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El Ayuntamiento inicia los trámites para ver de quién es el kiosko de San Hipólito

El kiosko de San Hipólito, en la esquina entre el bulevar y la calle Alonso de Aguilar | MADERO CUBERO

Alfonso Alba

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Fuentes municipales aseguran que si se demuestra que la propiedad es municipal se negociará con el Obispado para que se devuelva la propiedad

El Ayuntamiento tiene previsto iniciar los trámites para determinar de quién es el kiosko adosado a San Hipólito, inmatriculado en 2005 por el Obispado de Córdoba (junto al resto de la iglesia), después de la noticia publicada ayer por este periódico. Fuentes municipales han confirmado que el Consistorio tiene previsto solicitar un informe a sus distintos departamentos para saber si la propiedad es municipal o no. En caso de que así sea, las fuentes aseguran que se iniciarán negociaciones con el Obispado para que se devuelva la propiedad y que en caso contrario no se descarta, incluso, acudir a los juzgados.

En junio del año pasado, el consejo rector de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) del Ayuntamiento de Córdoba aprobó un proyecto a instancias de la Compañía de Jesús. Los jesuitas querían que el Ayuntamiento les cediese el uso del kiosko que está adosado a la antigua colegiata de San Hipólito en la esquina entre el Bulevar del Gran Capitán y la calle Alonso de Aguilar. Su objetivo era explotar socioculturalmente este espacio, donde además se instalaría un centro desde el que difundir sus iniciativas sociales y, sobre todo, de cooperación, tal y como informó este mismo periódico el 5 de junio de 2013.

Sin embargo, y pese a que el kiosko fue construido por el Ayuntamiento de Córdoba a principios del siglo XX, sus planos de obra están en el archivo de la Gerencia Municipal de Urbanismo y su propio presidente, Luis Martín, asumía que el inmueble era de propiedad municipal en junio del año pasado, el Consistorio no podrá ceder a los jesuitas el inmueble. El Obispado de Córdoba inmatriculó en mayo de 2005 toda la iglesia de San Hipólito e incluyó, en el Registro de la Propiedad, el kiosko que está adosado a la colegiata, según consta en la nota simple obtenida por este periódico.

Fuentes municipales han detallado, además, que en los trámites iniciados por el Ayuntamiento para revisar el estado de su inventario de bienes han descubierto que el kiosko ya no es de propiedad municipal. Al contrario, en el Catastro se incluye este pequeño espacio, que pasa casi inadvertido en el Bulevar del Gran Capitán, como parte del conjunto de la iglesia de San Hipólito. En los planos del catastro, aparece una especie de tacón en la esquina donde se localiza el kiosko. Este tacón no es un bien separado del conjunto en el plano, sino que forma parte de toda la iglesia de San Hipólito. En total, consta como inmatriculados por la Diócesis de Córdoba una superficie de 3.061 metros cuadrados construidos, sobre un suelo de 2.048 metros cuadrados.

En el Registro de la Propiedad, y a diferencia de otros lugares inmatriculados por la Iglesia, se hace una descripción del interior del bien. Así, se certifica que “el inmueble es una construcción exenta de planta rectangular que consta de iglesia, sacristía y patio. La Iglesia, con entrada por la plaza de San Ignacio, es de una nave, crucero y cabecera poligonal; la cabecera es una obra gótica de hacia 1350″.

El kiosko del Bulevar del Gran Capitán lleva cerrado al menos una década. En el mandato anterior, el Ayuntamiento estudió su rehabilitación e incluso se encargó un proyecto de restauración. Entre sus usos previstos se barajó la posibilidad de instalar un punto de información de la Capitalidad Cultural en el año 2016.

La Iglesia inmatriculó San Hipólito, que está gestionada por la Compañía de Jesús, un año antes que la Mezquita Catedral de Córdoba, bajo el mandato del obispo Juan José Asenjo. Aunque la nota simple del Registro de la Propiedad no lo precisa, la inmatriculación fue posible gracias a la reforma de la Ley Hipotecaria, que equipara a un obispo a un registrador de la propiedad.

Por otra parte, el Obispado cedió en el siglo XIX “a perpetuidad” la cesión de San Hipólito a la Compañía de Jesús. Fuentes de los jesuitas aseguraron ayer que ellos son los encargados de la gestión del inmueble, pero no los propietarios, como confirma el Registro de la Propiedad.

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