Córdoba, mayo de 2015

Esa es la fecha. Mayo de 2015. En ese mes celebramos nuevas elecciones municipales. Estamos pues a un año vista de esa transcendental cita con las urnas. Un año para intentar forjar una alternativa ciudadana, social y política al actual gobierno municipal. Un año para conectar con la ciudadanía cordobesa, para entender su opinión sobre el balance del actual gobierno del Ayuntamiento de Córdoba. Un año para construir propuestas de futuro para la ciudad de Córdoba, para planificar los contenidos de la acción de gobierno del período 2015-2019.

Repasemos el diagnóstico de la realidad actual de la Ciudad de Córdoba. Casi 47.000 personas sin trabajo (incremento cercano al 20% en lo que va de mandato), ninguna nueva inversión industrial en el presente mandato municipal (en la precampaña y campaña electoral de 2011 el actual Alcalde las anunció), despidos de trabajadore/as municipales (casi todos tumbados en los Juzgados de lo Social), privatizaciones de servicios municipales, propuestas ilógicas del Alcalde como el traslado del mercado de La Corredera que ha generado un total rechazo vecinal y de comerciantes, inoperancia en la gestión del Instituto Municipal de Empleo (se han dejado de invertir casi un millón y medio de euros en 2013), abandono de actuaciones en muchos barrios de la ciudad, o la propuesta de privatizar y despedir en la empresa municipal de cementerios. Son todos elementos que configuran una acción de gobierno municipal del PP realmente pobre, ciertamente ineficaz, claramente contraria a los intereses generales.

El panorama es sombrío. Nuestro problema principal es el desempleo, pero no es una situación nueva. Tras un grave proceso de desindustrialización en los años ochenta del pasado siglo XX, le siguió una parálisis de nuevas inversiones industriales generadoras de empleo intensivo. Nuestra economía local es muy dependiente del sector servicios en general, y del sector turístico en particular, vinculado a nuestro extraordinario patrimonio cultural y artístico, con nuestra Mezquita como seña de identidad simbólica. Y siguen sin llegar nuevas inversiones empresariales que hagan a nuestra economía local más dinámica y generadora de empleo, que el actual gobierno local anunció en campaña electoral.

Pero no debemos caer en el desánimo colectivo. Ante esta lacra social, el desempleo, es clave la unidad para generar posibles soluciones. Es un tema de ciudad con respecto al que debemos desterrar polémicas inútiles que la ciudadanía no comparte. Lo que reclama la sociedad cordobesa es trabajo en común, entendimiento, acuerdos que faciliten nuevas inversiones empresariales, esfuerzo de todos, administraciones, empresarios, partidos políticos, fuerzas sindicales, colectivos sociales y ciudadanos, colegios profesionales, medios de comunicación locales, o de la propia Universidad. Se impone un proceso de propuestas, pensando en las 46.573 personas que sufren el desempleo y en sus familiares, que padecen día a día con desánimo este drama, con pocas esperanzas en muchos casos de salir de él, y con multitud de jóvenes cordobeses muy formados que se ven obligados a abandonar Córdoba.

En nuestra ciudad no podemos dejar caer más proyectos empresariales, no nos lo podemos permitir. Hemos de generar oportunidades de desarrollo local desde nuestras fortalezas, poniéndolas en valor sobre nuestras debilidades y amenazas. Es mucho más los que nos une, y son más importantes nuestros puntos fuertes y nuestras posibilidades. La perspectiva de la convocatoria electoral municipal para mayo de 2015 es una oportunidad de generar propuestas para un nuevo modelo de desarrollo local que ponga en valor nuestras potencialidades. Nuestro extraordinario patrimonio cultural y artístico, la producción científico-técnica de nuestra universidad, o nuestra extraordinaria situación estratégica, deben ser elementos que fundamenten el desarrollo de nuestra tierra.

Personalmente he dado el paso de ofrecerme a la fuerza política a la que pertenezco, Izquierda Unida, de la que soy coordinador del área de empleo en la Ciudad de Córdoba desde abril de 2013, como opción para encabezar la candidatura a esas elecciones municipales de mayo 2015, en la medida que considero que, desde la propuesta programática que estamos construyendo, puedo aportar mi trayectoria profesional en el ámbito municipal como técnico de empleo en el IMDEEC durante 8 años (hasta que el PP me despidió, junto a otros cuatro compañero/as), y a mi experiencia en la gestión municipal como Vicepresidente de SADECO durante más de cinco años. En todo caso, será la decisión colectiva y democrática la que determine qué personas formarán parte de la candidatura de mi organización política.

Pero lo más importante es generar la ilusión colectiva para trabajar por una forma y unos contenidos de gobierno municipal totalmente distintos a los actuales. No es normal a estas alturas de la democracia ejercer el "ordeno y mando" basado en la mayoría absoluta actual del PP. La ciudadanía cordobesa demanda otra forma más democrática, más participativa y más social de ejercer el gobierno local.

Ángel B. Gómez PuertoJurista

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30 de marzo de 2014 - 03:03 h
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