Cajasur demandará por lo penal a la GMU por el aval de la Ronda Norte

Tramo de la Ronda Norte de Mirabueno todavía inacabado. FOTO: MADERO CUBERO
La entidad financiera asegura que alcanzó un acuerdo con el presidente Luis Martín en el que éste renunciaba a reclamar los 12,3 millones de euros por Mirabueno

Cajasur ha comunicado a todos los miembros del Consejo Rector de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) que está estudiando demandarlos por lo penal si ejecutan el aval de 12,3 millones de euros que esta entidad firmó con la constructora Marín Hilinger para la construcción de la Ronda Norte en Mirabueno, que finalmente quedó inacabada. Según el escrito firmado por el director de la Asesoría Jurídica de Cajasur, Francisco de Asís Paniagua, y firmado el 21 de octubre, “se está estudiando si pudiera existir alguna infracción penal de los miembros del Consejo Rector derivado del acuerdo adoptado [se refiere al de ejecutar los avales si no respondían de las deudas la junta de compensación de Mirabueno] pese a tener suscrito con Cajasur un acuerdo expreso y recíproco, suscrito por el presidente de esta GMU [Luis Martín] de renuncia al ejercicio de acciones derivadas de los citados avales”.

Cajasur ha anunciado que volverá a llevar a los tribunales el último acuerdo de la Gerencia Municipal de Urbanismo, que prevé la ejecución del aval que firmó con la promotora Marín Hilinger para la construcción de la Ronda Norte en Mirabueno. Según ha informado el presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Luis Martín, la entidad financiera se ha opuesto al último acuerdo tomado por el Consejo Rector de la Gerencia para exigir el pago voluntario del dinero que hace falta para acabar la Ronda Norte.

Sin embargo, ahora se reserva una carta bajo la manga, como detalla en su escrito su asesor jurídico. Además de interponer un recurso en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, la entidad asegura que “nos reservamos las acciones penales que en su caso pudieran corresponder y que en caso de ser finalmente ejercitadas implicarían la existencia de una prejudicialidad penal en relación al acuerdo adoptado”.

La historia de la construcción de la Ronda Norte ilustra a la perfección el estallido de la burbuja inmobiliaria en Córdoba. Marín Hilinger se comprometió a construir este tramo de circunvalación al Norte de la ciudad tras lograr la urbanización de la zona de Mirabueno. Una vez construidas las casas (y vendidas en su mayoría) inició las obras, pero las abandonó cuando apenas si se había ejecutado el 30% por falta de financiación. Entonces, Urbanismo comenzó a reclamarle la ejecución de una obra que Marín Hilinger finalmente nunca reinició. La Gerencia decidió ejecutar el aval que la promotora había firmado con CajaSur para poder iniciar las obras. Con ese dinero, Urbanismo calculaba que tendría dinero suficiente para acabar la Ronda Norte. Sin embargo, el TSJA estimó que había errado a la hora de reclamar el aval y, por tanto, no pudo ejecutarlo.

Ahora, lo que la Gerencia hace es volver al punto de partida. El primer paso es reclamar el pago voluntario a la junta de compensación de Mirabueno y, además, actualizar lo que costaría a día de hoy la ejecución de unas obras paradas desde hace cinco años. Según ha informado el presidente de la GMU, Luis Martín, se estima un coste global algo superior a los 12,3 millones de euros. Con ese dinero, la Gerencia tendría que acometer el proyecto de ejecución de lo que queda de Ronda Norte (unos siete millones de euros), pagar el 21% de IVA y, además, acometer el proyecto de urbanización pendiente en la propia zona de Mirabueno.

En la junta de compensación no sólo está Marín Hilinger. También ADIF, el propio Ayuntamiento y Patrimonio del Estado, según ha apuntado Martín esta mañana.

Marín-Hilinger ha sido el último gigante inmobiliario de Córdoba en caer. A principios de marzo, sus gestores solicitaron el concurso voluntario de acreedores al verse incapaces de pagar y refinanciar una deuda total de 126 millones de euros, según han confirmado a este periódico fuentes judiciales.

La firma, propiedad del ex dueño del Córdoba CF Ángel Marín y con sede en el famoso chalet de Manolete de la Avenida Cervantes, arrastraba problemas financieros desde el estallido de la crisis inmobiliaria. El concurso de Marín-Hilinger es el segundo más importante que tramitará el Juzgado de lo Mercantil de Córdoba, después de haber resuelto y liquidado el de otra de las grandes promotoras cordobesas: Noriega, que ha sido liquidada. El concurso no sólo es de la matriz, sino también de sus empresas filiales: Eurojisa y Promager. Además, también lo han solicitado los dos matrimonios de los dos socios de la firma: Ángel Marín y Enrique Hilinger.

EL PSOE CRITICA LOS APARCAMIENTOS DEL CASCO

Por otra parte, el concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Córdoba Emilio Aumente ha criticado este jueves que el gobierno local del PP, que preside José Antonio Nieto, inicie otra modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para “abrir toda la ciudad” a la posibilidad de que el “interés privado” pueda explotar como aparcamientos al aire libre solares que están “ociosos”.

Aumente ha censurado que nuevamente el Grupo Municipal Socialista se encuentra con otra propuesta de formulación de innovación del PGOU en un Consejo Rector de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) “sin haber tenido información alguna acerca de lo que el PP propone con esta modificación”. No obstante, según ha añadido, “parece ser que la idea consiste en abrir toda la ciudad para que en cualquier solar o casa abandonada susceptible de demolición, tanto en la ciudad consolidada como en el casco histórico, se puedan acondicionar estos solares para aparcamientos al aire libre”.

Ha resaltado asimismo que a su pregunta en el transcurso del Consejo Rector sobre las solicitudes que pudieran justificar esa innovación del PGOU, el PP ha contestado que solamente había recibido una por escrito, relativa a un espacio en la plaza del Cardenal Toledo, y el resto habían sido peticiones verbales.

Por todo ello, Emilio Aumente ha acusado al PP de llevar de nuevo a la Gerencia de Urbanismo “ocurrencias que no sabemos adónde nos llevan, porque -según ha agregado- ¿para qué tenemos un PGOU, un Plan Especial del Casco Histórico (PECH), un Plan de Accesbilidad y cuarenta planes más para ordenar la ciudad tanto el aspecto de construcción como de elaboración de equipamientos de aparcamiento, si al final no sirve para nada?”.

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