vote”, el nuevo Gobierno es “un soplo de aire fresco” que además llega tras años en los que ha quedado demostrado que el “veto económico a la cultura ha sido una estrategia política del PP”. Por ello, ha reconocido que le da igual “quién sea el ministro de Cultura”, si bien celebra que haya uno, “como reconocimiento a algo que no se puede obviar”, que es que “quién ha hecho una apuesta por la cultura desde el primer momento va teniendo sus réditos” porque “es la mejor inversión”.

Excesiva burocracia para la gestión cultural

Según Luque, la cultura que se impulsa desde los ayuntamientos y corporaciones locales vive un momento excesivamente burocratizado que está llevando a que las pequeñas empresas y agentes culturales no puedan afrontar los requisitos administrativos y todo esté quedando “en manos de grandes empresas que tengan entre sus líneas de trabajo la organización de este tipo de eventos”.

“La cultura es una industria más, y es un servicio muy importante que transforma ideas en productos y transmite felicidad, emociones, pensamiento. Sin embargo, la administración no ha sido capaz de estructurar una verdadera industria”, lamenta el edil, que reconoce también que la dotación que ha tenido en su área en los presupuestos del Ayuntamiento ha sido insuficiente. En este ámbito, ha reconocido que sufre cada vez que se aprueban las cuentas y le “imponen las partidas por acuerdos de Gobierno”.

“Creo que hay delegaciones que no necesitan todo el presupuesto que tienen, mientras que Cultura agota su presupuesto siempre, año tras año. Y, si tuviéramos más, más nos gastábamos”, ha asegurado Luque, que ha dicho que su ilusión para el año que queda de mandato sería “reabrir Cercadillas” y “abrir el Alcázar con el nuevo itinerario”, aunque duda que sea posible por la complejidad administrativa.

Y, con el fin del mandato, vendrá un período de reflexión personal. “Yo estos tres años he perdido muchísimas cosas. He perdido relación con muchos amigos, relación de normalidad con colectivos porque ya te ven como un político. He perdido espacio en mi vida privada. Y tengo un periodo de reflexión importante porque mi prioridad ahora mismo es recuperar algunas de esas cosas”, ha reconocido Luque.

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