CTA reclama al juez que no liquide Pérez Giménez

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El sindicato afirma que todavía hay empresas interesadas en hacerse con los laboratorios

La larguísima agonía de Laboratorios Pérez Giménez todavía puede prolongarse un poco más. El juez de los Mercantil de Córdoba ya ha ordenado la liquidación de la empresa, en concurso de acreedores desde hace dos años, y su venta por lotes para sufragar sus deudas. Aun así, el magistrado titular, Fernando Caballero ha dejado una rendija abierta ante la posibilidad de que alguna firma esté interesada en abonar la cantidad mínima necesaria para hacerse con los activos y pasivos de la empresa farmacéutica cordobesa. Y el sindicato CTA afirma que todavía hay empresas interesadas que están acudiendo a sus oficinas para informarse. Por eso, pide que no se ejecute todavía la liquidación. “Porque eso sería lo peor para los trabajadores, entonces sí que sería muy difícil que cobrasen todo lo que se les adeuda”, señalaba este jueves Francisco Moro, portavoz del sindicato.

Una de las empresas que ya había mostrado su interés y que vuelve a ponerse encima de la mesa es Magtel. “Nos parece bien cualquier inversor que venga para quedarse con la actividad. Contra Magtel, en ese sentido no tenemos nada en contra”, ha señalado Moro, “pero como sindicato sí tengo que decir que no nos gustan las prácticas laborales que se hacen en las empresas donde Magtel está presente”, advierte.

Moro teme que Pérez Giménez se liquide sin que sus responsables asuman las responsabilidades a pesar de que existe una pieza separada que reclama millonarias cantidades de dinero a algunos de los gestores de los laboratorios. “Pero parece que se pueden ir de rositas y que quien pague los platos rotos sean los trabajadores a los que se le adeudan muchas nóminas y que están acudiendo a comedores sociales para sobrevivir o, directamente, están a punto de ser desahuciados a pesar de trabajar”, se queja Moro.

CTA también se extraña de que el juzgado de lo Mercantil no pida responsabilidades por el último fiasco de esta historia: la falta de crédito de Globalaeronautic S.L., la única empresa que se presentó a la puja por los laboratorios y que se comprometió a pagar el millón de euros de aval exigido y los 11 millones de euros que exigía el juez para comprar la empresa. Finalmente, el Banco de España no ha certificado que la transferencia realizada desde Estados Unidos para dar cumplimiento a ese aval y el juez ha decidido seguir adelante con la liquidación.

Y mientras, la suerte de los trabajadores, ya de por sí desesperada, empeora. 118 de ellos se encuentran en suspensión, acogidos a un ERTE que se ha prorrogado otros 45 días. Y los 35 en activo arrastran varios meses de impagos en sus nóminas. Y todo ello, sin saber cuál va a ser su futuro.

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