Los coches vuelven a colapsar Baños de Popea pese a la prohibición

Vehículos aparcados en el Camino del Bejarano.

Diez días después de una obra en la que el Ayuntamiento se ha gastado unos 100.000 euros y de que se activase la prohibición para aparcar en el camino del Bejarano, una multitud de vehículos ha vuelto a colapsar el acceso a los Baños de Popea, con el consiguiente peligro. En la mañana de este sábado, decenas de vehículos han vuelto a aparcar haciendo caso omiso a las señales y, en algunos casos, llegando a retirar los obstáculos colocados precisamente para que los coches no paren en una zona considerada peligrosa.

El delegado de Alcaldía en Trassierra, Jerónimo Salazar, ya venía denunciando desde hace meses el peligro en los accesos a los Baños de Popea. Las obras han conseguido diferenciar un sendero peatonal del camino, que en teoría solo puede ser usado por los vecinos a una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora y para entrar y salir de sus viviendas, nunca para aparcar. Hasta ahora, el camino era literalmente tomado por decenas de vehículos en lo que suponía un peligro para una de las zonas más protegidas de Sierra Morena en caso de incendio: por el hueco que dejaban apenas podía entrar un camión de bomberos.

Tras la inversión, el Ayuntamiento instaló señales que prohiben el aparcamiento. Incluso los bolardos se han colocado para disuadir a los conductores que lo hacían. Como alternativa, se proponía aparcar dentro de la población de Santa María de Trassierra, junto al centro cívico, que es además donde comienza el camino senderista del Bejarano. Pero los vecinos han vuelto a denunciar en la mañana de este sábado la falta de conciencia ciudadana y la multitud de coches aparcados dentro del camino.

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