Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Lee ya las noticias de mañana
Sobre este blog

Dinamizador e Ideador de ideas. Cuando todo está tranquilo, me gusta alborotarlo.

Emprendedor, productor ejecutivo por naturaleza, mentor de proyectos emprendedores por necesidad de compartir. Formador y ponente incansable. Autodidacta por pasión y necesidad vital.

Adoro la música independiente, popular y de siempre. Los domingos me gusta hacer mis listas de música en Spotify y a veces, en mis ratos libres, pongo música con Groenlandiers. Amante de los festivales de música, de leer todo lo que cae en mis manos, del teatro contemporáneo, de perderme haciendo senderismo, de investigar sobre cultura & patrimonio, de «bicicletear» por mi ciudad, de hacer piragua en el Guadalquivir y de mi vespa azul. A veces escribo cosas cuando me pongo auriculares y música alta.

Aún estamos a tiempo de hacernos preguntas

Un punky.

Sergio Tejerina

0

Siempre me gustaron las cosas que no sabía si me gustaban. Las revistas de los domingos, por ejemplo. Aquello de abrir un suplemento dominical y encontrarte, sin orden ni concierto, con reportajes de arquitectura japonesa, recetas imposibles o entrevistas a gente que parecía estar siempre en un tren hacia ningún sitio. Me flipaba. Era como husmear en un cajón de sastre cultural.

Desde entonces tengo ese vicio: acercarme a los tochos de papel como si fueran templos. Entrar y salir. No siempre con sentido. De aquellos suplementos, estos complejos.

Esta sección quincenal nace hoy que cumplo 50 años desde ahí: desde ese lugar donde me reconcilio con mis traumas. Desde la voz de un niño que no fue editor de una revista dominical, pero que al menos ahora se atreve a escribir como si lo fuera.

Por eso he decidido empezar a escribir con mi alter ego “Punky con Chaqueta”. Una compilación caprichosa y arbitraria de cosas que me parecen interesantes, necesarias o absurdamente trascendentales. Cosas que he ido pensando mientras he paseado a Manteca, mi amadísimo compañero, que ha sido más terapeuta que perro. Cada dos semanas sacaré a pasear a personajes, libros, discos, anécdotas y cosas varias punk que me saltan a la cara en ocasiones o que encuentro buceando entre dimes y diretes. 

Pero ¿por qué llamarlo punky con chaqueta entonces y no pequeño catálogo de varietes modernas?

Respuesta sencilla: a menudo en mis charlas pregunto qué es ser punk y las respuestas mayoritariamente se van a la cresta, al cuero, a la música… Ser punk hoy en día es más que eso.

El punk nació a finales de los 70 en Inglaterra como un portazo en toda la cara a la industria. Un «hasta aquí». The Sex Pistols y The Ramones dijeron que ya bastaba de dinosaurios del rock controlando qué sonaba, quién grababa y cómo había que peinarse. Fue una rebelión pura contra las normas, una patada al tablero con compases rápidos, tres acordes y letras que dolían.

De esa quema nació su verdadero motor: el Do It Yourself (DIY) o el «Hazlo tú mismo». Cuestionar el virtuosismo y sustituirlo por las ganas. Se acabó pedir permiso a un gran estudio. Tres chavales con más actitud que técnica se subían a un escenario a tocar sin intermediarios, huyendo de moldes y de estéticas impuestas.

El punk no fue un capricho estético. Nació de la crisis brutal de los 70: paro, inflación, incertidumbre y una sociedad rota por algunas costuras. ¿Te suena? La semilla se plantó hace cuatro décadas en garitos mugrientos sin internet.

Por eso toca reivindicar el punk hoy. Sin necesidad de calzarte una chupa de cuero ni cortarte el pelo a tijeretazos. Ser punk hoy es una actitud: dejar de esperar a que alguien venga a resolverte la vida, sacudirse la inercia y ponernos a hacer las cosas por nosotros mismos.

Y como no todo va a ser trauma, también habrá algo de propuesta aquí. Una especie de “Do It Yourself emocional” con posos de café y pegatinas de vinilo. Una forma de decirnos que se puede ser punky, aunque lleves chaqueta. Que se puede cuestionar todo sin gritar, romper moldes sin romper cosas.

Así que gracias por estar leyendo.

Esto no pretende ser un manual. Esto es un paseo. Un leer para no se sabe muy bien qué. Quince minutos para un no tenía ni idea, un ya me lo sabía, un no me interesa o un volveré más.

Y sobre todo, espero que al menos te den ganas de poner algo de música, abrir algo de beber y pensar un ratito que sí, que aún estamos a tiempo de hacernos preguntas.

P.D.: Como esto va de empezar las cosas con la actitud adecuada y sin pedir permiso, te dejo un regalo de salida. Siempre que me toca ponerme el sombrero de ponecanciones (que no DJ) y abrir una de mis sesiones, arranco exactamente con la misma píldora de energía hace años y años: Oh Mandy de The Spinto Band. Dale al play, súbele el volumen sin miedo y que empiece el baile.

Sobre este blog

Dinamizador e Ideador de ideas. Cuando todo está tranquilo, me gusta alborotarlo.

Emprendedor, productor ejecutivo por naturaleza, mentor de proyectos emprendedores por necesidad de compartir. Formador y ponente incansable. Autodidacta por pasión y necesidad vital.

Adoro la música independiente, popular y de siempre. Los domingos me gusta hacer mis listas de música en Spotify y a veces, en mis ratos libres, pongo música con Groenlandiers. Amante de los festivales de música, de leer todo lo que cae en mis manos, del teatro contemporáneo, de perderme haciendo senderismo, de investigar sobre cultura & patrimonio, de «bicicletear» por mi ciudad, de hacer piragua en el Guadalquivir y de mi vespa azul. A veces escribo cosas cuando me pongo auriculares y música alta.

Etiquetas
stats