Manolete in love

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Si las cosas hubieran sido de otra forma, Manolete se habría afincado en México con su amada Lupe Sino, y el NODO, con despecho, se hubiese alejado del torero que tan a gusto se codeaba con exiliados republicanos y toda clase de personas cosmopolitas y emprendedoras allá en las Américas. Este sueño no me lo ha contado al oído el gran Manuel V, sino que lo he soñado en mi particular dualidad cordobesa de querer a la figura de Manolete y rechazar al mismo tiempo las corridas de toros. También lo soñé por darle algún capotazo a la relación entre la moda y lo taurino, lo que incluye a los toreros fashion y otras singularidades de Manolete y su mundo.

Las artes se han inspirado en el toro y la tauromaquia. Pruebas las hay, icónicas y excelsas, en Goya, Picasso, Lorca, Gutiérrez Solana, Pedro Almodóvar... La moda ha hecho lo mismo. Diseñadores italianos y franceses han brillado con sus colecciones toreras. Y de cuando en cuando, la alta costura e incluso Adidas se arrima peligrosamente lo taurino, ya sea por la estética elegante y barroca del traje de luces y la montera, o el lujo hispánico de los capotes bordados de paseo. Precisamente, la revista Smoda tomó la alternativa llevando vestida de torera a su primera portada a la protagonista de Sexo en Nueva York. Ni Manolos ni cupcakes: un traje de luces. Y suma y sigue. Porque los toreros vestidos esmoquin y alta sastrería cotizan como los más valorados modelos de grandes firmas. José María Manzanares y Cayetano Rivera son un ejemplo.

Manolete hizo sus pinitos de estilo con los trajes hechos a medida que lucía en Chicote y en sus temporadas americanas. Promocionó unas modernas gafas de sol que la gente llamó manoletinas en la triste, paupérrima y asustada España de la postguerra. Y llevó del brazo a una novia guapa, libre y actriz como Lupe Sino. No eran como las parejas fashion de futbolista y modelo actuales, pero se parecía bastante.

Sin embargo, crece el rechazo a la estética taurina pues, lógicamente, aumentan los partidarios de poner en evidencia la sangre y el sufrimiento animal desnudando a la fiesta de sus ritos e instantes de luz y sus bordados de oro. Por ello, a la par que retroceden las inspiraciones taurinas en la gran moda, crecen las líneas de complementos y moda militante a favor del toreo. Cuestión aparte es la inocencia del toro de Kukuxumuxu y una fijación kitsch personal con Torito guapo de El Fary.

Tiendas y moda taurina abundan y tienen su público. Calzados Toril, por ejemplo, en Córdoba, siempre ha tenido lo último en bolsos elaborados con tela de capote y otros detalles para ir a los toros. Casas del prestigio de Justo Algaba elaboran trajes de luces y ofrecen todo lo necesario a lo profesionales, al tiempo que muestran bolsos o zapatillas manoletinas con diseño femenino. Pulseras, almohadillas y carteras, destacan la tienda on line de Toros Shopping y Al coso, de Ubrique.

Ahora que se acerca el centenario de su nacimiento, el Cuarto Califa se muestra en la complejidad de los retratos que nos ofrecen el escritor Fernando González Viñas y el Museo Taurino de Córdoba. Personalmente lo veo feliz y apasionado con Lupe Sino, como en el trailer de la película que apenas se proyectó en la ciudad que lo idolatra. Para mí será siempre Manolete in love.

Nota: Las menciones a marcas y productos no llevan aparejada ninguna contraprestación.

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13 de febrero de 2016 - 02:41 h