Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Lee ya las noticias de mañana
Sobre este blog

Higaditos de pollo

Córdoba duerme a oscuras tras el apagón general

Aristóteles Moreno

30 de abril de 2025 06:00 h

0

No hay que descartar ninguna hipótesis

Pedro Sánchez Presidente del Gobierno

Todo lo que puedo decir sobre el apagón sin precedentes de la Península ibérica es que me jodió el arroz con higaditos que tenía preparado sobre la encimera. Las 12.30 del mediodía es una hora pésima para el apocalipsis. Te deja sin capacidad de respuesta ni kit de supervivencia ni hostia en verso. El caso es que tuve que improvisar una ensalada de canónigos con tomate negro, atún claro y aguacate. Y sinceramente no es lo mismo. Donde se pongan unos higaditos de pollo al ajillo que se quite la alimentación macrobiótica y el sursum corda.

Eso es lo que pasa por entregar nuestra vida a la vitrocerámica. Con un pañito se limpia en un santiamén, está claro, pero en caso de ciberataque global se nos cae todo el tinglado y nos quedamos con las patas colgando de momento. Al parecer, los chinos vendieron ayer más infernillos de gas y linternas frontales que en todo el año del dragón y del tigre juntos. Los chinos son los únicos que están preparados para un colapso electromagnético cósmico y quizás por esa razón el señor Trump está que se sube por las paredes.

A la espera de que Miguel Bosé nos aclare qué diablos se esconde detrás de la macro interrupción del suministro eléctrico en España y Portugal, ayer pude leer en internet una explicación inquietante que no es conveniente descartar. Decía así: “El apagón es la desconexión de la civilización cristiana y el inicio de la luciferina”. Y más adelante planteaba algunas interrogantes de cágate lorito: “¿Ha sido un fallo técnico o un ensayo globalista para el control? ¿Por qué ocurre ahora justo tras la muerte de Jorge Bergoglio? ¿Qué señales se están cumpliendo ante nuestros ojos?”.

Horas después apareció el presidente del Gobierno para certificar que “no hay que descartar ninguna hipótesis”, incluida, suponemos, el advenimiento de la era luciferina, que no es moco de pavo, oiga. Al señor Sánchez, por cierto, le están cayendo, una detrás de otra, todas las catástrofes apocalípticas del milenio. Ya solo falta la invasión alienígena y, queridos contribuyentes, no la descarten antes de la convocatoria electoral.

A mí, desde luego, me pillará con el camping gas de marras y los higaditos de pollo preparados sobre la encimera.

Sobre este blog

Etiquetas
He visto un error
stats