El desayuno: ¿La comida más importante del día?

.

Estamos acostumbrados a escuchar sentencias de este tipo: "Tienes que desayunar porque es la comida más importante del día", "si no desayunas luego no vas a rendir" o "al cole no se va sin desayunar". Estas premisas son verdades "a medias" ya que si el desayuno no nos sienta bien, o no nos apetece comer nada hasta pasado un rato, no es obligatorio que lo hagamos. Es más, si decidimos desayunar lo mejor es hacerlo correctamente, porque en muchas ocasiones rompemos el ayuno con una primera ingesta matutina nada recomendable.

Y… ¿qué no es un desayuno saludable?

Pues por ejemplo, leche con Cola Cao y galletas (ninguna galleta industrial ponga lo ponga en el paquete es saludable) o bollería industrial (que se resume en leche con azúcar y más azúcar); leche con Cola Cao o café y cereales (es decir, leche con azúcar y más azúcar); café con leche con pan blanco con aceite y tomate (leche con azúcar, aceite y tomate). Este último se puede modificar y hacer correctamente.

En ocasiones, estos desayunos van acompañados de un zumo de naranja natural, porque tenemos la creencia de que tiene mucha vitamina C y previene los resfriados. Lo que ocurre en este caso es que dejamos atrás toda la pulpa y la fibra y en realidad nos tomamos un vaso de zumo con una cantidad elevadísima de… ¡azúcar! Ni que decir tiene cuando estos zumos son industriales. Los comentarios al respecto los dejaré aparte. A estas alturas de la entrada seguro que nos ha venido a todos la imagen de Celia Cruz cantando ¡asúcar!

En resumen, desayunamos mal y elegimos "alimentos" de mala calidad, comenzando el día con una dosis excesivamente alta de azúcares refinados, es decir, una forma muy gradual de ir envenenando poco a poco a nuestro organismo.

 Y… ¿cómo sería un desayuno saludable?

Comencemos con el contenido de nuestra taza de desayuno. Si queremos incluir una bebida líquida podemos optar por el café, las infusiones y las bebidas vegetales como alternativa más beneficiosa. Y sustituir el Cola Cao o similares por cacao puro. Recomiendo visitar la página sinazucar.org donde Antonio R. Estrada nos realiza una comparativa entre un alimento procesado y su contenido en azúcar libre de una forma visual. Su gran labor es de gran ayuda para sopesar la cantidad de azucarillos que ingerimos cuando no tenemos en cuenta las indicaciones del etiquetado.

He aquí el centro del asunto de hoy, y por el que tendré réplicas como: "Sí, claro, yo no me voy a parar a hacerme eso", "es que yo prefiero el pan blanco con aceite", "la fruta no me gusta" o "toda la vida se ha desayunado leche con galletas y no ha pasado nada". Pues bueno, que cada uno piense lo que quiera y trate a su organismo como desee, pero por favor, debemos de cuidar y enseñar a los niños, ellos no tienen culpa y no les hacemos ningún bien.

Como opciones a desarrollar, podemos desayunar un bol de fruta variada (melón, manzana, plátano, kiwi, fresas, melocotón, sandía, piña, papaya, mango, pera, etc.), con un yogur natural y sin azúcar, frutos secos (importantes las nueces, avellanas, almendras, coquitos, pistachos) y semillas (pipas de calabaza, pipas de girasol, semillas de chía, semillas de amapola). Otra alternativa son unos huevos revueltos, duros o en tortilla con alguna verdura (no quitarles las yemas), acompañados por una fruta y unas nueces. Continuamos con nuestro pan de toda la vida, pero  integral de verdad y preferentemente de espelta o centeno, con aguacate untado, rodajas de tomate y salmón marinado y una pieza de fruta. Si se quieren elegir cereales, que sean integrales cien por cien y no lleven azúcar añadida junto con una onza de chocolate negro, unos frutos secos y una fruta. El pan integral de centeno o espelta con AOVE, tomate y pavo o jamón del bueno es otra opción, acompañado de una pieza de fruta. En definitiva, incluir alimentos reales y saludables.

 Pudiendo desayunar bien ¿para qué desayunar mal?

Etiquetas
Publicado el
21 de julio de 2017 - 00:03 h
stats