Colas desde las 6:00 para optar a un contrato

Colas para contratos contra la exclusión en Córdoba en una imagen de archivo | MADERO CUBERO
La avalancha de solicitudes para los 600 puestos del Plan de Inclusión agota los 400 turnos del día en apenas dos horas | El plazo arrancaba hoy y se prolongará hasta el 4 de septiembre | Desde Servicios Sociales se indica que “nadie se quedará sin atender”

Esta mañana ha arrancado el plazo de presentación de solicitudes para optar a uno de los 600 contratos vinculados al Plan de Inclusión de la Junta de Andalucía -dotado con 1,3 millones- y algunos se lo han tomado al pie de la letra. Desde las 6:00 ya había colas en las dependencias municipales -el plan se gestiona desde el Área de Servicios Sociales del Ayuntamiento- de Gran Capitán y la Escuela de Participación Ciudadana de Lepanto (frente al mercado de abastos de La Mosca). Hubo colas y muchas quejas porque, dos horas después de abrirse las puertas, el tope de 400 turnos por día -200 en cada sede- ya se había agotado, lo que mandaba a decenas de personas a tener que pedir número para el día siguiente, algo que se ha comenzado a gestionar pasadas las 12:00.

“Llevo aquí desde las ocho de la mañana y me he quedado fuera de los turnos del día”, indicaba Teresa Toledano, que al igual que muchos protestaba por “la falta de organización e información” que se les estaba ofreciendo a los solicitantes. “¿Cómo está la cola en Lepanto? Porque si merece la pena me voy para allá”, señalaba otro interesado. La situación en este punto era prácticamente idéntica. El personal municipal no levantaba la cabeza del ordenador para registrar solicitudes. Los servicios de información capeaban el temporal  y las quejas como buenamente podían e indicaban a los interesados que, a esa hora, ya se estaban repartiendo números para el día siguiente y que, ante todo, tenían que tener paciencia porque, sea cual sea la demanda, “nadie se va a quedar sin atender ni registrar su solicitud”. Éste era el mensaje que desde el Área de Servicios Sociales ratificaba su directora general, Raquel Castro.

Mientras tanto, la cola avanzaba poco a poco, para desesperación de muchos. “Yo estaba aquí a las ocho y media de la mañana y me ha tocado el 157. Me dijeron que a las 11:30 estaría atendido y ahora mismo van por el 57. ¿Qué pasa con los que hoy nos quedemos fuera? ¿Entramos en los primeros turnos de mañana o tenemos que volver a hacer cola?”, señalaba José Manuel Molina, en paro después de casi tres décadas trabajando en un taller de recambios y que en los últimos meses ha ido encadenando contratos temporales. A pocos metros, Teresa Toledano, viuda desde el pasado mes de abril, sin ingresos y con dos hijos a su cargo, trataba de ponerse de acuerdo con otros usuarios para fijar un turno de cola para pedir número para mañana: “Si no nos organizamos nosotros, aquí se va a liar”.

La mañana ha sido complicada también para la treintena de trabajadores municipales que se han repartido en los dos puntos de recogida e información de solicitudes. Funcionarios, personal laboral y miembros de seguridad han tratado de coordinar una cola en la que había personas de todas las edades, experiencia, estudios... El premio de la cola merece la pena: un contrato de dos meses con salario bruto de 1.070 euros al mes que para muchos es una tabla de salvación, aunque sea temporal, para tratar de acabar el año con unos ingresos que alivien la complicada situación que les está tocando vivir. Las fuentes consultadas esperan que lo padecido hoy en las dependencias municipales sea a consecuencia del primer día de recepción de solicitudes y que, poco a poco, se puedan gestionar con más calma todas las que se presenten. El plazo concluye el próximo 4 de septiembre y el horario de atención en dependencias municipales se inicia a las 8:00.

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