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Sobre este blog

Alfonso Alba es periodista. Uno de los cuatro impulsores de Cordópolis, lleva toda su vida profesional de redacción en redacción, y de 'fregado en fregado'. Es colaborador habitual en radios y televisiones, aunque lo que siempre le gustó fue escribir.

Contenedor lleno en Córdoba

Alfonso Alba

27 de junio de 2026 19:53 h

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Los que conocen la política municipal saben que hay poco margen para hacer política con mayúsculas. Las ideologías en lo local son importantes, pero no capitales. Y la clave está siempre en una buena gestión: que las calles estén limpias, el agua potable en buenas condiciones, que se arreglen los baches, haya fiestas, políticas culturales y servicios sociales. Un ayuntamiento no puede aprobar leyes y apenas tiene más competencias que las del día a día.

Hace años, en Capitulares, una alta funcionaria nos contaba cómo conseguir que cada noche se recoja la basura y que las calles amanezcan limpias parece algo sencillo y normal, pero tiene una enorme complejidad. Córdoba fue hace décadas una ciudad pionera en muchos asuntos relacionados con la gestión de residuos, en separar la basura, en baldear las calles, en reciclar. Y en algo tan simple como en recoger la basura a diario, especialmente en verano, cuando más falta hace por cuestiones lógicas.

Sadeco y Emacsa siempre han sido las dos joyas de la corona municipal, muy por encima de Aucorsa, que siempre tuvo déficit y nunca funcionó tan bien como las primeras. Córdoba era una ciudad limpia, en la que cada noche se baldeaba (cadena perpetua para quien decidió dejar de hacerlo una vez superada la sequía) y en la que raro era el problema con los contenedores.

Pero Sadeco, y Emacsa en menor forma, afronta un problema que estaba previsto pero en el que nadie pareció caer: que la ciudad de 2026 es mucho más grande que la de hace diez o 20 años. Córdoba ha visto crecer su casco urbano, con nuevos desarrollos en Poniente, con más calles, más edificios y más lugares que limpiar y recoger la basura. Pero ni el personal ni el material de la empresa ha crecido tanto como el casco urbano. Al contrario.

Las decisiones, en Sadeco, han sido todas perjudiciales. Al ejército de baldeadores nocturnos le ha sustituido uno de ruidosas máquinas barredoras que levantan más polvo del que recogen. Los contenedores de Córdoba han sido cambiados por otros más pequeños (gran idea), sin pedal para abrir la tapa (segunda gran idea) y con bocas más pequeñas para depositar la basura (otro premio). Y la flota de camiones de gas natural tiene que ser sustituida al completo por un problema en los vehículos que se conoce desde hace muchos años.

Esta semana, el concejal de Infraestructuras, Miguel Ruiz Madruga, ha pedido disculpas, en un discurso muy criticado por la oposición. Madruga admite ahora lo que se lleva meses denunciando y años previendo. Pero el problema de la basura ha estallado en el peor momento, cuando más calor hace y más peligroso es que los residuos estén en las calles y no en el vertedero.

Solo hay que darse una vuelta por cualquier pueblo de la provincia para comprobar la involución de la capital, que ha pasado de ser la ciudad más limpia de Córdoba a estar claramente en la cola del ranking. Y no, no solo es una cuestión de dinero: también de saber cómo se gestiona. Y eso no es ideología. ¿O sí?

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Alfonso Alba es periodista. Uno de los cuatro impulsores de Cordópolis, lleva toda su vida profesional de redacción en redacción, y de 'fregado en fregado'. Es colaborador habitual en radios y televisiones, aunque lo que siempre le gustó fue escribir.

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