Córdoba despide una semana de calor extremo llegando a los 43,5 grados

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La ciudad supera durante seis días consecutivos la barrera de los 40 grados y afronta un pequeño descenso a partir de mañana | Las mínimas, no obstante, se disparan y hacen difícil conciliar el sueño

Córdoba ha cerrado esta tarde seis días de calor extremo (desde el 10 de julio las máximas no bajan de los 40 grados) dejando el mercurio en 43,5 grados a las 16.20 de hoy, según la temperatura registrada en el observatorio del aeropuerto de Córdoba. Para mañana, está previsto que las máximas, probablemente, no superen los 40 grados, aunque se quedarán cerca. La capital, la campiña y la Vega del Guadalquivir seguirán bajo aviso amarillo por temperaturas máximas que esta vez se quedarán en unos 38 grados de máxima. Este supuesto respiro durará, al menos, hasta el lunes. Entonces, está previsto un repunte de la ola de calor, que para algunos expertos lleva instalada sobre la Península Ibérica desde finales de junio.

Desde el 10 de julio, Córdoba ha encadenado una tarde tras otra por encima de los 40 grados. Ese día, el termómetro se quedó en 37 grados. No era fresquito, precisamente. El sábado 11 de julio, la temperatura superó la barrera psicológica de los 40 grados por una décima. Al día siguiente, el domingo, subió a 41,2 grados. El lunes, el calor intenso siguió y se quedó en 41,3. Bajó algo el martes, pero se quedó fijado en 40,8 grados. Ayer, volvió a subir, y se quedó en 42,9 grados. Este episodio (que muchos dicen que no ha acabado) se ha cerrado esta tarde con una máxima de 43,5 grados. La temperatura más alta registrada en Europa, según diversas fuentes.

No obstante, ha habido un cambio significativo hoy mismo. Por vez primera, las temperaturas mínimas son muy altas. Así, si durante todos estos días aunque sea por unos minutos el termómetro ha caído por debajo de los 20 grados, anoche fue muy difícil conciliar el sueño, ya que el mercurio subió hasta los 22,8 grados, una temperatura considerada también muy alta. A partir de ahora, aunque las máximas no estén disparadas, las mínimas sí que serán muy difíciles para la vida nocturna. De esta manera, está previsto que mañana el mercurio no baje de los 25 grados.

Pero la gran pregunta es: ¿hasta cuándo esta tortura? La respuesta es difícil. Algunos modelos de pronóstico meteorológico coinciden en apuntar que lo peor de la ola de calor está precisamente por venir, y que es posible que a mitad de la semana que viene se alcancen unas temperaturas que puedan rozar (y quien sabe si superar) las máximas de toda la Historia. Paciencia. Está siendo un verano muy largo.

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