Un cuentecito de hadas

 

"Estamos a la espera de acontecimientos"

(Sebastián Pérez. Secretario de Organización de IU)

Podríamos decir sin ningún género de dudas que España ayer se hizo mayor. ¿Cómo si no se debería calificar esta apertura en canal de los intestinos de la Casa Real? Poco después de la madrugada del viernes, el rey publicó un decreto real (obviamente) revocando el ducado de su hermana Cristina. La infanta, por lo que se ve, no se lo tomó de buen grado y filtró una carta fechada a 1 de junio con la renuncia motu proprio para restar méritos al monarca y dejarlo en paños menores.

Un país no es un país adulto hasta que la Casa Real no mete la corona en la sopa ni los hermanos se pelean públicamente por un ducado. Ahora, por fin, tenemos una monarquía bipartita como mandan los tiempos. Con sus luchas de poder, sus navajazos debajo de la mesa y su sector crítico en la recámara.

Hasta ayer habíamos vendido un producto edulcorado. Un cuentecito de príncipes y hadas madrinas que vivían en una casita de chocolate. Entonces vino el caso Noos, las comisiones fraudulentas y la caza del elefante del rey bueno. Por eso lo de ayer es un paso más en el proceso de maduración de un país que ha crecido creyendo en los reyes magos.

El navajeo real se produce en su contexto adecuado. En medio de un revuelo monumental de pactos y negociaciones multipartitas a lo largo de todo el territorio nacional. Lo cual quiere decir que hasta nuestra inmaculada monarquía se adentra, al fin, en el espacio impuro de la normalidad democrática.

Entonces, al borde de la medianoche, se produjo el enésimo cortocircuito de las negociaciones 2+1 para sellar un pacto de gobierno en el Ayuntamiento de Córdoba. IU abandonó precipitadamente el hotel Oasis. Y Sebastián Pérez, secretario de Organización de IU, declaró. "Estamos a la espera de acontecimientos". Por cierto, un magnífico titular para los tiempos que vienen. ¿No lo creen?

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13 de junio de 2015 - 10:27 h
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