Las ensaladas no son aburridas

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En estas fechas, ni nos apetece ponernos a cocinar ni mucho menos comer un guiso de esos humeantes que en cuanto lo terminas entras en un estado soporífero en el cual no sabes si vas a seguir vivo o a convertirte en tu espectro.

Con el propósito de dar ideas fresquitas y completas para nuestro almuerzo del medio día he querido hacer esta entrada, ya que algunas veces caemos en la rutina de comer siempre lo mismo porque no se nos ocurre otra cosa. Y una ensalada con lechuga, tomate, cebolla y pepino está bien, pero si tenemos más ideas llegaremos a disfrutarlas mucho e ir creando auténticos platos nuevos para nuestro recetario particular.

Voy a dividir su confección por ingredientes, y al final del texto, incluiré un par de recetas "de diseño" que cambiarán la percepción que tenemos de tan  menospreciado manjar, para darle el lugar que se merece en nuestra mesa.

¡Comenzamos!

Elegiremos primero una base verde, puede ser de lechuga y sus variantes, brotes de espinacas, canónigos, rúcula, escarola, endivias, berros y también alguna crucífera como la col rizada o la col china.

Posteriormente seguiremos con el añadido de otros tipos de verduras como cebolla, tomate (mejor que esté maduro y pelado), pepino, pimiento, zanahorias, brotes de todo tipo, lombarda,  champiñones crudos laminados, calabacín rallado, remolacha, apio, espárragos, brócoli y coliflor… Aquí es cuestión de dejar volar la imaginación, porque ni están todas las que son ni son todas las que están.ni están todas las que son ni son todas las que están Podemos ponerlas crudas o salteadas, lo importante es que tengamos variedad.

Le llega el turno a la fruta, y ahí también disponemos de un amplio abanico. Destacan por su facilidad de combinación la piña, mango, manzana, pera, caqui persimón, kiwi, granada, naranja, aguacate, frutas del bosque, etc. Dan un toque muy sabroso y refrescante a nuestros platos además de estar cargaditas de vitaminas, antioxidantes y nutrientes.

Seguimos con una parte proteica como mejillones, pavo o pollo (brasa, plancha o escabeche por ejemplo), calamares, pulpo, huevo duro, salmón o atún (plancha o marinado), langostinos, gambas, pescada, merluza. Siempre alimentos reales, el surimi es un sucedáneo y entra dentro de los productos industrializados y procesados y tu abuela no lo reconocería como comida.

También le podemos añadir legumbres, frutos secos, semillas, pasta integral o de trigo sarraceno o de lentejas rojas, arroz integral, quinua previamente muy bien lavada y enjuagada, una patatita hervida y así sucesivamente. No nos olvidemos de las hierbas aromáticas frescas como la albahaca, orégano, hierbabuena, menta, cebollino fresco picado….

Y finalmente… toca aliñarla. Aquí es donde solemos meter la pata cuando elegimos salsas muy ricas en grasas que además de camuflar el verdadero sabor de nuestro suculento plato, ocasionan una ingesta calórica excesiva y en ocasiones nada saludable. Como ejemplo, elegiremos  nuestro querido aceite de oliva virgen extra, el aceite de sésamo, vinagres de todo tipo, limón, yogur, mostaza, vinagretas de encurtidos…. Es cuestión de dejar volar la imaginación.

Y aquí un par de recetas cortesía de una gran cocinera que tiene en su haber un recetario maravilloso de ensaladas y que tan amablemente nos deja para la ocasión:

ENSALADA DE CALABACÍN, DÁTILES Y ALMENDRAS

Ingredientes (para 4  personas): 2 calabacines, 12 dátiles troceados, 100 gramos de almendras fileteadas o en trocitos, 2 cebolletas, 1 ramita de menta, 1 limón, 100 ml de aceite de oliva y sal marina sin refinar.

Preparación:

  • Rallar los calabacines, añadirles sal y dejar en un colador parta que suelten el agua.
  • Limpiar las cebolletas y partirlas en rodajas finas o juliana. Rallar el limón hasta obtener una cucharada de ralladuras y exprimir medio.
  • Trocear las almendras con la picadora. Lavar la menta, reservar unas hojitas y colocar las demás en el vaso de la batidora. Añadir la ralladura y el zumo de limón, el aceite, la pizca de sal y triturar hasta obtener una salsa fina
  • Poner el calabacín en una ensaladera. Agregar la cebolleta, los dátiles y las almendras.
  • Regar con la salsa de menta y limón y remover bien hasta que se mezclen todos los ingredientes.

ENSALADA VERDE DE BACALAO Y BREVAS

Ingredientes: Una bolsa de ensalada de brotes, un paquete de bacalao ahumado, dos o tres brevas o higos (en temporada) sal, aceite y vinagre de frambuesa (o reducción).

Preparación:

En una fuente colocamos los brotes, seguidos del bacalao y los higos troceados. Realizamos una vinagreta con los ingredientes indicados y lo distribuimos por la ensalada.

¡Buen provecho!

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Publicado el
13 de julio de 2017 - 16:18 h